Las Tunas, Cuba. Martes 21 de Agosto de 2018
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Murió Juan Manuel Herrera, el hombre del sombrero

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Juan Manuel Herrera. (Tiempo21/Foto: Angeluis)

Escritor, realizador audiovisual y cuentero popular Juan Manuel Herrera. (Tiempo21/Foto: Angeluis)

Las Tunas.- Del poeta es su obra y de la obra su historia, esa que hoy deja entre los escritores y repentistas de la oriental provincia de Las Tunas una pérdida profunda, dejó de existir físicamente Juan Manuel Herrera, el fundador y director del grupo La Monedita del alma, un proyecto cultural que promueve la décima desde la infancia en este territorio.

Este escritor, narrador y realizador de audiovisuales, vinculado al fenómeno del arte desde 1968 cuando junto al grupo de teatro Andante recorría diversas comunidades como artista no profesional, hoy despedirá su presencia desde la Casa Iberoamericana de la Décima El Cualambé, espacio donde se le encontraba siempre inmerso en su creación, bajo las influencias del bardo.

Su relación con la estrofa nacional  llegó ya profesionalmente en 1979 cuando conoció en Puerto Padre, a Renael González en los talleres literarios y luego mediante los concursos y actividades de las Jornadas Cucalambeanas, a las que asistía como invitado.

“Mi historia con la décima oral y escrita me sedujo siempre. Generalmente las provincias orientales no tienen tradiciones con la décima y las tradiciones campesinas, pues son más fuertes estas culturas en las provincias centrales y en Pinar del Río, donde se asentaron los primeros emigrantes de España.

“Aquí nació el poeta bucólico más importante del siglo XIX en Cuba, Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, y bajo su memoria  en cada fiesta campesina se le impregnó mayor importancia a esta forma octosilábica y empezó a desarrollarse un movimiento alrededor de la décima. Hoy somos más fuertes en la décima escrita, una potencia podría decir yo, no así en la improvisación, ni en la tonada, por eso mi idea con los niños, que son los que van a defender la tradición campesina”, precisaba mientras mostraba sus entusiasmo por el legado de su obra.

“Yo formé parte de la primera acción de superación para la música campesina, al territorio trajimos excelentes profesionales del país para los primeros talleres de repentistas y se impartió todo lo relacionado a los instrumentos, las técnicas de improvisación, y el propio arte de la interpretación oral y escrita. De ahí salieron figuras como Albertico Martínez, de La Habana y Orismay Hernández, de Matanzas, ellos fueron la génesis de lo que después surgió en Las Tunas.

Compañía infantil La Monedita del Alma.

Compañía artística infantil La Monedita del Alma.

“Tuve la suerte de conocer a la Doctora María Teresa Linares y a través de su relación entusiasta con el fenómeno de la tonada y el patrimonio musical, me vino la idea de hacer en Las Tunas un movimiento de niños tonadistas, la compañía artística infantil la Monedita del Alma, que primero incursionó en la cuentería popular campesina  y ya a la vuelta de 17 años trasciende en el conocimiento de los bailes, las tonadas, el repentismo y los elementos de las Artes Plásticas, por ello es un proyecto integral de toda la cultura espiritual campesina, un proyecto verdaderamente sociocultural”.

Una de las décimas que más le agradaban de su obra creadora:

Que me aguarda en el camino sin tus besos/si mi bota deja tanta ausencia rota, tanto polvo, tanto vino por tomar /si el peregrino no descansa y de sus pasos nace una aureola de abrazos jubilosos/si en su empeño calza de fuegos sus sueños y da contra los ocasos/si mi destino es andar, prefiero andar el camino del pétalo/mi destino está en la flor /en el mar tengo una deuda, llegar a las honduras del pez/donde me aguarda tal vez la traición de los espejos/los caminos no son viejos, viejos pueden ser mis pies.

Si un día en Cuba se dejaran de hacer décimas ya no seríamos cubanos, alertó el poeta, es que hoy deja su huella en la cultura de Las Tunas, desde su trayectoria artística con innumerables premios como realizador en la Radio, literarios como el Premio Cucalambé, Rubén Martínez Villena, Enrique Hard, en la música como compositor, para niños en el concurso Cantándole al Sol, y obras para adultos, en el Festival del creador Emiliano Salvador in memóriam, el Premio Nacional Eduardo Saborít, y el más reciente lauro,  el Premio Caisimú por sus aportes como cuentero popular, que le otorgó en el 2014 el Festival de Narración Oral Palabra Viva.

“Nosotros somos un país musical, un país rítmico y la décima tiene una riqueza y un ritmo interior muy lindo, los cubanos hablamos en versos octosílabos, en cada barrio de Cuba hay un poeta aunque no sea profesional, por ello la décima es super importante para la cultura nacional”, fueron esas las últimas palabras en su conversación con esta reportera en los días antes de la Jornada Cucalambeana de 2014.

Así guardo hoy mi imagen del que todos llamaremos por siempre el hombre del sombrero, quien nos dejó su sonrisa mientras se despedía del colectivo de Tiempo21 que lo escuchó atentamente en la entrevista que le realicé aprovechando su diálogo con Miguel Díaz sobre la Filial de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC, de la cual era miembro, un hombre que entregó su vida en la décima.

/edc/

 

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Sobre Yami Montoya

Editora. Periodista, Máster en Ciencias de la Comunicación, profesora universitaria. Es amante de la paz, del amor y la familia y se siente orgullosa de su país. Su mayor tesoro es su hija Amanda y le hace feliz un Quijote, los amigos, la poesía y la música. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba y ha sido premiada en varios concursos. yami@rvictoria.icrt.cu

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