Historia

Manzanita

José Antonio Echevarría Bianchi
José Antonio Echevarría Bianchi

Las Tunas-. Le decían Manzanita por el color de su piel aunque  otros le llamaban el Gordo; pocos, poquísimos, se referían a él por su nombre: José Antonio Echevarría Bianchía. Tenía, aquella mañana del 13  marzo de 1957, apenas, 25  años. Fue su último día.

Había fundado en Directorio Revolucionario y desde sus filas,  junto  a su entrañable Federación Estudiantil Universitaria (FEU),  decidió hacer de Cuba un lugar mejor y se trazó la meta,  con  otros jóvenes futuristas de esos tiempos,  de cambiar el régimen, acabar al tirano en su propia madriguera del Palacio Presidencial y hacer, para todos, una mañana distinta.

Casi lo logra,  pero el dictador Fulgencio Batista huyó del Palacio presidencial; dicen que cuando los  asaltantes, aquel 13 de marzo, irrumpieron en su despacho,  el tabaco del buró todavía estaba encendido; acababa de salir. Una puerta escondida detrás de una de las cortinas de la habitación fue la vía que lo llevó hasta la calle y le libró del ajuste de cuentas ante su régimen de oprobio.

Manzanita fue hasta Radio Reloj, tomó la emisora  con otros y dio la noticia al pueblo de Cuba; al salir, muy cerca de su querida Universidad de La Habana, un encuentro con una perseguidora le costó la vida. Lo mató una ráfaga de ametralladora después de haberlo herido un disparo,  en una pierna.

Aseguran muchos que le temieron tanto muerto como en vida.; quizás  por eso las dilaciones para entregar su cadáver a la familia, algo que solo pudieron concretar en la tarde del día 14, 24 horas después de los sucesos;  y tal vez por eso el fuerte operativo militar en el cementerio de la ciudad de Cárdenas en el que fue enterrado cerca de las 11 y 30 de la noche.

Dicen que se dieron órdenes para quitar la electricidad  en cada pueblito de la carretera por el que iban pasando los seis carros que comprendieron su cortejo funerario,  para que la gente no se reuniera a su alrededor  y pasara inadvertido por cada lugar.

Hablan hoy también  del dolor de su familia, del orgullo de los  cardenenses por compartir cuna con él y de sus adicciones al deporte, el baile, los baños en la playa y especialmente, de  su condición de joven profundamente martiano.

Manzanita es recordado cada 13 de marzo y su voz fuerte, intensa y combativa estremece siempre, como la primera  vez,  cuando se escucha: “pueblo de Cuba, en estos momentos acaba de ser ajusticiado revolucionariamente el dictador Fulgencio Batista……”

/mdn/

 

Artículos relacionados

Conmemoran aniversario 25 del sitio histórico San Miguel de rompe como Monumento Nacional

Ordey Díaz Escalona

El día en que el Granma llegó a puerto seguro

Redacción Tiempo21

Félix Varela: pensar como nación

Tania Ramirez

Enviar Comentario


− cinco = 3