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La familia según José Alberto y Amanda

La familia según José Alberto y Amanda
José Alberto y Amanda.

La familia es un bien precioso, el mejor de cuantos hay porque vale más que el oro y que todo el dinero del mundo. Bien lo saben dos niños de la provincia de Las Tunas:  José Alberto y Amanda María Utra Higuera, hermanos que desbordan simpatía y que demuestran con su actuar que una familia unida puede existir aunque varias generaciones convivan juntas.

Comparten hogar con sus abuelos y padres y cada día aprenden algo nuevo que les sirve para el futuro porque la familia es el mejor lugar para crecer.

Dice Jose, así, sin tilde, como le llaman, que “la familia para mí es muy importante porque entre todos nos podemos cuidar y eso es posible porque nosotros vivimos juntos, mis abuelos, mis padres, mi hermana y yo”.

Cuenta el niño de 12 años que en su casa todo funciona bien porque “nos abrazamos, nos queremos mucho, comemos a la misma hora y nos damos cariño.  El Día de acción de gracias hacemos una comida diferente y hasta jugamos con intercambios de regalos entre nosotros mismos”.

Y con mucha seguridad dice que cuando crezca y forme una familia sabrá educar a sus hijos con la misma dedicación que hoy le profesan sus abuelos Alejandro y María Elena y sus padres Rigoberto y Ada Cristina.

Amanda es más pequeña. Apenas cursa el quinto grado en la Enseñanza Primaria. En cambio, es más atrevida al hablar y cada palabra lleva una enorme carga de sentimientos.

“Para mí, la familia es mi vida y el centro de mi corazón porque me aman, me quieren, siempre están atentos a mí, y más cuando estoy enferma”.

Asegura que para que una familia sea feliz nada tiene que ver que haya abuelos, padres y nietos y ejemplifica su actuar cada día. “Yo a mi abuela la abrazo todo el tiempo, la ayudo a hacer las cosas de la casa y le doy cariño, aunque mi abuelo es mi favorito, a ese sí le hago chistes, conversamos mucho; él es muy bueno conmigo y a los dos les digo abu”.

Antes de terminar la conversación cuenta que ama a sus padres porque siempre la ayudan, son cariñosos y juntos todos se comportan bien, ayudándose en los problemas de los demás hasta el límite o más allá del límite.

Los niños tuneros José Alberto y Amanda María tienen un hogar y una familia que los ama, sin medidas. Llegaron al mundo como niños deseados y con ese amor, sus padres reafirman que la familia es la esperanza de la vida, la base de los valores y la fortaleza del futuro.

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