Las Tunas, Cuba. Viernes 20 de Octubre de 2017
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Adalys, una mujer de bata blanca

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Adalys Báez Pérez atesora más de tres décadas de experiencia en el área de la optometría

Adalys Báez Pérez atesora más de tres décadas de experiencia en el área de la optometría.

Las Tunas-. Adalys Báez Pérez atesora más de tres décadas de experiencia en el área de la optometría, una profesión que le ha regalado satisfacciones y retos; además del compromiso de la superación constante.

Verla tratar con los pacientes y ser testigo del amor a su trabajo, sentimiento que comparte con satisfacción con el rol de madre y abuela, hicieron a esta periodista testigo de su gran sensibilidad.

“Todo este tiempo de trabajo profesional que tengo lo he desempeñado aquí en el Hospital Guevara, casi la mayoría del tiempo en el departamento de Campo Visual. Pasé muchos cursos de superación en La Habana, en institutos internacionales, de neurología y neurocirugía, con una experiencia en este trabajo del que me he enamorado.

“En nuestro país en aquel momento solo se hacía la licenciatura en La Habana, en el año 2004 fui a Venezuela a cumplir misión, en la que estuve seis años. Allá comencé a hacer la licenciatura. Me gradué cuando vine, ya con el quinto año prácticamente terminado.”

Otras aspiraciones en el campo profesional y personal

Adalys Báez Pérez

Adalys Báez Pérez

“En el campo personal me estoy desempeñando como abuela, un nieto que tiene diez meses, muy inteligente, muy lindo. En el campo profesional seguir superándome. En estos momentos estoy haciendo un curso virtual de Informática que me va a ayudar. Sentí un poco de miedo al principio, pero me ha ido bien, me siento cómoda, cada vez que tengo un chance estudio.

“Siempre que tenemos un caso que es interesante acudimos a buscar bibliografía para superarnos diariamente. El personal de salud constantemente está en superación, investigando.”

¿Alguna anécdota que haya marcado su desempeño profesional?

“En la misión internacionalista ocurrieron muchas cosas que me marcaron. Yo estuve seis años en Venezuela, pero estando allí fui a cumplir una misión especial a Bolivia, por un período de cinco meses.

“En un pueblo que me tocó trabajar, en el estado de Guárico –yo iba todos los días de mi casa al trabajo-, un día pasé por una plaza y me llamó la atención la estatua que estaba en el centro. Increíblemente cuando comienzo a leer aquello veo que abajo lo firma José Martí. Era una estatua al prócer Páez (luchó en batallas, fue vicepresidente en el país, después él se fue a Estados Unidos donde muere), Martí emite unas palabras donde dice ya al final: Mientras exista un cubano tendrás hijos.

“La piel se me erizó al leer aquellas palabras, porque qué iba a imaginar José Martí que en años posteriores íbamos a estar los cubanos allí y que quizás un cubano fuera y viera eso.”

“Otras muchas experiencias marcaron la misión internacionalista, entre ellas el placer de conocer por dentro las venas de la geografía latinoamericana en regiones de Venezuela y Bolivia.

Además observó varias enfermedades congénitas que no son comunes en Cuba, pero sobre todo las condiciones de vida de los nativos americanos y el agradecimiento de gente muy humilde.

Como mujer y como madre ¿qué significa para usted que su hijo siga sus pasos por el mundo de la medicina?

“Para mí es un orgullo porque allí tengo el relevo. Mi hijo estudia tercer año de medicina. Mi esposo trabaja en salud pública también; es licenciado en enfermería, está en Venezuela. Estoy muy feliz de mi hijo, y que él pueda seguir los pasos que nosotros iniciamos en salud pública, creo que es hasta cierto punto un reto pero con buen resultado, porque realmente la salud pública es algo muy importante. Es lindo porque cuando uno tiene resultados en el trabajo se siente feliz.

“Yo veía la condecoración de héroes de la República de los Cinco, y decía: cuando yo atiendo a un paciente y tengo resultados y la satisfacción por ejemplo que le gradúo un espejuelo, que se va viendo bien para su casa, que va a ser feliz, esa es mi condecoración. Creo que la condecoración de mi vida son mis hijos y ellos también se van a sentir así cuando se desempeñen laboralmente.”

Adalys Báez comenzó a trabajar como optometrista a los 18 años de edad; sin embargo,  uno de los tesoros más grandes que le ha dado la medicina es la foto con el Comandante Fidel Castro.

Así la encontramos en su consulta en el Hospital General Docente Ernesto Guevara de La Serna, donde sabe que el relevo está garantizado, porque tiene confianza en la juventud y quienes la conocen también saben que pueden contar con ella para caminar firmes hacia el futuro.

/edc/

 

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Sobre Yanetsy Palomares Pérez

Periodista. Graduada de la Universidad de Camagüey. Reportera de Radio Victoria. Talentosa comunicadora, amante de los temas culturales. en su corta vida profesional ha demostrado la solidez de su formacíón. conductora del programa de televisión Rostros, del canal Tiempo21 Video-TV, con entrevistas a personalidades de la Cultura, Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @yanetsy12

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