Opinión

Los valores y algo más

No podemos dejar de insistir en la necesidad que tenemos de elevar valores en nuestra población, pero no es precisamente solo con la juventud como muchos creen , pues los que peinamos canas somos quienes formamos a esos jóvenes y si alguno no es portador de valores, ha sido  precisamente porque no fuimos previsores  o no fuimos  ejemplo.

Si en un ómnibus algunos jóvenes cantan estridentemente, o pronuncian frases desagradables en alta voz, debemos llamarle la atención, pero de forma correcta y agradable y así estamos creando valores, pero si  en ese mismo transporte, el chofer entrado en canas tiende la mano y las monedas no las deposita en la alcancía  debemos señalarlo, pues así creamos valores también, evitamos el desvió y el fraude,  lo cual  pudiera ocurrir en un mercado agropecuario o una tienda, una zapatería o un restaurante.

Si coincidimos en que este es el país del mundo donde más jóvenes están incorporados a los diferentes centros educacionales,  si coincidimos en  que nuestra juventud ha desarrollado con valor y  entereza tareas tan importantes como en la batalla energética y sí ellos han sido capaces de desarrollar con éxito la cooperación internacionalista en los campos de la educación y la salud en los países de América Latina y el mundo, si se han incorporado masivamente a las escuelas de arte, a la informática, al estudio de la fisioterapia, a las escuelas e institutos del  Ministerio del Interior  y los politécnicos agropecuarios, entones si algunos carecen de dichos valores  más bien  revisemos  y descubramos qué nos faltó o nos falta por hacer, qué debemos hacer y qué haremos para alcanzar los niveles deseados en los valores de los que tanto se habla, pues no son abstractos, ellos están ligados a la atención correcta a la población, al buen trato, a la excelencia en los servicios, a  hacer más agradable la vida al prójimo, a que todos nos sintamos mejor en nuestro barrios, en el trabajo y en los centros de recreación .

Esos valores que pueden estar relacionados con el saludo, el respeto, la dedicación al trabajo y al estudio, la higiene comunal; esos valores no pueden estar separados de la moral, la ética y la dignidad, esos valores se deforman cuando se miente, se maltrata a un compañero o un  vecino, cuando no cuidamos la propiedad social, cuando no reconocemos las buenas acciones, cuando nos apropiamos de lo ajeno; algunos de ellos resultan fronterizos con la ilegalidad y el delito, inculcar valores y demostrar que los poseemos con hechos, es preservar el socialismo y la Revolución. Es mostrar una conducta ética y social acorde con estos tiempos de cambio y perfeccionamiento.

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