Las Tunas, Cuba. Martes 22 de Agosto de 2017
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Danny Rivera: siete décadas de existencia y cinco de constante cantar al amor y a la paz

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Danny Rivera: siete décadas de existencia y cinco de constante cantar al amor y a la pazEn un humilde hogar el barrio de Santurce, actualmente parte del área metropolitana de la ciudad de San Juan, capital de Puerto Rico, nació el 27 de febrero de 1945, hace hoy 70 años, un niño que con el devenir llegaría a merecer el epíteto de La voz nacional de Puerto Rico y que ha escrito y aún continúa enriqueciendo con su obra una bella página en la cultura latinoamericana.

Se trata de Danny Rivera Méndez, quien, coincidentemente, también cumple este año cinco décadas de un fructífero accionar artístico que lo ha convertido en uno de los cantantes más conocidos y populares en los países hispanoparlantes,con prestigio bien ganado también en Estados Unidos y otras naciones del mundo.

A mediados de la década de los 60 del pasado siglo, Danny tuvo sus primeras experiencias en el canto como integrante del coro de una iglesia evangélica y en los bares de su barrio, al son de los barriles de bomba, el vínculo más fuerte que la isla puertorriqueña conserva con la época colonial de las plantaciones y los esclavos.

En 1968 hizo su primera aparición profesional como cantante en el Hotel San Juan, con la orquesta de César Concepción, la mejor del país en aquella época. También entonces fue elegido Revelación del Año en un festival de popularidad de la televisión, por lo que sus repetidas apariciones en ese medio de difusión incrementaron rápidamente el número de sus seguidores.

A su debut discográfico en 1968 (Amor, amor, junto al grupo The Clean Cuts), siguió una sucesión de éxitos, entre los que se cuentan Porque yo te amo, Fuiste mía un verano, Manolo, Mi viejo, Yo y la rosa y Va cayendo una lágrima.

Con un repertorio basado fundamentalmente en el bolero y la incorporación de elementos de los movimientos más progresistas de la canción, pronto se convirtió en una figura emblemática de la música puertorriqueña de la década de los 70.

En 1971 tuvo una gran acogida su versión de la canción Jesucristo, de Roberto Carlos, éxito al que siguió un año después el álbum Mi hijo, el cual incluía dos de las canciones más importantes de su carrera: Tu pueblo es mi pueblo y Amada amante.

Danny profundizó en las ricas raíces de la música puertorriqueña y en 1980 firmó contrato con la importante discográfica venezolana TH, con la cual realizó varios álbumes que han alcanzado gran popularidad, entre ellos Alborada, Serenata (que incluye una canción emblemática en su carrera, Madrigal, de Don Felo) y Danza para mi pueblo, un disco de danzas puertorriqueñas.

Luego fundó su propio sello, DNA, con el que produjo, entre otros títulos, Así cantaba Cheíto González, volúmenes 1 y 2, y un álbum de baladas de Tito Rodríguez, Inolvidable Tito.

A fines de los ochenta, firma contrato con Sonny Music y graba los exitosos álbumes Amar o morir, y Subiendo y bajando, con Gilberto Santa Rosa.

En la medida en que avanzaban los años su obra se fue centrando más en la conciencia social, espiritual e histórica, y continuó grabando y realizando giras internacionales.

Pero no es sólo por su larga y exitosa carrera artística, que ya suma más de 70 álbumes grabados como cantante, por lo que Danny Rivera se ha convertido en una personalidad de toda América Latina y el Caribe.

Muchas de las canciones que ha compuesto e interpretado no sólo se refieren al amor personal, sino también al amor social, a la lucha por la justicia y la paz.

Es conocida, además, su activa participación en muchos y diversos proyectos sociales y promotores de la paz, así como en iniciativas educativas en las que ha brindado un significativo aporte espiritual y material.

También es notoria su posición nacionalista en defensa de los derechos de los puertorriqueños, actitud que en el verano de 2001 lo convirtió en noticia internacional al pasar 30 días en la prisión federal estadounidense de Guaynabo, Puerto Rico, acusado de desobediencia civil por participar de una manifestación que demandaba el retiro de la marina yanqui de la isla de Vieques. El diario y los poemas que escribió en esa cárcel fueron publicados luego en un libro titulado Enamorado de la paz: diario en la cárcel federal.

Gran amigo de Cuba, país que ha visitado y en el que ha actuado en múltiples ocasiones con una gran aceptación, cantó Madrigal, Tu pueblo es mi pueblo y Amar o morir frente a más de un millón 100 mil personas durante el histórico concierto Paz Sin Fronteras, organizado por el cantante colombiano Juanes en 2009, que fuera visto en todo el hemisferio y en Europa por cientos de millones de televidentes y espectadores conectados a Internet, en lo que fue la mayor transmisión de música latinoamericana de la historia.

Cuando han transcurrido ya siete décadas de su natalicio y medio siglo del inicio de su fecunda obra artística y social, Danny Rivera constituye un paradigma del artista vinculado a su pueblo y a las causas más nobles y justas de la humanidad. Me place y enorgullece reconocerlo, porque, como dijera ese genio que fue el Apóstol cubano y latinoamericano José Martí, “Honrar, honra”.

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Sobre Hernán Bosch

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Trabajó como reportero en el diario 26, donde fue además, jefe de Redacción y Jefe de Información. Fue reportero de la corresponsalía de la Agencia Cubana de Noticias en la provincia de Las Tunas, con una labor destacada en el tratamiento a los temas de la agricultura y la salud, entre otros. Está jubilado y es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @hrbosch

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