Las Tunas, Cuba. Miércoles 22 de Noviembre de 2017
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Béisbol cubano: ¿Hasta cuándo el descontrol de Darién Núñez?

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Realmente lastimoso resulta el caso del muy joven lanzador cubano Darién Núñez, de la oriental provincia de Las Tunas, quien ha transitado sus primeras cuatro Series Nacionales de Béisbol con una paradójica mezcla de condiciones excepcionales y resultados paupérrimos.

Y digo lastimoso, porque, a todas luces, se está dejando perder, año tras año, una de las figuras más prometedoras que ha tenido el pitcheo cubano en los últimos tiempos y, al parecer, a nadie – o al menos a nadie que tenga el poder de decisión o la capacidad suficientes para intervenir en la situación -, parece interesarle la solución de un problema que otros muchos lanzadores han resuelto o mejorado considerablemente.

Núñez, de apenas 22 años de edad, con buen físico, excelente velocidad, efectivos rompimientos y un buen cambio de velocidad, sufre desde que comenzó a lanzar en los campeonatos cubanos de un desmedido descontrol, que contrasta de manera evidente con su capacidad para propinar una gran cantidad de ponches, con un promedio que ha llegado incluso a más de uno por entrada lanzada.

Es más, cuando viene con control, se convierte en un pitcher casi imbateable, lo que se muestra en los bajos averages que contra él logran los bateadores año tras año. Si alguien lo duda, remítase a los numeritos.

Tantas condiciones tiene, que un técnico superexigente como el calificado Víctor Mesa lo incluyó en la nómina de estrellas que representaron a Cuba en el III Clásico Mundial.

Sin embargo, ni ese gran mérito y estímulo influyó en la mejoría del control de este muchacho oriundo del municipio tunero de Amancio, que, una serie tras la otra, continúa haciendo esperar a la afición un avance en el dominio de sus lanzamientos, que pueda contribuir a convertirlo en una estrella del montículo no sólo para su equipo Las Tunas, sino para el “Cuba” que todos seguimos con tanta pasión en los eventos internacionales.

En estos ya varios años de actuación en las Series Nacionales, son incontables las ocasiones en que, luego de pitchear uno, dos o tres innings en excelente forma, Núñez comienza a tirar bolas tras bolas y a dar pelotazos, sin que nadie se explique cómo no ha podido avanzarse en el empeño lógico que deben tener él y sus entrenadores por mejorar el control.

Es cierto que, para lograr ese objetivo, el primer interesado y responsable es el propio Darién. La vida enseña con bastante frecuencia que, para alcanzar resultados significativos en cualquier actividad humana, hace falta una buena cuota de vocación, voluntad y  dedicación personal.

Pero resulta imposible que no nos vengan a la mente varias preguntas: ¿No existen un entrenador de pitcheo y un sicólogo capaces de ayudar a ese muchacho de tan formidables condiciones? ¿Se habrán ocupado, para poner un ejemplo, de comprobar si acorde con su estatura da el paso al frente al lanzar con la longitud adecuada, o si lo da en la dirección correcta? ¿O si suelta la bola en el momento apropiado? ¿No hay nadie que pueda prepararle y exigirle a Núñez el cumplimiento de un plan de entrenamiento especial y, sobre todo, efectivo, para el progresivo perfeccionamiento del control?

Sé que a muchos no les gusta que se mencione siquiera el llamado “fatalismo geográfico”, por considerarlo una actitud pesimista o regionalista, pero aún frente a esa oposición formulo una última pregunta, que no pocos aficionados se hacen también: ¿esta lamentable situación se hubiese mantenido igual por varios años si Darién Núñez, en vez de jugar con el modesto equipo de Las Tunas, fuera parte de la nómina de un equipo encumbrado como Industriales?

Afortunadamente, estamos aún a tiempo de pulir ese diamante. Hay juventud y sé que también tenemos los especialistas calificados para lograrlo.

/mdn/

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Sobre Hernán Bosch

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente (1974). En ese año fue uno de los fundadores de la Agencia Cubana de Noticias (ACN) en la antigua provincia de Oriente. Trabajó como corresponsal de esa agencia en Santiago de Cuba durante tres años y luego realizó similar función por cerca de tres décadas en la corresponsalía de la provincia de Las Tunas, con una labor destacada en el tratamiento de temas diversos como la agricultura, la salud y los deportes. En 2007 reportó como enviado especial de la ACN los Juegos Deportivos de la ALBA, efectuados en Venezuela. Entre l981 y 1989 laboró en el periódico provincial ”26”, de Las Tunas, donde se desempeñó como jefe de Redacción, jefe de Información y reportero. Está jubilado y es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @hrbosch

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