Las Tunas, Cuba. Viernes 22 de Septiembre de 2017
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Un día de invierno cálido y luminoso

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Un día de invierno cálido y luminoso

Quizás nadie disfrute tanto la electrificación del barrio como Marlenis Cruz Hechavarría.

Las Tunas.- Pese a comenzar con una mañana invernal, caracterizada por nublados y frescas temperaturas, el domingo 14 de diciembre resultó muy cálido y luminoso para los 207 habitantes de la comunidad de Gamboa, un poblado rural de esta oriental provincia de Las Tunas, unos 700 kilómetros al esre de La Habana. No era para menos, pues hace poco alcanzaron el largo sueño de ver electrificada su comunidad, y lo celebraron a pura alegría.

Pero quizás nadie disfrutó tanto el acontecimiento como Marlenis Cruz Hechavarría, una corpulenta morena, que, burlándose a plenitud de su peso y de sus años, bailó y dramatizó acerca de la feliz novedad, y hasta cantó algunos estribillos, al compás de una contagiosa música cubana.

–Yo nací aquí, hace 51 años –dijo, orgullosa, a Tiempo21, mientras se enjugaba el rostro, pleno de manantiales–. Soy trabajadora del consultorio médico de la familia; también dirigente comunitaria de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y quizás la persona que más ha planteado la necesidad de electrificar nuestro barrio. Nunca me abandonó la confianza en que la Revolución lo haría en cuanto pudiera realizar las inversiones correspondientes.

Tanta fue su confianza, que incluso adquirió un televisor, del cual ya disfruta su familia.

–Pronto me compraré el refrigerador, y más adelante, la hornilla eléctrica, los utensilios de cocina necesarios y la lavadora, pues mi esposo es campesino y en casa tenemos una buena entrada económica –aseguró.

Un día de invierno cálido y luminoso

El Doctor Noreyis Rodríguez Pérez ve con muy buenos ojos las perspectivas de salud abiertas con la llegada de la electricidad.

Otro que anda con el optimismo a la altura de las palmas es el Doctor Noreyis Rodríguez Pérez, responsable de la atención médica y sanitaria en Gamboa y el vecino barrio de Dormitorio. Él confía en que la llegada de la electricidad contribuya a elevar aún más el saludable estado de los habitantes de esas comarcas.

–Lógicamente, poco a poco la gente tendrá un amplio acceso a la radio, la televisión, la informática, y elevará su cultura acerca de cómo conservar mejor su salud física y mental –expresó, con una luz más viva en los ojos que la que ya ilumina su consultorio.

De acuerdo con el joven médico, también a partir de ahora sus pacientes podrán cocinar y conservar mejor los alimentos, al tiempo que preservarán más eficazmente el entorno, pues hoy muchos cocinan con leña extraída de los bosques, y a veces afectan la biodiversidad.

Por su parte, Yariannys Cano Milián, directora de Enseñanza Primaria en aquella zona, valora muy altamente los beneficios que la electrificación le reportará al proceso docente-educativo.

–Desde el punto de vista educacional, ganaremos inmensamente, pues en ocasiones la situación climatológica afecta el funcionamiento de los paneles solares y no podemos utilizar la televisión –explicó la directora, y agregó–: Las baterías tampoco nos alcanzan para desarrollar plenamente el programa de computación. Apreciamos mucho el valor de esa energía renovable, pero desde ahora estaremos en mejores condiciones.

Según la educadora, la electricidad abre un mundo de información, conocimientos y cultura, tanto para los estudiantes como para los maestros, y hasta mejora el dominio del idioma, porque la Televisión Cubana es esencialmente educativa y tiene espacios dirigidos a elevar la calidad de la enseñanza.

Son criterios que reafirman Oslaimy Guerra Cutiño, alumna de sexto grado, y su maestra Maidelín Peña Ruiz.

–Estudiar con luz eléctrica nos exige menos sacrificios –opinó la niña–: nos protege de los daños que causa a la vista y a las vías respiratorias el humo del candil de petróleo, nos ahorra tiempo y permite mantener en buen estado los libros y cuadernos.

Maidelín Peña, además de maestra de cuarto, quinto y sexto grados, es la responsable de la escuela local. Esa multiplicidad de funciones y sus responsabilidades domésticas le consumen mucho tiempo. Por eso elogia con tanto entusiasmo el hecho de contar con la corriente eléctrica en el centro escolar, en las demás instituciones del poblado y en su casa.

–Necesariamente, para enfrentar el reto de enseñar y educar tengo que prepararme por las noches. Y, por supuesto, no es lo mismo a la luz de un candil que debajo de una lámpara eléctrica. Como si fuera poco, hoy también puedo beneficiarme de las nuevas tecnologías al servicio e la educación. 

/mdn/

 

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Sobre Raúl Estrada Zamora

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Ha trabajado en todos los medios y fue director de la revista Transporte, de La Habana. Se inició en el diario 26 y trabajó como Jefe de Información en la Televisión. Fue editor de Tiempo21. Como reportero atiende los temas del programa alimentario y la agricultura, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @Raulezdecuba

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