Las Tunas, Cuba. Miércoles 20 de Septiembre de 2017
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Del Che lo aprendieron

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materia_prima_ferrososLas Tunas.- La plancha de hierro chisporrotea y resplandece bajo la lengua de fuego, hasta que por fin se abre en dos. El hombre apaga la antorcha, levanta el visor de la careta, mira al periodista, sonríe y dice:

“En 1961, cuando nuestro Comandante Che Guevara fundó la Empresa de Recuperación de Materias Primas, dijo que recuperar no era recoger basura, sino valores. Y eso es lo que nosotros hacemos diariamente”.

Se trata de William Silva Pupo, quien lleva 18 años, la mitad de su vida, como operario de oxicorte, que es una de las tareas más importantes, y tal vez la más dura, de cuantas se realizan para recuperar y reciclar desechos.

“Mi trabajo consiste en ir con mi brigada a las fuentes de chatarra (industrias en demolición, automóviles viejos, estructuras metálicas abandonadas…); cortar adecuadamente los metales, traerlos hasta aquí y dejarlos listos para su venta a la cercana empresa Acinox, que es nuestro principal cliente y en cuyas plantas se fabrican barras y palanquillas, destinadas a la construcción de viviendas, otras obras, y a la exportación. Así ayudamos al medio ambiente y a la economía del país”.

El diálogo tiene lugar en la sede central de la Empresa de Recuperación de Materias Primas de la provincia de Las Tunas, ubicada en esta ciudad capital, 690 kilómetros al este de La Habana.

Hoy es un día especial para los 240 trabajadores de esta entidad, pues se cumplen 53 años de que el Che dejara organizada dicha actividad en Cuba.

Según Jorge Rivera Barbán, especialista comercial de la empresa, el colectivo llega a la efeméride con ventas superiores a los seis millones 460 mil pesos, el 37 por ciento, convertibles (CUC). Tal recaudación generó más de un millón 600 mil pesos de utilidades.

reciclajePara lograr esos resultados, comercializamos más de 16 mil toneladas de productos recuperados en todo el territorio –informa el directivo–. ¿Usted se imagina cuánta área ha quedado liberada de desechos, el gran volumen de residuos que no han llegado a los vertederos y lo que esto significa desde el punto de vista de la salud medioambiental? –pregunta, sin esperar respuesta.

Rivera Barbán precisa que a lo largo de la historia su empresa ha sido exitosa, y afirma conocer muy bien cuál es el principal factor del éxito.

“Llevo aquí casi 30 años, más de la mitad de mi vida –explica–, y sé que lo determinante ha sido siempre la calidad humana de nuestros trabajadores y su sentido de pertenencia”.

Seguramente es así, porque cuando se conversa con cualquier obrero, lo primero que menciona son sus años de servicio, y la fuerza de trabajo se mantiene muy estable.

Si no que lo diga Ángel Ávila Barceló, quien no solo es de los fundadores de esta empresa en Las Tunas, creada en la década de los 80, sino que además le aportó sus dos únicos hijos: uno varón, la otra, hembra; economista, él, y secretaria del comité de la Unión de Jóvenes Comunista en el centro, ella, hoy jubilada por enfermedad, pero recordada y muy querida por todo el colectivo laboral.

“Llegué en 1985, procedente de la República Popular de Angola, donde cumplí misión como combatiente internacionalista –recuerda Ángel–. Comencé a trabajar de director de la unidad administrativa existente en aquella fecha, la cual se subordinaba a Camagüey. Pasado un tiempo, nos independizamos y formamos esta gran empresa que tenemos hoy”.

Aclara Ángel que ha dicho “gran empresa” con toda intencionalidad.

“Desde su fundación es una de las mejores entidades de su tipo en el país. Eso ha implicado enormes sacrificios –afirma.

Los trabajadores han tenido que hacer muchas y complejas tareas con pocos recursos; cumplir un plan de producción siempre muy alto, pues aquí se han llegado a comercializar hasta 21 renglones, recuperados no solo en Las Tunas, sino también en otras provincias; por ejemplo: Santiago de Cuba, Holguín, Camagüey y Ciego de Ávila. Dondequiera que nos han permitido obtener chatarra, la hemos sacado y puesto a disposición del Laminador tunero para convertirla en cabillas.

Actualmente la empresa recuperadora tunera capta y procesa tres tipos de desechos: ferrosos (chatarra de hierro y acero), no ferrosos (chatarra electrónica y de bronce, cobre, aluminio, plomo y acero inoxidable), y no metálicos (envases textiles y de vidrio, además de desperdicios de esos materiales, papel, cartón y plástico).

Abel Leyva Pita siente predilección por su entidad, uno de cuyos fundadores fue su padre, Daer, hoy jubilado pero entrañablemente querido por el colectivo. Aquí laboró, además, uno de sus hermanos, fallecido en plena juventud. Ahora él, también joven todavía, es el responsable del taller donde se les da tratamiento a las materias primas no ferrosas.

Mensualmente en esta nave procesamos cerca de 100 toneladas de desechos, que convertimos en mercancía exportable –dice–. Es el área que más valores genera, debido al buen precio de esos productos en el mercado internacional. A estas alturas ya tenemos cumplido el plan del año en todos los renglones.

recogida-materias-primas-cfg5Al respecto, Carlos Diéguez González, director en funciones de esta empresa tunera, explica que, en sentido general, hasta la fecha logran cumplir 15 de los 16 surtidos previstos y no existen dificultades para concluir exitosamente el año.

Solamente estamos incumpliendo con la venta de papel y cartón, aunque disponemos de cantidades suficientes, y es porque la fábrica de tejas infinitas de Camagüey, nuestro cliente por excelencia, lleva meses paralizada.

Carlos Diéguez informa, además, que, acorde con los lineamientos de la política económica y social aprobada por el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) en abril de 2011, su entidad se prepara con vistas a emprender en 2015 la creación de cooperativas, encargadas de recuperar, procesar y comercializar todo tipo de desechos reciclables, generados tanto por el sector estatal como por la población.

A partir de entonces, las empresas estatales de esta rama se concentrarán en la explotación de las grandes fuentes de materias primas y en el reciclaje, para lo cual se acometen importantes inversiones.

Tales medidas están contempladas en la política aprobada por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros de Cuba en 2012, la cual será revisada en 2016 y dará paso a una Ley de Reciclaje sobre esa actividad.

Impulsar el acopio, el procesamiento y la reutilización de numerosos desechos, en beneficio de la sustitución de importaciones, el incremento de los fondos exportables y la salud del medio ambiente; he ahí, el propósito fundamental que persigue dicha política.

Recuperar, reciclar y reutilizar desechos propicia la conservación y mejor aprovechamiento de los recursos naturales, el ahorro de energía, la reducción de los costos productivos, la disminución de la contaminación ambiental, el aumento del empleo y el desarrollo socioeconómico, en sentido general.

Preclaramente el Che lo comprendió; y por eso, un día como hoy de 1961, creó en Cuba la Empresa de Recuperación de Materias Primas, convencido de que no se trata de recoger basura, sino valores.

/edc/

 

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Sobre Raúl Estrada Zamora

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Ha trabajado en todos los medios y fue director de la revista Transporte, de La Habana. Se inició en el diario 26 y trabajó como Jefe de Información en la Televisión. Fue editor de Tiempo21. Como reportero atiende los temas del programa alimentario y la agricultura, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @Raulezdecuba

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