Las Tunas, Cuba. Martes 26 de Septiembre de 2017
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Cuando lo mal hecho comienza a ser normal

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Especies marinas de Cuba en peligro por pesca y caza ilegal.

Especies marinas de Cuba en peligro por pesca y caza ilegal.

El disco rojizo comienza a aparecer en el horizonte y anuncia que es hora de detenerse. El golpe seco de las hachas sobre los troncos se apaga y el lugar vuelve a sumergirse en el silencio. Los hombres, más extenuados por espantar los mosquitos que por su faena, comienzan a retirarse con sigilo.

Llegan al viejo camión donde alguien ya ha enmascarado los cientos de troncos de mangle y cortezas. Luego se alejan de la costa con premura, entre la zozobra de ser descubiertos y el optimismo por las ganancias que vendrán. Unos kilómetros más adelante son detenidos por las autoridades. Cada año, entidades e instituciones policiales y ambientales de la provincia de Las Tunas deben intervenir para evitar la tala indiscriminada de mangles o la extracción ilegal de arena, prácticas habituales para quienes hacen prevalecer su afán de lucro por encima de la seguridad ambiental en una zona de gran vulnerabilidad al cambio climático.

La pesca y la caza furtiva de especies como el cocodrilo, el manatí, el carey, distintos tipos de aves migratorias, e incluso, la explotación de la barrera coralina para la elaboración de artesanías, constituyen otras de las ilegalidades detectadas en las áreas costeras del oriental territorio, donde viven unas 90 mil personas y se asientan importantes industrias y polos productivos.

Uno de los casos de este tipo más atendidos por la población estuvo relacionado con el seguimiento a una banda de supuestos cazadores que se dedicaban a verter productos químicos tóxicos en embalses, con el propósito de envenenar a las aves y lograr capturas más provechosas para su comercio al por mayor.

Similar codicia irresponsable movía a decenas de individuos a practicar la minería ilegal, con saldos negativos para la economía y daños al medio ambiente relacionados con la deforestación, el maltrato al suelo y la contaminación de los recursos hídricos.

A juicio de las autoridades del territorio, en los últimos años ha habido un incremento de las ilegalidades, con formas más suspicaces, pero el enfrentamiento a ellas también se ha perfeccionado, aún cuando en ocasiones no existen todas las condiciones materiales.

Entre las principales acciones desarrolladas se encuentran las audiencias públicas con productores y comunidades, control en las áreas protegidas, promoción de la legislación ambiental y mayor colaboración entre instituciones como el Cuerpo de Guardabosque, las Tropas Guadafronteras y el Centro Nacional de Áreas Protegidas.

Elber Torres, delegado en Las Tunas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, dijo a la ACN que el enfrentamiento a las ilegalidades implica elevar la educación ambiental de los cubanos, pero en ocasiones este ejercicio se realiza de manera monótona y superficial, sin tener en cuenta las expectativas y necesidades de las comunidades.

Proyectos comunitarios como El  Boquerón, un espacio azul para la cultura, en el municipio de Puerto Padre, evidencian que la concienciación del público tiene la potencialidad de implicarlo no solo en el enfrentamiento a las ilegalidades, sino también en la recuperación ecológica de los ecosistemas dañados.

Aunque existe una voluntad política por proteger el medioambiente, en ocasiones la ley no se hace cumplir. El proceso de reordenamiento costero, por ejemplo, detectó, solo en Las Tunas, miles de ilegalidades que atentaban contra las dunas de arena y el equilibrio marino. La situación ha comenzado a revertirse evidenciando, además, la pasividad que existía ante estas manifestaciones.

Expertos aseguran que el costo para salvar a todas las especies en peligro de extinción representa la quinta parte de lo que anualmente se gasta en refrescos, a pesar de ello cada año se incrementa la lista roja de animales a punto de desaparecer.

El fenómeno descubre que una de las principales causas de la pérdida de la biodiversidad es la indolencia, actitud que no deben asumir los habitantes de una Isla con una biología particular y valores muy altos de endemismo. (Agencia Cubana de Noticias)

 

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