Las Tunas, Cuba. Viernes 24 de Noviembre de 2017
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Por la obra de la vida, Margarita la pediatra

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La doctora Margarita Diéguez Caballero se distingue por la calidad profesional en el Hospital Infantil Raymundo Castro Morales.

Para no pocas familias de Puerto Padre y Chaparra,  esta mujer, sencilla y de corazón inmenso es un hada madrina que devuelve la salud a los más pequeños. Y es que ella con extremada pasión desde 1983 se dedica a la medicina pediátrica. La doctora Margarita Diéguez Caballero tiene el don de la sabiduría y la constancia.

A su reconocida y respetada trayectoria profesional le recién incorpora el Premio por la Obra de la Vida y miembro de honor de la Sociedad Cubana de Pediatría; lo cual no solo la regocija a ella, su familia y colectivo de trabajo, el Hospital  Infantil Raymundo Castro Morales, del municipio de Puerto Padre, sino también a la población de ese territorio que la acogió desde hace más de tres décadas.

Oriunda de Chaparra, en el municipio de Jesús Menéndez, Margarita un buen día emprendió viaje a la capital cubana con una meta: convertirse en médica. Tras varios años de estudios logró el propósito y al graduarse es ubicada en la institución donde hoy se desempeña como especialista en segundo grado en Pediatría y profesora asistente.

En las salas y el cuerpo de guardia del hospital puertopadrense, en eventos científicos, jornadas de exámenes a residentes o estudiantes de la carrera de medicina, se le encuentra  con su bata impecable dando lecciones de ética profesional y de excelente trato al paciente y  la familia.

Su magia, tiene en la dulce palabra la precisión exacta del diagnóstico y de la conducta a seguir. Por eso no es casual que en la salita de su casa atienda pacientes, ella siempre tiene tiempo para aliviar el dolor y devolver la sonrisa.

A ella se le ve además en las calles de la ciudad o por las áreas de salud, en bibliotecas o conferencias  investigando  porque como bien cuenta su profesión es de estudio permanente.

Escucharla impartiendo una clase o en la valoración de un  paciente es todo un acto de maestría. Margarita con la cautela de su personalidad afable sabe distinguir cómo llegar a cada quien.

Es común que la señalen adultos y niños en la calle como su pediatra, para ella es goce supremo saberse admirada por quienes son la razón de ser médica.

Cuando en jornada científica dieron  a conocer que Margarita Diéguez Caballero, era acreedora del Premio Por la Obra de la Vida en Pediatría  no faltaron las exclamaciones de júbilo entre sus colegas, porque ella es la maestra buena que se entrega toda a enseñar para que siempre perdure la pasión por la medicina.

El Premio por la Obra de la Vida en Pediatría, en Puerto Padre lo ostenta además la doctora Sarahí Favier Ramírez, jubilada yconstituye la más alta distición que otorga la Sociedad Cubana de Pediatría a profesionales con un desempeño extraordinario.

/ymp/

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Sobre Redacción Tiempo21

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2 comentarios

  1. Yohandro Bosch Casanova

    Que inmenso placer ver éste maravilloso y real escrito de una trayectoria impecable de un ser creado perfectamente por Dios, esa creación es la Dra Margarita. Tuve el inmenso placer de ser su alumno, amigo y me considero hasta su hijo. Soy Fiel testigo de cuantas veces atendía bebés en su casa, cuantas veces se le veía en el hospital a altas horas valorando algún bebé que le preocupaba, impecable en todo, ÉTICA viva, calidad humana, conocimiento infinito, amor a la profesión y al prójimo, dulzura en las palabras y en el corazón. Que Dios me bendiga siempre ésta hermosa mujer que ha sido una bendición haberle conocido. PROFE, Si puedes leer estas letras sabrás que te quiero con todo mi corazón y te agradezco infinitamente lo que hoy soy. Gracias por existir profe. Gracias por existir. Dios te bendiga.

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