Historia del Deporte en Las Tunas

Guapo a toda prueba, Ramiro Ramos

Tal y como he señalado en reiteradas ocasiones, la provincia de Las Tunas es una tierra de peloteros, pero también de grandes boxeadores que, desde hace un siglo, se mantienen en planos estelares de este deporte en Cuba. De Evelio Mustelier (Kid Tunero), hasta Teófilo Stevenson, la cuna de Vicente García constituye una referencia obligada.

Hubo un momento, a finales de la década del 70 y comienzos de la del 80 de la pasada Centuria, que esta provincia contaba con varios púgiles de extraordinaria calidad, titulares nacionales, centroamericanos, panamericanos, olímpicos y mundiales, razón por la cual llegó a conocerse como La tierra de los campeones.

En aquel grupo de estrellas formado por Stevenson, Omar Santiesteban, José Gómez y Jorge Guzmán, brilló por su estilo agresivo, asimilador, de boxeo en la corta distancia, el gallo Ramiro Ramos Vázquez, solo comparable en cuanto a fogosidad sobre el ring con su compañero de cuadra, Omarito y el legendario mosca santiaguero Douglas Rodríguez.

Nacido en el seno de una familia humilde en el  barrio rural de Fleitas, en el municipio de Manatí, desde niño trabajó para ayudar al sostenimiento del hogar y en plena adolescencia a finales de la década del 60 del siglo 20, se inclina por el boxeo en las categorías inferiores, hasta lograr resultados destacados entre los juveniles, al ganar el título de Oriente en la división mosca y ser seleccionado el más combativo en el año 1970.

Figura carismática, de mucho colorido, ganó medalla de bronce en los 54 kilogramos en el torneo nacional Playa Girón de 1973 y se alzó con el título en la edición de 1974, en cuya final superó al capitalino Alberto Pérez. Integrante de la preselección cubana, participó en el internacional Giraldo Córdova Cardín de Camagüey en ese mismo año, donde consiguió la medalla de plata tras caer en la final frente al pinareño Marcelino Guzmán.

En representación de la provincia de Oriente, primero y después de Las Tunas, realizó excelentes demostraciones en los torneos nacionales por Equipos, en los cuales coincidió con otras notables figuras de este territorio como Teófilo Stevenson, José Gómez, Eduardo Peña, Omar Santiesteban, Ramón Romero, Regino Chapman y Florentino Arias, entre otros.

En eventos internacionales representó a Cuba en los Guantes de Oro y el Cinturón de Oro, en Rumania, los torneos Stranzhav, de Bulgaria, Copa Química, de Halle, RDA y en lides centroamericanas y panamericanas, en la mayoría de los cuales consiguió subir al podio.

Son muy recordadas las peleas brindadas frente al campeón olímpico Orlandito Martínez, a Jorge Luis Romero, quien fue el hombre de Cuba en la división gallo en el I Campeonato Mundial de La Habana en 1974, y el pegador santiaguero Genovevo Griñán. En todos los casos Ramirito ofreció espectáculo y en el “Girón” de 1978 derrotó de manera unánime a Griñán en semifinales precisamente en la Ciudad Heroica Santiago de Cuba.

Tras su retiro oficial, Ramiro Ramos se dedicó a trabajar de entrenador, en la formación de las nuevas generaciones de boxeadores y cumplió misión de ayuda técnica en la hermana Venezuela, donde realizó una fructífera labor, reconocida en el aval entregado por las autoridades deportivas bolivarianas encargadas de la Misión Barrio Adentro.

Actualmente el corajudo púgil tunero es de los principales participantes en las actividades organizadas por la Comisión de Atención a Atletas y mantiene su vínculo con la docencia deportiva, además de trabajar en los foros de ciencia y técnica que tienen lugar en el municipio cabecera y la provincia.

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