Las Tunas, Cuba. Viernes 18 de Agosto de 2017
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Virgen de la Caridad: Patrona de Cuba

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Las Tunas-. Diversas son las advocaciones o formas de nombrar a la Santísima Virgen María. Entre estos ejemplos figuran La Virgen del Carmen, La Virgen de la Medalla Milagrosa, La Guadalupe, Fátima, Lourdes…

En Cuba, bajo la advocación de Caridad, y tras 400 años de su hallazgo y presencia en esta tierra deviene símbolo de identidad nacional.

Fue en el año 1612 cuando en las cercanías de Cayo Francés, en la Bahía de Nipe, tres indios encontraron su imagen flotando sobre las olas del mar.

La tradición oral refiere que primero la confundieron con una paloma, luego pensaron que se trataba de una muñeca y al acercarse vieron con asombro y alegría la figura de María con el niño Jesús en brazos, flotando encima de una tablilla donde se podía leer: “Yo Soy La Virgen de La Caridad”.

Entonces parece que quiso hacerse cubana, cuando aún no se conocía tal gentilicio y empezaba la historia a plantar semillas para que brotara después lo nuestro.

Morena, para asemejarse a la sangre mestiza que corre por nuestras venas; pequeña como la talla de los humildes y de nombre Caridad, cuyos sinónimos la engrandecen desde la compasión, indulgencia, piedad, misericordia, humanidad, gracia…

Poco a poco se fue haciendo un lugar en la geografía de este país y en el corazón de quienes lo habitan. Enseguida surgió el amor y la devoción, no por fanatismo ni por adorar a una simple figura. La mayoría empezó a quererla por su ejemplo de integridad en la tradición bíblica, por su entrega maternal que devienen al fin un rasgo identificativo con un pueblo que defiende los más nobles anhelos de paz y libertad para sus hijos.

Fue en la fecha gloriosa del 10 de Octubre de 1868 cuando, quizás, comenzó a hacerse más cercana a los intereses patrios. Se acercaba la hora de iniciar la lucha por la independencia y Carlos Manuel de Céspedes en el empeño de confeccionar la bandera, partió un pedazo de tela de su roja muceta de abogado; otro recorte lo tomó del vestido de bodas de su esposa y, faltando el azul, cortó el manto de la Virgen de la Caridad que tenía en una urna. Con todo ello se hizo el estandarte que ondeó durante los siguientes días junto a sus tropas.

En la manigua la Virgen de la Caridad se ganó el apelativo de Mambisa y los miembros del Ejército Libertador para sentir cercana su presencia ataban en los sombreros una cinta, que tenía la misma longitud de Aquella que se guarda celosamente en el poblado de El Cobre, en la oriental provincia de Santiago de Cuba.

A petición de los propios luchadores de las contiendas libertarias fue nombrada Patrona de Cuba por el Papa Benedicto XV en el año 1916.

La Virgen de la Caridad se convirtió en un símbolo de cubanía. Por eso en las celebraciones eucarísticas de la Iglesia Católica se coloca la Bandera de la estrella solitaria junto a la Imagen de la Virgen, que en su elegante atuendo trae bordado el Escudo de la Palma Real y cada 8 de septiembre, Día de su Santo, se entonan con fuerza y emoción en la misa, previo a la procesión por cada localidad, las notas del Himno de Bayamo.

En su inolvidable visita a Cuba en el año 1998 el Papa Juan Pablo II la coronó como Reina. Luego en 2008 Benedicto XVI quien visitó nuestra patria como peregrino de la Caridad le obsequió una Rosa de Oro y recientemente el Papa Francisco accedió a colocar una Imagen de La Caridad en los Jardines del Vaticano, una copia hecha en bronce de la efigie que había estado expuesta en una ermita ubicada en las costas de la bahía cubana de Nipe.

Quienes visitan su Santuario de El Cobre donde se guarda celosamente su Imagen, encuentran el altar adornado de flores, velas, medallas de deportistas, títulos de graduados universitarios… recuerdos agradecidos llevados como expresión de fe y amor, en los cuales se descubren alegrías, sufrimientos, anhelos, sueños y realidades de gente que espera y agradece.
Vestir de azul o amarillo en ocasión de su fiesta patronal, presentarle ante su altar a los recién nacidos, regalarle girasoles, encomendarse a su amparo maternal ante cualquier adversidad, colocar un cuadro con su imagen en la casa, entre otros gestos, son costumbres que se arraigan en este pueblo y se transmiten de generación en generación.

Donde quiera que hoy exista una representación de María, en cualquiera de sus advocaciones, nos vuelve a mostrar a Jesús, paradigma de valores y guía en los caminos que conducen al bien. La Caridad, en su condición de Patrona de las cubanas y los cubanos, sin dudas, trae un mensaje de unidad para todos.

/edc/

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Sobre Ada Cristina Higuera Tur

Periodista. Graduada de Filología en la Universidad de Oriente. Directora del noticiero provincial Impacto, el estelar de la radio en la provincia de Las Tunas. Fue Jefa de Redacción y reportera durante varios años. Guionista de programas dramatizados, sobre todo infantiles. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. Ha sido galardonada en varios certámenes de Periodismo en el país. @HigueraTur

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