Lecturas

Carlos Juan Finlay hacedor del progreso humano

El nombre del sabio cubano Carlos Juan Finlay ocupa un lugar prominente en la relación de figuras universales de la ciencia que por el valor de sus aportes, son considerados verdaderos benefactores de la humanidad.

Nacido en la entonces Villa del Puerto Príncipe, actual Camagüey el tres de diciembre de 1883, Finlay se gradúa de medico en el Jefferson Medical Collage, Finlandia, Estado Unido. Pronto muestra dotes naturales como Investigador y en 1864 publica un artículo en la Revista Anales titulado Bocio exoftálmico-observación, considerado por algunos historiadores el primer caso de Hipertiroidismo descrito en Cuba.

El científico ejerció con éxito la oftalmología, y también fue un notable jugador y comentarista de partida de ajedrez.

En julio de 1872 logró ingresar  a la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana, en el cual atendió durante 14 años las relaciones internacionales gracias a su dominio del inglés, el francés y el alemán, además de participar en debate científico vinculado con el cólera y la fiebre Amarilla.

La compleja consagración al estudio de esta última enfermedad cuyas epidemias devastaron por años ciudades entera del Caribe, Cetro América, América del Sur, África, Portugal, España, Inglaterra y los propios Estado Unidos, dejaron tras sí un numero incalculables de muertos, lo llevan a realizar sus mayores descubrimientos: La teoría Científica del contagio de las enfermedades atreves de un Vector Biológico, y la identificación del Mosquito denominado hoy Aedes Aegypti, como el agente transmisor de la fiebre Amarilla.

Más allá de librar al mundo de tan terrible flagelo con la prédica de hacer campaña de saneamiento dirigida a erradicar el mosquito Aedes Aegypti, Carlos Juan Finlay abrió nuevos cauces al desarrollo de la Epidemiologia y la Entomología Medica.

Entre 1905 y 1915 fue nominado al Premio Novel de Fisiología y Medicina en varias oportunidades. Según estudiosos del tema es el único científico cubano que ha sido propuesto para merecer ese galardón.

Hombre altruista, modesto, generoso y trabajador infatigable, el pasado veinte de agosto, se cumplió el Aniversario 99 de su fallecimiento, el legado de Carlos J Finlay adquiere una dimensión permanente antes las reiteradas validaciones de lo planteado por él hace más de un siglo.

 

Artículos relacionados

El piropo, ¿bueno o malo?

Yanely González Céspedes

Camilo, ¿solo sonrisa y sombrero?

Adialim López Morales

Festival de Cine de La Habana enfoca sus orígenes y hacia el futuro

Redacción Tiempo21

Enviar Comentario


1 × = siete