Historia

Una reliquia histórica

Una reliquia históricaPuerto Padre, Las Tunas.- A la entrada de esta ciudad del norte de la provincia de Las Tunas, en la parte más alta, se yerguen hace 142 años las amarillas paredes del Fuerte de la Loma o Castillo de Salcedo.

Fue construido por ingenieros españoles en 1869 para tratar de contener la insurrección de los mambises. La instalación se asemeja más, por el color de sus piedras a las fortalezas coloniales del Desierto del Sahara que a las de La Habana.

Su estratégica ubicación permitía dominar las entradas y salidas de Puerto Padre por tierra y mar. Dotado de largas aspilleras por todas partes, pretendía ser inexpugnable. El historiador de la llamada Villa Azul de Cuba, Ernesto Carralero, dice que los colonialistas españoles se sentían seguros en el Fuerte de la Loma.

La vida transcurría angustiosa para los españoles

La mayor parte de la población de Puerto Padre labraba la tierra durante la guerra de los Diez Años, vigilada desde el Fuerte, y a las 6:00 de la tarde se concentraba dentro de los muros hasta el siguiente amanecer. Pero la vida transcurría angustiosa para los defensores de la instalación, conocedores de la audacia de los mambises.

El historiador de la Villa Azul Ernesto Carralero, señala que la ciudad era entonces un poblado. La guerra de los Diez Años le confirió más importancia a este acceso para desembarcar víveres y otros suministros con destino a Las Tunas.

En febrero de 1867, en la madrugada del día 14, las fuerzas del General Vicente García escalaron el Fuerte con sogas construidas por ellos mismos.

Expulsados los soldados de la tiranía de Batista

Hace 55 años fuerzas del Ejército Rebelde, expulsaban a las tropas del dictador Fulgencio Batista del fuerte y liberaban Puerto Padre, esta vez definitivamente. El historiador de la ciudad Ernesto Carralero, dice que en noviembre de 1958 lo esbirros asesinaron en ese sitio a ocho personas, entre ellas una mujer, Alicia Serrano.

Al triunfo de la Revolución la instalación fue cuartel de las fuerzas rebeldes y más tarde local de reuniones de la Milicias Nacionales Revolucionarias. En febrero de 1981, el Fuerte fue declarado Monumento Nacional.

Desde ese lugar, hoy una reliquia histórica se domina la ciudad que es ahora de los que aman y quieren la Revolución, visita obligada del que llega a la ciudad de Puerto Padre.

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