Historia del Deporte en Las Tunas

Pablo Pérez, el jimagua de Salgacero

En mi habitual recorrido por la historia del deporte en la provincia de Las Tunas y sobre todo en el béisbol, hice referencia a las actuaciones de jugadores de otros territorios del país que defendieron, con toda dedicación y entrega, la camiseta verdiroja de aquí, pero esta vez reseñaré el quehacer de atletas nacidos en Las Tunas que obtuvieron resultados meritorios como integrantes de equipos de otras zonas del país.

Comenzaré con el más destacado de los tuneros que jugaron en  otros equipos, específicamente en el de la Isla de la Juventud. Pablo Pérez García, jimagua con su hermano Pedro, oriundos del asentamiento rural de Salgacero, en el actual municipio de Jesús Menéndez, cuya cabecera es el batey de Chaparra.

La familia Pérez García emigró hacia la entonces Isla de Pinos a principios de la década del 70, cuando los mellizos eran adolescentes y enseguida sobresalieron por su calidad en la práctica del béisbol, al extremo de que integraron la selección de ese municipio especial que debutó en la Serie Nacional número 17, la primera de 18 equipos tras la nueva división político-administrativa establecida por la constitución socialista, aprobada por referéndum el 24 de febrero de 1976.

Les cuento, entonces, de Pablo. Fue un excelente bateador zurdo, de gran versatilidad porque defendía con éxito los jardines, la inicial y el box, posición esta última que desempeñó en ocho de sus 14 series nacionales. Militó en novenas de la Isla de la Juventud en las campañas regulares y en Industriales, Occidentales y Agropecuarios en contiendas selectivas

En tres mil 490 veces al bate disparó mil seis indiscutibles, entre ellos 164 dobles, 27 triples y 60 jonrones para promedio ofensivo de 288, impulsó 356 carreras y anotó 447, mientras que a la defensa sumó 1857 lances, en los cuales cometió 80 errores, con un average de 957.

Pablo Pérez García fue un jugador muy respetado por compañeros de equipos, rivales, directores y entrenadores. Tuvo relaciones muy especiales con los atletas de Las Tunas y, en todo momento de su vida, sintió sano orgullo al confesar que pese a estar en la Isla de la Juventud, siempre guardó en su corazón el lógico cariño por el terruño que lo vio nacer.

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