Opinión

El futuro del próximo paso

Las Tuna.- Wilson Peña tiene 65 años y hace pocos días sufrió una caída en uno de los tramos más populares de la ciudad de Las Tunas debido a un pequeño nivel construido en la nueva cuadra bulevar de la calle Francisco Varona en esta urbe, que le provocó un tropiezo.

Para suerte de este tunero por la transitada arteria no circulaba ningún vehículo o moto en el momento de la caída.

En la ciudad de Las Tunas se pueden encontrar algunas barreras arquitectónicas, que se unen en ocasiones al mal estado de aceras y calles y no solo exponen a los discapacitados, sino a toda la población.

La urbe se reanima desde hace algunos años, sin embargo, nacen con los nuevos proyectos peligros que deben evitarse en una sociedad camino al envejecimiento, con el fomento de una cultura del detalle hacia los ancianos en este sentido y que aboga por eliminar las barreras de accesibilidad, como bien las definen en la actualidad.

Por ejemplo, la falta de señalizaciones, problemas en los niveles de la superficie, señales a medio cortar, las huellas de postes eléctricos, baches en las aceras, tragantes sin tapas o tapas que exceden el nivel idóneo, muros pequeños e imperceptibles… son barreras que se imponen en ocasiones para cualquier transeúnte.

Hoy el estado cubano examina este tema que daña el urbanismo, limita la libertad de movimientos de las personas,  y entorpecen el desenvolvimiento natural de los individuos en su andar por las ciudades, y que como el tunero Wilson Peña puede cobrar otros testigos anónimos.

/ymp/

 

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