Opinión

Yo uso mi móvil: él no me usa a mí

La obsesión con el móvil, con mayor presencia en las jóvenes generaciones, puede truncar momentos tan especiales como una comida en familia.
La obsesión con el móvil, con mayor presencia en las jóvenes generaciones, puede truncar momentos tan especiales como una comida en familia.

Las Tunas- Tengo un amigo que dejó plantada a una mujer con quien había quedado para cenar, a la tercera vez que contestó su móvil. Y otro buen señor, quien vive en España, me contó que tuvo una disputa cuando le dijo a su hija adolescente que ya nunca más iba a contestar los mensajes que le enviaba desde su habitación, arriba de su despacho.

Son experiencias risibles, pero que nos hacen preguntarnos hasta qué punto el móvil está afectando las relaciones humanas y la comunicación con la familia, los amigos, la pareja…

Los teléfonos celulares están presentes inexorablemente en el tramado social del mundo moderno. Se han convertido en dispositivos imprescindibles. Y es que tienen obvias ventajas: salvan grandes distancias, te permiten estar informado desde cualquier sitio de lo que ocurre en el mundo, son indispensables en algunos trabajos…

Con las más recientes aplicaciones, una persona puede estar sentada en un parque, y a la vez, interactuar en las redes sociales, descargar un video de youtube o revisar su correo de gmail: todo mediante su móvil.

Lo triste es cuando esa misma persona prefiere chatear con un amigo en facebook, que conversar con su amigo Carlos, quien se toma un café junto a él. Esa necesidad de revisar mensajes, llamadas perdidas, jugar o hacer fotos con el celular puede convertir al usuario en esclavo de la tecnología y a esta, en una fuente de ansiedad. Así, se pierden otras vivencias del mundo alrededor, seguramente igual o más enriquecedoras.

La obsesión con el móvil, con mayor presencia en las jóvenes generaciones, puede truncar momentos tan especiales como una comida en familia, o interrumpir con un tono de llamada super alto el desempeño de los actores en una obra de teatro. Sin hablar del peligro que representa esta tendencia cuando se esta conduciendo.

Algunos usuarios adictos a los teléfonos móviles pueden presentar problemas de salud como la alteración de los patrones de sueño o de comportamiento, irritabilidad, la falta de paciencia, brusquedad…

Un estudio de la Universidad de Essex, en el Reino Unido, sugiere que los teléfonos celulares pueden servirnos como un recordatorio de que existe una red más amplia a la que podríamos estar conectados, lo que inhibe nuestra capacidad de conectarnos con la gente cercana a nosotros. Además, los investigadores señalan que el uso del teléfono celular puede incluso reducir nuestra conciencia social.

Sin olvidar que como todas las tecnologías, los móviles son geniales cuando los usamos para mejorar la vida, resulta necesario advertirnos, mirar alrededor y tomar precauciones para que no terminen usándonos.

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