Opinión

Mujeres por el camino de la Revolución

Las Tunas-. “La libertad no solo significa ausencia de presiones, sino libertad de decidir” sentenciaba Vilma Espín, símbolo indiscutible de las mujeres cubanas. Fue ella, junto a Fidel Castro, la principal precursora de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), organización que  que cumple hoy  su  aniversario 53.

Surgió  como resultado del empuje de las cubanas que acompañaron las luchas emancipadoras a lo largo de la historia, aquellas que como Gertrudis Gómez de Avellaneda planteaban su insatisfacción por la desigualdad a la que estaba sujeta una parte de la población,  por ser mujer.

Nace gracias a la decisión de muchas que murieron torturadas por la tiranía, por las que sobrevivieron tras arriesgar su vida en la lucha armada y clandestina;  por  aquellas que despertaron tras el proceso revolucionario y salieron dispuestas a transformar su existencia para beneficio de la sociedad naciente.

Germina  bajo el principio de despertar las inquietudes femeninas dentro y fuera del hogar, demostrando que tenían mucho más porque aspirar, no solo  matrimonio y  maternidad.

Desde el 23 de agosto de 1960, se constituía la Federación de Mujeres Cubanas para defender sus derechos liderando publicaciones y patentizando la igualdad  en todas las esferas de la sociedad.

En Octubre de 1962, a solo 3 años de la Revolución en el poder, se desarrolla el Primer Congreso de esta organización donde se realiza el llamado a que se abrieran paso en el acceso al trabajo manual e intelectual, en el camino de la ciencia, el desempeño de oficios no tradicionales y en la promoción a cargos de dirección, creándose luego, cursos de capacitación para fresadoras, torneras, soldadoras, choferes, entre otros.

En la Cuba actual, aunque legislativamente se protegen los derechos y deberes de ambos sexos, se mantienen comportamientos machistas que discriminan a las mujeres dentro y fuera del hogar. Todavía son mayoría en  las consideradas “población no económicamente activa”  por lo que se desconoce su aporte financiero a la comunidad.

Continúa siendo un reto potenciar empleos en los territorios para favorecer el vínculo laboral orientándolas hacia la actividad agropecuaria, la industria local y los servicios, cuando el país se encuentra en reordenamiento laboral.

Es imprescindible que la FMC se enfoque con mayor fortaleza hacia las problemáticas que enfrentan las cubanas hoy, cuando es creciente el número de hogares que tienen como líder a  divorciadas y cuando incrementa la violencia de género.

La Federación brotó como abanderada de los derechos femeninos en el mundo y ha mantenido su prestigio internacional a lo largo de la historia, pero quizás el mayor reto para este siglo, será cimentar la fe en las jóvenes.

/edc/

Artículos relacionados

EE.UU. en 2018, más pasos contrarios al acercamiento a Cuba

Redacción Tiempo21

El tiempo será el que dicte la sentencia

Leydiana Leyva Romero

Que la formalidad no destruya las buenas ideas

Adialim López Morales

Enviar Comentario


9 − = seis