Díaz para la radio

Las Tunas,- El orgullo por la tierra natal distingue a Miriam Vega Díaz, Especialista en la Dirección Provincial de la Radio. Con ella viajo a nuestra Chaparra de entonces, cuando todavía, por las calles se respiraba el olor a guarapo caliente o al melado de la caña. Cuando las personas se despertaban con el pito del central.
“Soy nacida en Chaparra”- sentencia.
La Chaparra de entonces
“Chaparra era un central azucarero, un pueblo de campo pero con una vida cultural interesante, pasé mi infancia y mi adolescencia ahí, hasta que vine a estudiar a Las Tunas. Recuerdo a mis amigos, al central. Alrededor del ingenio se desarrollaba toda la vida del pueblo, los turnos de trabajo, las sirenas, los carros de caña. Tal vez, como vivía en El Batey estaba inmersa en todo ese ajetreo.
“Vengo a hacer el pre en Las Tunas, en el segundo curso del preuniversitario Luis Urquiza y luego me voy a estudiar Licenciatura en Letras en la Universidad de La Habana. A pesar de que muchas personas me insistieron para que me quedara en La Habana, que era lo que se usaba, yo quise regresar a Las Tunas para estar cerca de mi familia pero nunca volví a vivir en Chaparra.”
Díaz para la radio
“Comencé a trabajar en la emisora desde que me gradué y nunca imaginé que pudiera trabajar en un lugar así. Yo no sabía nada de radio aunque la escuchaba desde pequeña por influencia de mi familia. Entré en 1980.
“Al graduarme vengo para Las Tunas y en esta emisora trabajaba un viejo profesor de Literatura, Carlín Vega, quien era el director en ese momento y como no conocía a más nadie, me acerqué a él. Me dijo que sí, que podía ser porque comenzaba la labor de asesores de radio en ese momento.
“Para mí era un mundo completamente nuevo. Comencé a descubrir cosas que ni me imaginaba que existían detrás de lo que se podía escuchar en una puesta de radio. Todo lo que se movía detrás de eso.
“Los guiones eran muy sencillos, generalmente tomados por fuentes bibliográficas. En la emisora no existía una programación dramatizada, una programación más compleja. Los programas variados, musicales e informativos eran los que más existían. Los infantiles eran los más complejos en aquel entonces.
“Fui descubriendo, poco a poco, las interioridades del quehacer radial. Lo que conocía de la universidad, de la Gramática, de la Lingüística lo fui aplicando a la radio y aprendí mucho porque la radio tiene una técnica muy específica, muy propia y tuve que adecuar conocimientos a esa técnica.”
El avance de la radio
“Hace 34 años que estoy aquí. He disfrutado la evolución de la radio en Las Tunas, la complejización que ha tenido la programación. Es increíble el cambio que ha experimentado y guardo muchas cosas porque me gusta la historia y me gusta conservar los documentos que pueden resultar históricos en un momento, de esa manera una puede apreciar los cambios que va teniendo la programación.
“Son muchos los programas que han ido cambiando, unos quedado en el camino y otros fortaleciéndose, renovándose. Es un proceso natural, los programas se adaptan a las nuevas formas o se quedan en el camino.
“Es muy bueno ver programas que van evolucionando que se han ido complejizando. Los informativos ha ido consolidándose, el noticiero que tenía 15 minutos cuando yo entré, ahora es de media hora con un balance de géneros, con una preocupación por lograr la representatividad del entorno.
“La programación dramatizada que surgió en los años ´90, también ha ido consolidando a la programación de Radio Victoria. Ha ido ganando espacios, perfeccionando las actuaciones y las especialidades como: musicalización y efectos.”
Retos que afronta la radio
“El momento que vivimos es dominado por las nuevas tecnologías, la forma de hacer la radio se ha ido adaptando a eso y tiene que ganar una batalla de inmediatez. Ahora tenemos redes sociales, sucede un hecho y ya está en Internet y la radio tiene que ir asumiendo esas maneras de hacer, de poner lo que sucede en el instante. Por eso trabajamos por una programación en vivo mayoritariamente porque esa programación en vivo nos acerca más al momento en que ocurre el hecho.
“Las personas que trabajan en la radio han ido ganando en superación, en conocimientos, en capacitación, entonces la forma de hacer la radio también tiene que ir ganando.
El amor y la radio…
“Mi esposo y yo nos conocimos en la universidad, él (Abel Molina) es de La Habana y estudiaba Historia del Arte. Aceptó venir para Las Tunas y se ha hecho tunero. Ha sido ganado por la radio también, le gusta mucho escribir y dirigir. Aquí hemos hecho la vida, la familia.”
Dentro y fuera del ambiente radial
“Él trabaja en los estudios mayoritariamente y yo en la parte de las oficinas pero el hecho de compartir un espacio laboral lo disfrutamos mucho. Nos da más temas de conversación en la casa, analizamos cosas, compartimos ideas, hacemos radio también y nos complementamos. Soy asesora y los asesores siempre estamos a la caza de los temas que puedan resultar radiales, que den un buen argumento y el director es el que ve la obra hecha con los diferentes recursos que lleva.”
Lo que queda por vivir
“Para el futuro me gustaría ver la emisora nuestra con todo lo que aspiramos, con armonía. Seguir trabajando hasta donde me den las fuerzas, con mis compañeros.”
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