Las Tunas, Cuba. Miércoles 23 de Agosto de 2017
Home > Especiales > Gente > Charo, una oyente de lujo

Charo, una oyente de lujo

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

CharoLas Tunas-.  Se llama Rosario Ochoa pero todos, toditos a su alrededor,  le dicen Charo. No le pregunté la edad y tampoco hablamos de sueños y metas por venir, no nos dio tiempo, el rato de conversar se nos fue entre su nieto, la pasión que todos en su familia sienten por la música cubana en sus más intensas variantes y su amor por la radio.

Así como le cuento: Charo,  que desde hace muchos años se dedica a limpiar cuanto sea preciso en el Círculo Infantil “Cederistas del futuro” en esta ciudad,  que siente por los niños un cariño especial  y es una defensora a ultranza de la familia y el respeto a los mayores, es también una apasionada oyente de la señal de Radio Victoria.

Y no es amor de  hace poco, ¡qué va!, ella escucha desde antes, mucho antes, cuando la emisora se llamaba Circuito y su padre, Joaquín Ochoa, figuraba en la lista de los trabajadores fundadores como realizador de sonidos. “Fueron años de gloria – me dice- conocí a hombres importantes del medio que se reunían en mi casa y ahora los recuerdo y siento un gran orgullo”.

Es una mujer bonachona, de sonrisa fácil y andar desenfadado, siente una pasión notable por la Historia mayúscula de esta pequeña comarca y la mejor prueba la dio hace unos años cuando, junto a su hermano y sin saber nada, nadita de periodismo, salió a visitar a los amigos todavía vivos de su ya difunto padre y entrevistarlos, ¿para qué?, no sabía bien, pero había que reconocer a toda esa gente, estaba segura.

Me contó que una tarde, tiempo después,  el hermano le dijo: “Charo, ¿y qué hacemos nosotros metidos en esto?, ¿para qué nos ha dado por preguntar tanto, si nosotros no vamos a hacer nada con tantos cassettes grabados y papeles recogidos de cajones viejos? Yo no sé- le contestó ella- pero esto me está gustando cantidad”.

Y del “gusto”  salieron valiosos testimonios que ahora comparte conmigo; personas sencillas  que les dieron, sin tapujos ni medias tintas, información importante para el ahora y el mañana de esta estación.

Entre los “papeles viejos de su padre”, que escudriño ahora mismo, descubro los rostros jóvenes de Urbino Santoya, Cofresí y otras valiosos voces ausentes ya, encuentro  el  semblante bisoño de Metodio Diez, el del propio Joaquín Ochoa y el de la señora aquella, añeja ahora  en su portal en  las tardes, pero jovencísima mientras hacía la limpieza de radio Circuito.

Charo me recordó que la esencia  de esta emisora trasciende  por mucho  el decir de los micrófonos, el agitado andar en los pasillos,  el aspecto fatigoso que a veces muestran  las consolas; la radio es más, es mucho más, es la gente.

Por eso me dio gusto conversar con ella, por eso y porque me comprometió a escribir más, “hay que hablar con la señora que atendía la recepción y está viejita pero con una memoria de niña de 15 años, hay que recordar la fecha  en que comenzó a trabajar aquí el ilustre Juan Emilio Batista y hay que hacerlo ahora, a tiempo”.

Me mostró, sin espavientos a personas que están  pendientes del dial en cada jornada porque detrás de los cristales dobles, en silencio, con labores aparentemente simples, fueron tejiendo por años la raíz de lo que somos y tienen muchas anécdotas por contar todavía.  A mí me lo recordó Charo.

/edc/

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Esther de la Cruz Castillejo

Periodista. Licenciada en Comunicación Social en la Universidad de Oriente. Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana, 2009. Diplomada del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de La Habana. Desde su graduación se desarrolla profesionalmente en Radio Victoria y se desempeña como reportera para atender los temas de la educación. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @vozcubana

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


2 × seis =