Las Tunas, Cuba. Lunes 23 de Octubre de 2017
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Norge Santana, la hazaña en los Juegos Escolares (I)

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En crónicas anteriores, cuando me referí a grandes hazañas de lanzadores de Las Tunas, mencioné al derecho Norge Santana Leyva, quien sorprendió a todo el país como protagonista del primer juego de cero jit, cero carrera en la historia de la pelota en los Juegos Escolares Nacionales, pero en esta ocasión contaré los más relevantes momentos en la carrera deportiva de quien fuera la sensación de mi barrio desde que era niño.

Norge Santana Leyva fue pelotero prácticamente desde que nació, exhortado por su padre, Rafael Santana Suñet un apasionado de este deporte, al extremo de que llegó a formar un equipo representante del aserrío Buenavista, del cual era copropietario, en asociación con la familia Leyva, de la cual provenía su esposa.

Enamorado del deporte de las bolas y los strikes, nuestro protagonista de hoy, nacido el 9 de mayo de 1950, integró equipos infantiles de la barriada de Casa Piedra, hasta que, con solo 11 años de edad, estuvo en la nómina del conjunto representativo del municipio de Victoria de Las Tunas, en la contienda de 1961 de la Liga de los Cubanitos, en el cual se desempeñó de pítcher y defensor del cuadro.

La novena del primer torneo oficial en el que participara Norge Santana, a quien se le conocía por el seudónimo de Pipe, ganó la campaña local en la que participaban cuatro conjuntos, después se impuso a su similar de Antillas en la discusión del título de Oriente y cerró con un meritorio tercer escalón en la final nacional efectuada en el Gran Estadio de El Cerro, superada solo por las de La Habana y Matanzas.

Tras la creación de los Juegos Escolares Nacionales en 1963, la calidad de su desempeño lo lleva a ser alumno de la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) Pedro Díaz Coello, de Holguín, donde se preparaban los mejores estudiantes-atletas de la zona norte de la antigua provincia de Oriente. Destacado como lanzador y fuerte bateador cuando defendía otra posición, especialmente la esquina caliente, Santana integra la selección Mineros para la II edición de esta legítima olimpíada nacional.

La contienda de pelota del evento que, desde su fundación, ha sido la principal cantera del alto rendimiento en Cuba, se efectuó en marzo de 1964 y la hazaña de Santana ocurrió el día 23 en el terreno de béisbol número dos, de la ciudad deportiva capìtalina, al dejar sin jits ni carreras a la selección Becas, una de las más completas de todas las participantes, favorita de la mayoría para llevarse el banderín.

Aquella jornada ha quedado grabada en el recuerdo de todos los amantes del béisbol en Cuba, porque el tunerito trabajó de manera impecable durante los siete capítulos del choque, al extremo de que solo le entró en circulación un jugador, su lanzador rival, A. Class, a quien propinó un pelotazo. Santana ponchó a 15, más de dos por inning y alineó de cuarto bate de su equipo.

La sección deportiva del diario Revolución ofreció un impresionante destaque al acontecimiento, con todos los detalles de lo ocurrido en el terreno, una gran foto a cuatro columnas en la cual Santana era paseado en hombros por sus compañeros y una personal del héroe indiscutido de aquella jornada histórica para le pelota escolar.

Un año después, en los III Juegos, Norge Santana volvió a ser noticia, cuando su labor excepcional guió a la novena de Oriente al título en la categoría de 15-16 años, satisfacción que se vio multiplicada porque los indómitos de la 13-14, también se proclamaron monarcas, con notable aporte de su hermano más pequeño, Róger, excelente bateador y defensor de lujo de la esquina caliente y de la inicial.

En 1968 pasó a la preselección juvenil de Cuba como alumno de la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) y formó parte de una escuadra denominada Cubanacán, representante del país en un  tope frente a selecciones de Canadá e Italia, ya que en ese año no hubo Campeonato Mundial de la categoría. Dos veces trabajó bien en función de relevo y ratificó que era uno de los grandes talentos del pitcheo cubano de la época. (Continuará)

/mdn/

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Sobre Juan E. Batista Cruz

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Jubilado. Se desempeñó como reporteros para los temas del deporte en el diario y semanario 26 y comentarista deportivo de la radio y la televisión. Es toda una institución en el conocimiento de los temas deportivos, y tiene un reconocimiento a nivel nacional. A pesar de estar jubilado mantiene una vida activa dentro del Periodismo de Las Tunas.

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