Historia del Deporte en Las Tunas

Emblemáticas canchas de voleibol

El voleibol alcanzó popularidad en todo el territorio de la actual provincia de Las Tunas desde la década del 20 del pasado siglo y su práctica tuvo de principales plazas a la actual capital, Puerto Padre, Manatí y el poblado del Puerto por donde se embarcaba el azúcar producido en lo que fue el desaparecido ingenio Argelia Libre.

La primera cancha de que se tiene referencia en la actual ciudad de Las Tunas, se creó en los terrenos aledaños a la Casa Piedra, sede de las compañías norteamericanas de explotación de naranjales, desde la primera década del siglo 20, donde además se practicaron el tenis y el baloncesto.

Según asegura el veterano voleibolista y narrador deportivo Eddy López Sánchez, tanto en la Villa Azul, como en Manatí y en su cercano poblado del puerto, el deporte de la malla alta contó con excelentes canchas y equipos de gran calidad los cuales eran difícil de superar, por el entusiasta apoyo de los aficionados, conocedores además de las reglas de esa disciplina.

En el centro de la actual capital tunera sobresalió, a finales de la década del 50 del siglo 20, una cancha de arcilla situada en áreas del antiguo garage García, en el mismo sitio donde hoy funciona el gimnasio de cultura física, en la calle Francisco Varona, entre Joaquín Agüero y Nicolás Heredia.

Los amantes al voleibol en la ciudad frecuentaban la referida cancha, en la cual realizaba sus entrenamientos y juegos el sexteto del colegio privado Verbo Encarnado, conocido por Escuela de las monjas, el cual era dirigido por la profesora de Educación Física, graduada de la Universidad de La Habana, Nelia Rodríguez, una apasionada de la práctica de los deportes.

También por esa época fue creado el Club Atlético de Victoria de Las Tunas, en la calle Colón entre Ramón Ortuño y Julián Santana, magnífica instalación que acaparó la atención de los amantes no solo del voleibol, sino del baloncesto y el boxeo, por contar con todas las condiciones necesarias, tales como baños, camerinos y taquillas.

Poco antes del triunfo de la Revolución hubo una cancha que sirvió de sede a innumerables encuentros de voleibol, la cual se habilitó al lado de la logia de los Odfellows Unidos, sita en Maceo, entre Lico Cruz y Lucas Ortiz, hasta que en 1960, con la apertura de los terrenos de cemento que se construyeron detrás de la grada inicial del estadio beisbolero Julio Antonio Mella, el grueso de las actividades del deporte de la malla alta tuvieron lugar allí.

Hoy la práctica del voleibol ya no es tan significativa en Puerto Padre, Manatí y el poblado del puerto de este último municipio, a pesar de que existen varias canchas y en la ciudad de Las Tunas, pese a que no se ha podido recuperar el cementillo del “Mella” hay una buena cantidad de terrenos, especialmente en la polivalente Leonardo McKenzie Grant, la sala Paco Cabrera y el complejo aledaño a la Dirección provincial de Deportes.

Directivos y técnicos  en la provincia trabajan en el objetivo de aprovechar las instalaciones que existen para buscar el desarrollo posibilitado por el sistema de escuelas deportivas, pero aún el voleibol tunero anda lejos de los resultados que estén en concordancia con la tradición de más de 80 años de práctica sistemática

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1 comentario

Andrés R 17 julio, 2014 at 9:21

Gracias Juan Emilio por este trabajo, conozco las canchas de volibol desde esa época y recuerdo el fervor con que se practicaba, es un reto hoy recuperar esta práctica.

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