Las Tunas, Cuba. Miércoles 23 de Mayo de 2018
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Juan Gualberto Gómez: valiente como periodista, virtuoso como patriota

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Juan Gualberto Gómez

Juan Gualberto Gómez

Aunque hijo de dos esclavos de procedencia africana, Fermín y Serafina, Juan Gualberto Gómez conoció la inmensa dicha de nacer libre, pues sus padres habían ahorrado lo suficiente para comprar la libertad de su primer y único vástago desde que se encontraba en el vientre de su madre.

Esa procedencia, los destierros que sufrió en la juventud por su actividad política en defensa de los negros y mulatos discriminados y su lucha por la independencia de Cuba del colonialismo español, fueron factores que influyeron poderosamente en la forja de su personalidad de patriota honorable, reconocida por el Héroe Nacional de la nación cubana, José Martí.

Juan Gualberto había nacido el 12 de julio de 1854, hace ahora 160 años, en un ingenio azucarero de la provincia de Matanzas, y siendo aún un niño, luego de que sus padres adquirieron también su carta de libertad, la familia se trasladó hacia La Habana, donde realizó estudios en una escuela que en aquella época estaba destinada a alumnos de piel negra.

En 1869 sus padres, que habían establecido en la capital pequeños negocios que mejoraron mucho su posición económica, lo enviaron a continuar estudios en Francia, donde conoció al patriota cubano Francisco Vicente Aguilera, quien lo convenció de la justeza de la lucha independentista iniciada en Cuba un año antes, cuando el abogado Carlos Manuel de Céspedes se alzó junto a sus esclavos en el ingenio La Demajagua y dio inicio a la llamada Guerra de los Diez Años.

Según datos que incluye el colega Pedro Antonio García en un artículo publicado en el sitio digital cubahora.cu, en 1876, tras una breve estancia en La Habana, Juan Gualberto marchó a México y regresó a Cuba en 1878, donde colaboró asiduamente con el diario La Discusión, de Adolfo Márquez Sterling, y fundó el periódico La Fraternidad, al que convirtió en órgano de combate contra la discriminación racial.

Por estos años, en el bufete del prestigioso abogado y periodista Nicolás Azcárate, conoció a José Martí, y de inmediato nació entre ambos próceres una amistad y una afinidad ideológica muy estrecha. El hijo de españoles pobres y el descendiente de esclavos se involucraron en la conspiración de lo que hoy conocemos como la Guerra Chiquita, y ambos fueron deportados a España por sus actividades revolucionarias.

Gracias a gestiones de su amigo Rafael María de Labra, a Juan Gualberto le sustituyeron la condena a prisión en Ceuta por la del destierro. Ya en Madrid, el propio De Labra comenzó a publicarle artículos en El Abolicionista y en La Tribuna.

Retornó a la Patria en 1890 y publicó nuevamente su periódico La Fraternidad, desde el cual continuó la lucha por la igualdad de derechos entre todos los cubanos y reafirmó también sus ideas independentistas.

Cuando este periódico dejó de circular por problemas económicos, fundó La Igualdad, con una frecuencia menor, dos veces por semana, pero igual política editorial.

Luego de la fundación por José Martí del Partido Revolucionario Cubano, Juan Gualberto fue designado por el Apóstol como su representante en Cuba para organizar la denominada Guerra Necesaria.

Fue precisamente él quien recibió la orden enviada por Martí, que autorizaba el levantamiento que tuvo lugar el 24 de febrero de 1895.  Ese día, en Ibarra, Matanzas, el periodista  y delegado del Partido Revolucionario Cubano se alzó, pero la acción fracasó y,apresado, se le condenó a un nuevo destierro en los calabozos de Ceuta, en la península. No fue hasta 1898 cuando pudo regresar definitivamente a su amada Patria.

Durante la etapa seudorrepublicana, Juan Gualberto mantuvo su incorruptible actitud de periodista valiente y patriota íntegro, en el enfrentamiento a un enemigo aún más poderoso que el colonialismo español, el imperialismo norteamericano.

Ya desde la Asamblea Constituyente de 1901, alzó su voz para condenar la Enmienda Platt, que constituía un agravio inaceptable para la independencia cubana, y su lucha contra la oprobiosa injerencia estadounidense en la Isla y los gobiernos corruptos de la época no cesó sino con su muerte, ocurrida el 5 de marzo de 1933, pobre, honesto, digno y admirado desde entonces y hasta hoy por su pueblo.

No fue de forma fortuita que un pensador de la talla de Martí afirmara en una ocasión refiriéndose a él:

“… quiere a Cuba con ese amor de vida y muerte, y aquella chispa heroica con que la ha de amar en estos días de prueba,  quien la ame de veras. Él tiene el tesón del periodista, la energía del organizador y la visión distante del hombre de Estado”.

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Sobre Hernán Bosch

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente (1974). En ese año fue uno de los fundadores de la Agencia Cubana de Noticias (ACN) en la antigua provincia de Oriente. Trabajó como corresponsal de esa agencia en Santiago de Cuba durante tres años y luego realizó similar función por cerca de tres décadas en la corresponsalía de la provincia de Las Tunas, con una labor destacada en el tratamiento de temas diversos como la agricultura, la salud y los deportes. En 2007 reportó como enviado especial de la ACN los Juegos Deportivos de la ALBA, efectuados en Venezuela. Entre l981 y 1989 laboró en el periódico provincial ”26”, de Las Tunas, donde se desempeñó como jefe de Redacción, jefe de Información y reportero. Está jubilado y es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @hrbosch

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