Esculturas de manos tuneras en Anzoátegui

Escultor de Las Tunas en VenezuelaPuerto Píritu, Anzoátegui (Venezuela).- La de Israel Armando Rivero Barreda, ha sido una excelente oportunidad para demostrarse y demostrarles a los demás cuántas cosas se pueden hacer en un período de dos años porque dentro de escasas jornadas regresará a la provincia de Las Tunas, donde vive con su familia.
Dos calendarios lleva en Venezuela, donde se crece infinitamente, hasta dejar parte de su arte y esfuerzo cotidiano, para los demás.
“En este lugar he tenido experiencias muy lindas.  Desde los primeros momentos he trabajado en comunidades; pero, cuando desarrollo los talleres con mis alumnos, veo el resultado positivo, por su deseo de participar en las clases.  También tengo un resultado de mi propio trabajo”.
Con una humildad que sobresale de sus poros, cuenta que ha podido modelar al Comandante Eterno Hugo Chávez Frías. “Esas obras están enclavadas en Petro Anzoátegui, Petro Cedeño, Petro Monagas y Petro Piar, empresas que operan la Faja Petrolífera del Orinoco”.
El escultor tunero radica actualmente en la ciudad de Puerto Píritu, en el municipio Fernando de Peñalver, en Anzoátegui, y allá instruye a varios grupos etarios, en diferentes aristas de las artes plásticas. Los adolescentes Daniel Pérez y Bryant Lira son un ejemplo de cuánto se puede hacer si se mezclan interés, responsabilidad y un poco del buen barro que abunda en los alrededores.
Daniel: “Yo lo uso para ir avanzando más en el arte porque es algo que ayuda en la formación de jóvenes y ciertamente yo he estado en el arte desde muy pequeño sobre todo en el dibujo.  Estuve hospitalizado un año y en ese tiempo se me despertó la pasión por el arte. Ahora quisiera conseguir mi propio taller y, mientras tanto, voy aprendiendo nuevas técnicas con el profesor cubano”.
Bryant: Ha mejorado mucho mi estilo de dibujar porque antes dibujaba escondido en mi cuarto, siempre solo.  Mi mamá me llevó a la clase de dibujo y me fui soltando más. Cuando llegó el profesor cubano me mostró el dibujo y me enseñó a hacer murales y otras cosas”.
Lo hecho por sus estudiantes y por él mismo colma de satisfacción al hombre que siente sano orgullo por su actividad diaria.
“El resultado ha sido maravilloso, para mí ha sido interesante haber estado en este país dando mi modesto esfuerzo para que la nación siga adelante y cumpla el objetivo que se ha trazado, desde Hugo Chávez hasta acá”.
Dos años fuera del país son suficientes para saber cuánto se aprecia la tierra que nos vio nacer.
Cuba para mí es mi patria querida y Las Tunas es el terruño ese que uno siempre anhela, para estar con los amigos, los seres queridos, esposa, hijos y los compañeros que dejé en la Academia de Artes Plásticas y en la sede provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Recuerdo a Carlos Tamayo, a Benito Martínez Campos, Leonardo Fuentes Caballín, Nóver Olano, compañeros que sé que me echan de menos y que pronto estaré con ellos nuevamente”.
Y, por supuesto, ya en Las Tunas tendrá tiempo para visitar sus obras.
“Siempre que uno llega al lugar de residencia el primer encuentro es el familiar, que no hay palabras para explicar ese sentimiento tan emotivo que guardan los abrazos. Luego, en las primeras visitas iría a los sitios en los que hay piezas mías: la Fuente del Hotel Las Tunas, un mural en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos y un busto que está en la Plaza de la Revolución Mayor General Vicente García González, que fue la primera fundición en bronce en Las Tunas.  Fue una gran experiencia en el taller 14 de junio, donde se hicieron las imágenes de ocho generales que intervinieron en nuestras luchas libertarias”.
El deber cumplido en Venezuela entraña un compromiso para el escultor tunero que seguirá obrando por esa disciplina en su terruño.
“La perspectiva es también seguir trabajando y aportando a mi provincia y mi país todo ese conocimiento que he podido lograr.  Seguiría esforzándome hasta las últimas consecuencias, hasta el último suspiro de mi vida”
En la ciudad de Puerto Píritu, en Anzoátegui, Israel Armando Rivero Barreda multiplica sus conocimientos en diferentes talleres de pintura y escultura y deja su obra creadora en entidades económicas del territorio, donde la misión Cultura Corazón Adentro se fortalece con actuaciones como la de este escultor tunero.
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