Las Tunas, Cuba. Jueves 17 de Agosto de 2017
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José Martí, todo es parte del reto

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busto_marti_siLas Tunas.- A un martiano apasionado le leí, hace cierto tiempo ya,  con un texto intenso que defendía una idea que  me parece  muy atinada para las  líneas de este 19 de mayo.

El hacía referencia al  José Martí que descubrimos un día, a ese al que no llegamos por la escuela, por la cronología fría de la historia y que irremediablemente  nos  alcanza,  alguna vez,  en la existencia.

Usted puede descubrirlo gracias a un poema de amor desenfrenado que encontró entre otros papeles y, por azar, se reveló que era suyo;  a través de la intensidad de su discurso político o por la urgencia de sus ganas de Cuba; pero cuando llegas a él, a ese Martí íntimo y cercano del que hablaba aquel texto que le cuento, a su pensamiento,  descubres que hay una frase para cada edad de la vida, una idea para cada dolor, para cada momento.

Martí está en cualquier pedazo de este país, es como si hubiera nacido con el don especial de ver lo que nadie alcanza y llega  a nuestros días con una vigencia tal que se adquiere la certeza de que  va a ser igual de estremecedora para nuestros nietos.

Sin embargo, el compromiso con la estirpe de este pueblo no puede limitarse al descubrimiento que nos llega alguna vez para quedarse  y cada día se impone acercar a los más jóvenes a este cubano ejemplar, osado, previsor, inteligente, terco, amantísimo, y hacerlo de forma novedosa y veraz, ardiente y desenfadada. ¿Lo logramos? ¿Qué experiencias tenemos en Las Tunas? ¿Han valido la pena?

¿Cómo enseñamos a Martí? Una obra buena

Es un día cualquiera. Hace un sol de esos tenaces que nos atiborran a cualquier hora y llegar a la oficina pequeña de la Plaza Martiana, de esta ciudad resulta muy gratificante.

Nos reciben estantes repletos de libros, ventanas amplias por las  que entran  la luz, la brisa  y hasta el ruido de la calle concurrida y de la cola más cercana. Al fondo de la pared mayor, la imagen del Apóstol.

Mientras, en el patio,  la sombra de dos frambollanes amarillos  parece crear una suerte de oasis y un grupo de adolescentes habla de VIH y de cómo evitar la gonorrea,  en un encuentro informal que tutela una doctora sonriente y explicativa.

En  letras de cerámica una sentencia del Maestro: “Paso a los que no tienen miedo de la luz, caridad  para  los que tiemblan de sus rayos”.

María Labrada  Hidalgo. (Tiempo21 Foto/Angeluis)
María Labrada Hidalgo. (Tiempo21 Foto/Angeluis)
Escuche audio María Labrada, especialista de la Plaza Martiana.

Allí nos recibe María Labrada, especialista de la institución.  Pide hablar bajo “para no molestar el encuentro con los muchachos de la secundaria” y entra rápido en materia, ¿qué hace la Plaza? ¿Cómo organiza la difusión de la obra martiana?

“Es un trabajo constante y para nada fácil –comienza  diciendo-  tenemos un programa cultural y diseñamos un programa de trabajo todo el año para difundir su  obra  en los diferentes grupos etéreos, ya sean niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores.”

“Llevamos escritores, narradores, trovadores y talento en general a las escuelas para sacar al Héroe del pedestal y tratamos, a partir de anécdotas, y de la lectura de poemas y cartas, etcétera, de enseñarles la obra martiana.”

“Nuestro objetivo –enfatizó – no es que ellos vean a Martí como el Héroe, el ser humano perfecto, si no que ellos aprendan cómo fue el Martí niño, el adolescente  y cómo desde esas vivencias él fue capaz de regalarnos entonces los Versos Sencillos o los Versos Libres”.

“Cómo ellos pueden aprender – dijo todavía María- a amar a la Patria, a sus padres, a respetar a los héroes, el sentido de la belleza, de la verdadera belleza, la del alma; o sea,  es llevarles todo ese mensaje vinculándolo con Martí”.

Y aunque se dice fácil, de simple no parece tener  nada. Y es que ya es sabido, en tiempos de Internet y computadores,  se ha perdido sobremanera el hábito de la lectura y para muchos se vuelve una especie de “fastidio” cualquier señal en ese camino.

Por eso el equipo de trabajo de la Plaza Martiana de Las Tunas trata de andar al paso de estos tiempos y ya se vinculan con la escuela Ramón Téllez, para que los niños sordomudos y con debilidades visuales que allí se instruyen se acerquen al Maestro y hasta una de sus especialistas está pasando un curso de lenguaje de señas para que la comunicación con estos niños especiales fluya mejor y acortar barreras.

Tienen visitas programadas constantemente  y también agradecen las espontáneas, mayormente realizadas por quienes, de paso por la ciudad, quieren acercarse a este sitio, inaugurado en 1995  y surgido al  abrigo del arquitecto Domingo Alás.

En este lugar lo verdaderamente importante es hacer, palabra de orden y desde Martí se hace, se difunde, se educa. Por eso mi locuaz interlocutora me dijo que sí, se habla de sexualidad y de aborto y de embarazo en la adolescencia y de la naturaleza y de la música y …un sinfín de cosas, porque Martí es el puente, el punto de partida, la primera palabra, la excusa de un buen debate, de un mejor amanecer.

“Es así – y sonríe-  hablamos por ejemplo de los consejos que da a María Mantilla de qué cosa es el amor, de cómo enamorarse, de no confundir y así utilizamos también esos juicios que él deja sobre las relaciones de pareja, sobre el matrimonio, de cómo la mujer debe preparase para enfrentar la vida sin depender de los hombres…”.

“En resumen, me dijo: “Martí no es el teque. Es conocerlo para aprender a vivir mejor, a ser mejores seres humanos.”

Y en el aula, en los espacios formales: ¿cómo enseñamos a Martí?

Plaza Martiana de Las Tunas. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

Plaza Martiana de Las Tunas. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

“Así se recordó en Radio Victoria el 28 de Enero”

El maestro recorre el salón  y la niña está como deslumbrada, algo no la deja   separarse  de la historia que ahora le cuentan y se mantiene absorta, enternecida, expectante.

Está claro que es un turno de clases,  pero no lo nota;  le parece que en cualquier momento va a estar a galope con Vicente García,  encaramada en lo más alto  con la bandera hondeando o haciendo de las suyas en un campamento mambí.

Su maestro tiene ese don, él cuenta la Historia mayúscula de los cubanos con la cercanía de quien la  resurge. Y así mismo, con esa pasión, le habló a Thalía de José Martí.

Por eso a los padres de la niña no les sorprendió para nada que ella quisiera ir de vacaciones a La Habana para recorrer la calle Paula y a la vez  al cementerio Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba,  para ver de cerca el cambio de la guardia de honor al Hombre de la rosa blanca.

Hacemos mal, me lo recordó Thalía,  si siempre hablamos del Héroe, del  varón  que luchó, peleó, fue antirracista, antimperialesia y no les enseñamos a los niños a ir más allá de los libros de texto, a urgar sin miedo para descubrir al ser humano que perteneció a una época y desentrañó su realidad. Eso hace su profesor de historia.

Por supuesto, tal desafío  encierra una preparación constante, una búsqueda que no se limite al contenido de la clase y apuesta por lo novedoso y tiene que ver también con que ese profesor tenga acceso, por igual,  a lo más reciente, lo más cercano y lo que no puede faltar.

Supone además un reto mayor. Implica también  sacar a los museos de los propios museos y llevarlos al centro de la comunidad. Visitar al vecino ese que combatió en Girón, o que sencillamnete siembra las flores más lindas del mundo y hacerlo formar parte, integrase, protagonizar.

Le debemos eso a José Martí,  porque lo hemos hecho, claro está, pero podemos más. No hay que olvidar que él se dio todo,  entero, por Cuba, porque sí.  Por eso hay que sentirlo este 19 de mayo en cada rosa, cada esquina; es el Hombre de La Edad de Oro, el amigo.

/mdn/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Sobre Esther de la Cruz Castillejo

Periodista. Licenciada en Comunicación Social en la Universidad de Oriente. Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana, 2009. Diplomada del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de La Habana. Desde su graduación se desarrolla profesionalmente en Radio Victoria y se desempeña como reportera para atender los temas de la educación. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @vozcubana

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