Las Tunas, Cuba. Jueves 26 de Abril de 2018
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Sarandico: un tesoro de la botánica en Las Tunas

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Sarandico es el último relicto de formación vegetal sobre arenas sílice en toda la Región Oriental de Cuba.

Sarandico es el último relicto de formación vegetal sobre arenas sílice en toda la Región Oriental de Cuba.

Las Tunas-. Los matorrales de Sarandico, al sur de esta ciudad,  pasan desapercibidos a los ojos inexpertos  y mantiene ocultos sus  relevantes valores para el estudio y preservación de la flora autóctona cubana y la historia de la botánica.

Tiempo21 conversó con el destacado botánico tunero, Raúl Verdecia, ferviente defensor de la idea de crear un área protegida en el lugar que permita la investigación en el medio natural de especies vegetales únicas en Cuba y en el mundo.

¿Qué tienen de especial los matorrales de Sarandico?

“Mucho, y para entenderlo hay que hacer un poco de historia.  El científico sueco, Erik Leonard Ekman,  viajaba en 1928  por el ferrocarril desde Camagüey a Bayamo. Por entonces existía una estación para el aprovisionamiento de los trenes frente a la hacienda de Vicente Gamboa, en la actual la zona de Hermanos Mayo. Como Ekman era un botánico con una vista entrenada descendió del vagón y hace una pequeña incursión por los alrededores.  Colectó unas seis muestras de herbario y entre ellas había varias que eran nuevas para la ciencia como la Rondeletia gamboana, el  Cleome procumbens y la  Catesbaea gamboana

¿Cómo supo de Sarandico?

“Fue cuando yo comencé en el mundo de la botánica, pues  en Las Tunas durante muchos años no se trabajó esta ciencia. Precisamente,  los endemismos descubiertos por Ekman fueron los que me llevaron a estudiar la zona, que ha sido muy transformada por la agricultura y sobre todo por la ganadería. Mi amigo, Rafael Gamboa, hijo del dueño de la finca, me contaba que toda el área era de bosques muy abiertos, en forma de parches. Pero en la época de la Colonia española se comenzó a desarrollar la ganadería y se fueron clareando. En la actualidad  queda muy poco de la vegetación natural. Es el único pedacito de vegetación semi-natural que queda allí con la estructura de arbusto, de las hierbas autóctonas sobre arena sílice y es además el único parche de vegetación sobre ese tipo de suelo en toda la región oriental del país”.

Rondeletia gamboana, especie endémica exclusiva del sur de Las Tunas cuya única población existente en el mundo se localiza en Sarandico.

Rondeletia gamboana, especie endémica exclusiva del sur de Las Tunas cuya única población existente en el mundo se localiza en Sarandico.

¿Y queda algo de lo que Ekman descubrió en Sarandico?

“Si, ¿como no?. Afortunadamente encontré una nota en latín en la colecta que Ekman  realizó de la Catesbaea gamboana que dice: no lejos del cementerio. Y el cementerio que hay en la zona es Sarandico. Por eso, Gabriel Brull y yo fuimos hasta allí y la relocalizamos. No solo encontramos la Rondeletia y el Cleome, si no que en las inmediaciones también hallamos otro árbol que está muy amenazado de extinción: el Terminalia eriostachya, conocido comúnmente como chicharrón. Colectamos las semillas y ahora lo tenemos en una colección de conservación en el Jardín Botánico y podríamos reintroducirlo in situ, sí se protege el área.

¿Ya se han realizado algunas acciones para proteger el área?

“Bueno, tomamos un acuerdo en la reunión del Grupo Coordinador de Áreas Protegidas de la provincia de visitar el área para definir la tenencia. A un lado le quedan unos terrenos particulares. Yo he  conversado durante años con los dueños para que ayuden a conservar los matorrales. Al otro lado, la Empresa Integral Forestal tiene  plantaciones de eucalipto. Estamos hablando de dos hectáreas que no significan nada para la economía forestal de la provincia. Además, tampoco para los particulares tiene interés pues los suelos son sumamente pobres. La arena sílice es lo más pobre que usted se pueda imaginar en materia de suelos. De modo que desde el punto de vista económico no significa nada para nadie y sí para la ciencia desde el punto de vista botánico y del endemismo”

¿Las investigaciones realizadas han permitido encontrar otras especies valiosas, además de las descubiertas por Ekman?

“Si, en la última expedición localizamos otro endemismo, que se creía que era estricto de las Arenas Blancas de Casilda. Se trata de una de las campanillas cubanas, un aguinaldo llamado Ipomoea flavo-purpurea, porque es amarilla y con el corazón de la flor púrpura. Es un endemismo amenazado y es una gran noticia haberlo encontrado también en el pedacito de la vegetación que queda de Sarandico. También hay Caesalpinia myabensis,  igualmente amenazada. Es una leguminosa que  tipifica la estación seca de nuestras sabanas y cuando se llena de flores amarillas es muy bella. Allí, en un minúsculo pedazo de vegetación hay una cantidad de valores muy grande. Y hay otros endemismos de mayor distribución en el país”.

¿Cuál es la   propuesta de conservación?

“Nuestra propuesta es crear una pequeña área protegida. Está muy cerca de la ciudad y pudiéramos asumirla como parte del jardín botánico. Aquello no va a producir nada. Solo tiene interés para la conservación de la vegetación y de la flora. Además,  está la fauna, porque allí vimos tomeguines, que ya van siendo desplazadas por especies exóticas como los gorriones. Por eso queremos hacer un área estrictamente para la conservación donde se harían prácticas de botánica, estudios científicos y darle seguimiento para el conocimiento de esas especies en su lugar de origen”.

¿Que peligro corren los matorrales de Sarandico en estos momentos?

“El mayor y más devastador sería un incendio. Allí nadie se preocupa de proteger nada y cuando llega la estación seca todo pierde el follaje y hay  mucho material combustible. El incendio, diría que es el primero, pero no el único. Existen otros como la invasión por el marabú, la  tala, el que se tome una decisión equivocada y se desmonte todo aquello para la agricultura o la reforestación, como ya se hizo con la mayor parte del área. Por eso, los tuneros tenemos la responsabilidad de defender nuestro patrimonio natural de Sarandico, porque esas especies son más tuneras que nadie. Ellas evolucionaron en esta tierra.

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Sobre Tania Ramirez

Periodista. Graduada de Ingeniería Química. Reportera de Radio Victoria, en temas de la ciencia, la tecnología y el medio ambiente y la historia local. En una etapa se desarrolló como Jefa de Información de esta emisora. Le gustan los temas sociales y la polémicas sobre asuntos de la vida diaria. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @TaniaRamirezR

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