Opinión

El maestro está de vuelta

José MartíLas Tunas.- El niño que repudió la injusticia y el dolor desde la finca Hanábana; el adolescente al que los grilletes le destrozaron los tobillos con solo 16 años, en las canteras de San Lázaro; el hijo de Mariano y Leonor; el alumno de Rafael María de Mendive; el padre de La Edad de Oro; el hombre de alma franca y pluma avezada; el orador intachable de “Con todos y para el bien de todos”, “Los Pinos Nuevos”, y otras obras insignes, regresa en esta jornada y convoca a iluminarnos con el faro que guió su vida, incluso en el día último de su existencia.

Martí sale de consignas, baja de tribunas y quiere habitar en el diarismo del cubano que lucha y a veces no distingue bien el camino.

“Se dice cubano y una dulzura como de suave hermandad se esparce por nuestras entrañas”.

                                                                    José Martí

El Apóstol Cubano sostenía que para verdades trabajamos y no para sueños, y es esa verdad la que debe salvarnos ahora en momentos de actualización en Cuba la mambisa, la de a pie, la de criollos de cepa sencilla y sacrificio, y tal como dijo José Martí: “No debemos dejar opacarse las fuerzas que nos hacen vivir: la dignidad, la libertad y el valor.

La prosa y el verso martianos están en la cola de la esquina, en la sonrisa del niño, en la mujer que degusta con su estela las calles de este país; en los campos; en el cubano que construye, tropieza, cae, pero nuevamente se pone en pie, porque “El hombre no se mide por las veces que se cae, sino por las que se levanta”.

Martí el intelectual está hecho memorias de las cuales podemos alimentar musas y nutrir cada segundo de esta existencia compleja, a veces coqueta, siempre sorprendente, pero “con el amor que es la excusa de la vida”.

El hombre amado por Blanquita, Rosario, Concha, María, Sara y Carmen, regresa este 19 de mayo con su nítido e inquebrantable amor, transparentado en la obra de 42 años.

“No hay más Patria, cubanos, que aquella que se conquista con el propio esfuerzo”.  

José Martí

La brújula que necesita Cuba la trae José Martí 119 años después de su partida, para indicar el rumbo, y que la luz del Sol no nos deje de alumbrar el rostro.

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