Constancia y laboriosidad convertidas en Mujer

Zoila Sánchez Ochoa es una mujer poco cotidiana y muy valerosa.
Zoila Sánchez Ochoa es una mujer poco cotidiana y muy valerosa. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

Las Tunas.- Amanece y anda inquieta por doquier como el que ha perdido algo y no logra encontrarlo. Zoila tiene 72 años y quiere desafiarlos con ese amor sincero y profundo por el trabajo, al que dedicó 12 calendarios y medio por encima de la edad de jubilación.
Un nuevo Primero de Mayo llegó y a esta auténtica sindicalista la llenaron de espontáneos reconocimientos porque tiene el honor de ser una de los ocho trabajadores de Las Tunas, Héroes del Trabajo de la República de Cuba.
Nerviosa y con la mirada llena de un brillo especial cuenta que comenzó a trabajar como profesora de corte y costura, ocupación que tuvo durante 18 años, y luego inició su camino en los talleres de confesiones donde siempre fungió como cortadora.
“Durante un año estuve trabajando dieciséis horas, de ellas ocho voluntarias. Nunca disfruté unas vacaciones porque siempre las aportaba en dinero y las trabajaba”.
Zoila Sánchez Ochoa es una mujer poco cotidiana y muy valerosa, por eso ocupó cargos como miembro del Comité Provincial y Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), delegada a la Asamblea Provincial del Poder Popular; además, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) conocieron de su esmero.
“Cuando yo pienso en la Revolución cubana quisiera poder seguir colaborando, porque para mí es lo más grande que existe y toda mi vida laboral fue para la Revolución. Trabajaba en un taller de corte y costura y sentía orgullo al cumplir la Empresa sus planes; sacar un carnaval, igual que la Jornada Cucalambeana, que hacíamos los trajes tan lindos. Eso para mí siempre fue como una fiesta”.
Zoila, sé que tiene un sentimiento especial por el Comandante en Jefe Fidel Castro.
Sí, durante nueve años envié el dinero de mis vacaciones a Fidel y las trabajaba, porque para mí ese era el orgullo más grande; me parecía que yo aportaba poco y eso me motivaba a hacerlo. También donaba mi dinero a las Milicias de Tropas Territoriales, los CDR, donde quiera yo aporté mis vacaciones.
Zoila es inspiración no solo para quienes la conocieron en la vida laboral, sino para su familia, en especial, la hermana menor, Bertha Sánchez Ochoa, que tuvo la oportunidad de trabajar junto a ella.
“Mi hermana Zoila ha sido espejo y ejemplo de los cuatro hermanos restantes. Tuve el honor de trabajar con ella dos años y la dedicación total la caracteriza, sin dejar de atender a la familia.
“Yo recuerdo que en una ocasión ya pasaban las 4:00 de la tarde y las trabajadoras que teníamos una familia contábamos los minutos para terminar la jornada laboral, y llegaba un organismo o una empresa con un pedido de última hora por un motivo especial -eso ocurrió varias veces-, y era un shock para nosotras.
“Ella bajaba de su área de corte y tenía ese poder de convencimiento, que conversaba con las compañeras y las organizaba: Las que tienen hijos por recoger en las escuelas que vayan a la casa, cocinen, organicen todo y retornen, y las otras van luego; ninguna fallaba; obra de Zoilita; por ese historial lindo es mi orgullo”.
La constancia fue su bandera que incluso volvió a enarbolar recientemente.
“Después de jubilada, con 18 días de operada, hice una Jornada Cucalambeana, desde mi casa, y carnavales. Hace un mes, así enferma como estoy, me necesitaron para unos trajes de Cultura y con mucho amor y orgullo fui a ayudar. Pienso morir con eso, ayudando siempre, para sentirme feliz”.
Las rodillas parecen cansadas y la quieren detener, pero Zoilita, como cariñosamente le dicen, se impone y sigue adelante cual mujer que nació para hacer mucho en la Tierra y dejar su huella en cada obra de la que es protagonista.
Un matrimonio también exitoso de 52 años de experiencia le da abrigo, el cariño de sus cuatro nietas y del hijo, que aún lejos, es su principal retoño.
Zoila es voluntad y firmeza, dulzura y timidez a veces; ahora la sorprendemos algo nerviosa porque le anuncian reposo para poder seguir y ella no se conforma pues vino al mundo para trabajar y degusta la felicidad cuando lo hace.
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