Las Tunas, Cuba. Miércoles 23 de Agosto de 2017
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Para no vivir en un mundo de sordos

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Las Tunas.- En la oriental provincia de Las Tunas es común que muchas personas se quejen de la música insoportablemente alta de sus vecinos o de los centros culturales aledaños y en Cuba más de dos millones de personas están expuestas a sufrir pérdida de la audición y otros trastornos de salud por la exposición a altos decibeles.

El ruido es considerado la forma de contaminación ambiental más frecuente, barata y fácil de generar debido a su carga perjudicial acumulativa y es un fenómeno que invade la mayoría de los asentamientos humanos.

El 50 por ciento de las quejas atendidas cada año por la Delegación de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente están relacionados con las molestias que sufren las personas debido a los ruidos estridentes y la música alta generada por talleres, fábricas y entidades recreativas.

En Cuba país se encuentran vigentes leyes, normativas y reglamentos de carácter laboral, ambiental, de vialidad y tránsito, de salud y de seguridad y salud del trabajo que están relacionados con el ruido.

Por ejemplo, la Ley 81 del Medio Ambiente, se refiere a los sonidos, ruidos, vibraciones y otros factores físicos, que pueden afectar al entorno y la salud humana o dañar la calidad de vida de la población.

Por su parte, el Decreto Ley 141 del Orden Interior establece contravenciones para quien perturbe la tranquilidad de los vecinos, especialmente en horas de la noche, mediante el uso abusivo de aparatos electrónicos, o con otros ruidos molestos e innecesarios; realice fiestas en su domicilio después de la una de la madrugada turbando la tranquilidad de los vecinos, sin permiso de las autoridades competentes.

El Código de Vialidad y Tránsito, el Reglamento General de los Edificios Multifamiliares del Instituto Nacional de la Vivienda,  el Código Civil cubano y las normas de Protección e Higiene del Trabajo también prohíben los altos ruidos ambientales.

Sin embargo, a pesar de fuerte sistema legislativo para regular el ruido, la mayoría de estas leyes se quedan en las gavetas mientras muchos tuneros siguen afectados por la contaminación sonora.

No es capricho de nadie, el ruido daña a la salud. Para lograr conciencia en el tema es necesario disciplinar a la población por la vía de la información, de la educación y la coacción y por ello las autoridades competentes tendrán que actuar contra los infractores, pues si no se garantiza que se baje el volumen, nuestro  mundo de convertirá en un mundo de sordos.

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Sobre Tania Ramirez

Periodista. Graduada de Ingeniería Química. Reportera de Radio Victoria, en temas de la ciencia, la tecnología y el medio ambiente y la historia local. En una etapa se desarrolló como Jefa de Información de esta emisora. Le gustan los temas sociales y la polémicas sobre asuntos de la vida diaria. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @TaniaRamirezR

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