Las Tunas, Cuba. Domingo 22 de Octubre de 2017
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Rómulo Gallegos: presidente con mandato efímero, pero escritor de fama universal

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Rómulo Gallegos FreirePese a que en 1948 llegó a ser el presidente electo con mayor porcentaje de votos en la historia del siglo XX en Venezuela (más del 80 por ciento), el insigne intelectual sudamericano Rómulo Gallegos Freire no es conocido hoy en todo el mundo precisamente por ese hecho político, sino por  la incuestionable calidad de su obra literaria.

Y es que el mandato de Gallegos, no obstante ese notable respaldo popular, fue extremadamente efímero, pues apenas transcurrieron nueve meses desde su elección en febrero de 1948 hasta que fuera depuesto como resultado de un golpe de estado organizado por una junta militar encabezada por Carlos Delgado Chalbaud, en noviembre de ese propio año.

Aunque tuvo una vida política activa que se distinguió por la oposición a las dictaduras y la defensa de la democracia, la gran popularidad que alcanzó Gallegos en la nación bolivariana se debió fundamentalmente al merecido prestigio que desde las primeras décadas del pasado siglo cimentó con su prolífica labor como escritor, que incluyó varias novelas, cuentos y piezas teatrales.

Nacido en Caracas el 2 de agosto de 1884, Rómulo Gallegos hizo sus “pininos” literarios en 1909, cuando escribió las obras teatrales “Los ídolos” y “Los Predestinados”, que fueron seguidas por “El Motor” (1910). Luego, entre los años  1911 y 1922 vendrían decenas de narraciones, principalmente cuentos.

Pero su etapa creadora más fecunda y reconocida se inició en 1920 cuando publicó su primera novela, “El último Solar”, reeditada en 1930 con el título “Reinaldo Solar”, y no culminaría hasta 1973, cuando se publicó post mórtem su novela “Tierra bajo los pies”.

En este período Gallegos escribió unas 12 novelas, entre las cuales fue su mundialmente conocida “Doña Bárbara” (1929) la que lo llevó al clímax de su reputación literaria.

Esta apasionante narración se desarrolla en los latifundios de los llanos venezolanos y tiene como principales protagonistas a Doña Bárbara y a Santos Luzardo.

Un breve comentario sobre esta obra publicado en el sitio digital biografiasyvidas. com, sintetiza así la historia que en ella se narra:

“El argumento de Doña Bárbara es simple, pero apasionante. Santos Luzardo, un llanero que ha vivido gran parte de su vida en la ciudad, regresa a la sabana para recuperar las propiedades de su familia. Allí deberá enfrentarse con un mundo salvaje y fascinante, infectado de bestias peligrosas, donde el hombre se ve en la necesidad permanente de dominar la naturaleza para lograr sobrevivir. No menos complicado será el reto de enfrentarse a una sociedad rural regida por viejas tradiciones, por el autoritarismo y la arbitrariedad. Santos deberá luchar también contra aquellos que pretenden apropiarse de sus tierras, como es el caso de su vecina Doña Bárbara, una mujer sin escrúpulos, terrateniente aventurera y enigmática, atractiva y maléfica, que extiende su poder por toda la zona.

“El joven e impetuoso Santos Luzardo no puede evitar sucumbir ante los encantos de esta hembra sensual y poderosa, quien a su vez se enamora de él. Finalmente, con ayuda de algunos peones fieles, las fuerzas del bien triunfan sobre el mal, la paz vuelve a reinar en la sabana y Doña Bárbara acaba por marcharse del lugar. Santos contrae matrimonio con su prima Marisela, una muchacha salvaje y tierna a la vez.

“Doña Bárbara simboliza el alma primitiva y compleja de la hembra dominadora, y al mismo tiempo el espíritu de la tierra. Por eso no es posible decir que sea buena o mala; actúa de acuerdo con sus instintos, que la esclavizan y le infunden su obstinada y elemental energía. Frente a ella, Santos simboliza el espíritu civilizador que lucha y triunfa de sus poderes, inflamado y sostenido por el amor a la propia tierra que inútilmente doña Bárbara quiere mantener sujeta a su codicia tenebrosa”.

Aunque se han hecho incontables ediciones de varias de las obras del insigne escritor venezolano, resulta indudable que fue “Doña Bárbara” su obra cumbre, pues se ha publicado en numerosos idiomas, entre ellos inglés, francés, ruso, italiano y esperanto, y fue llevada al cine (1943) en una conocida película dirigida por el mexicano Fernando de Fuentes y protagonizada por la excelsa María Félix y Julián Soler. En este filme, el propio Gallegos participó como supervisor y coguionista.

Entre otros reconocimientos, Rómulo Gallegos fue nominado en una ocasión al Premio Nobel de Literatura y en 1958 mereció el Premio Nacional de Literatura en Venezuela, varias universidades del mundo le confirieron el título de Doctor Honoris Causa y otros lauros, y en su nación natal son muchas las instituciones culturales, parques, escuelas y otros sitios sociales que llevan su nombre.

En ocasión de cumplirse este 5 de abril el aniversario 45 de su fallecimiento, bien vale la pena recordar a esta figura egregia de las letras latinoamericanas.

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Sobre Hernán Bosch

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Trabajó como reportero en el diario 26, donde fue además, jefe de Redacción y Jefe de Información. Fue reportero de la corresponsalía de la Agencia Cubana de Noticias en la provincia de Las Tunas, con una labor destacada en el tratamiento a los temas de la agricultura y la salud, entre otros. Está jubilado y es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @hrbosch

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