Aplican en Las Tunas tecnología para reducir mortalidad de ovejas y cabras

Las Tunas.- Con el fin de reducir la mortalidad de cabras y ovejas durante los períodos de más intensa sequía, los especialistas de la Estación Experimental de Pastos y Forrajes (EEPF) de la provincia de Las Tunas aplican una sencilla, eficaz y sostenible tecnología, que gradualmente se extiende a las fincas ganaderas de la demarcación.
Dicho método consiste en propiciar la reproducción de esos animales mediante campañas, teniendo muy en cuenta las peculiaridades climáticas del territorio, considerado el de menor promedio de lluvias en Cuba.
Según han demostrado los investigadores de la citada institución, la época idónea para el apareamiento es de enero a abril, meses de plena sequía, para que los partos tengan lugar de junio a septiembre, cuando reina una situación ambiental más favorable.
De esa manera, las crías dispondrán de apropiadas condiciones para rebasar las primeras semanas de vida y desarrollarse normalmente, mientras que si nacieran en medio de la escasez de agua y alimentos, el riesgo de muerte para ellas y las reproductoras sería mucho mayor.
Aparte de una significativa reducción de la mortalidad en la etapa posterior al parto (más de un 40 por ciento, en el caso de las crías), la estrategia por campañas disminuye el número de recién nacidos abandonados por sus madres y aumenta el peso al nacer y al momento del destete, además de posibilitar que los animales estén listos para el sacrificio en menos tiempo, lo cual incrementa la oferta de carne y favorece la economía del productor y la de la nación.
No obstante, los investigadores de la EEPF enfatizan la necesidad de crear adecuadas condiciones desde el año anterior, con vistas a que en la etapa de cubrimiento (enero-abril) los sementales y reproductoras dispongan de los aseguramientos necesarios, en cuanto a agua, alimentación, higiene, servicios veterinarios y manejo.
Por sus altos niveles de proteína y otros nutrientes, su digestibilidad, sabor y apariencia, la carne de cabra y sobre todo la de oveja, tienen cada día mayor demanda en Las Tunas, hecho también condicionado por la restringida oferta de carne vacuna y la insuficiente disponibilidad de la de cerdo, pollo y pescado.
También la leche de cabra tiene gran importancia, pues aunque contiene similares valores nutritivos que la vacuna, posee una grasa más fina y muy bajos niveles de lactosa, lo cual la hace más digestiva, y por tanto, apta para el consumo de personas cuyo organismo no tolera la proveniente del ganado mayor.
La Estación Experimental de Pastos y Forrajes está próxima a esta ciudad, capital de la provincia de igual nombre, 690 kilómetros al este de la capital cubana, y por la fecunda contribución de sus trabajadores al desarrollo de una ganadería sostenible y sustentable, en 2013 recibió el Premio Nacional de Medio Ambiente.
/mdn/

Artículos relacionados

Fidel, impulsor de la agricultura en Cuba

Yenima Díaz Velázquez

Apicultores de Las Tunas en busca de las 530 toneladas de miel

Miguel Díaz Nápoles

Desarrollan en Cupet Las Tunas acciones de prevención en Jornada Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo

María Esther Pupo Hechavarría

Escribir Comentario