Las Tunas, Cuba. Domingo 22 de Abril de 2018
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La conservación del suelo es cosa de todos los días

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Las Tunas.- De todos los recursos naturales, el suelo es el más menospreciado, quizás porque caminamos sobre él y no le damos su justo valor. Sin embargo, si analizamos que menos del 30 por ciento de la superficie del planeta es tierra propiamente dicha y que de ella se obtiene el sustento de las más de siete mil millones de personas que habitan en él, entonces podemos valorar su excepcional importancia para  la preservación de la vida.

La Organización de las naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, aprobó el pasado año 2012 la propuesta  de establecer el 5 de diciembre como Día mundial del suelo, en aras crear conciencia sobre el valor del recurso para la seguridad alimentaria y los servicios ambientales.

Pero más allá de un día, la protección, conservación y recuperación de los suelos precisa de un esfuerzo constante. Tengamos en cuenta que la formación de un centímetro de capa fértil precisa de cientos de años y puede  destruirse en apenas dos o tres cosechas, cuando se aplican tecnologías inadecuadas y agresivas.

Y es que durante mucho tiempo las prácticas, supuestamente modernas, han acelerado la erosión natural del suelo a velocidades que sobrepasan, por mucho, su regeneración natural.

Actualmente la urbanización,  la deforestación y la agricultura son las actividades antropológicas de mayor influencia en el aumento de la erosión del suelo. Ese excesivo deterioro provoca serios problemas en el medio ambiente al generar fenómenos como la desertificación, la salinidad y la acidez de los terrenos de cultivos. Los cuales están relacionados  con la perdida de la biodiversidad y de los medios de sustento de las comunidades.

El futuro del suelo está ligado al uso sostenible de la tierra. Y en ese empeño es necesario retomar las viejas prácticas de nuestros ancestros, ahora validadas científicamente, para lograr incrementar las producciones de alimentos con técnicas agroecológicas.

Es cierto, que puede ser muy laborioso para el agricultor, crear por sí mismo sus abonos de origen orgánico y renunciar los insecticidas químicos y la mecanización de las que se valen los sistemas de la agricultura intensiva. Pero a la larga le sale mucho más barato y a la vez  que recupera e incrementa la fertilidad de su finca.

Son muchos y diversos los métodos que contribuyen al mejoramiento de los suelos. La siembra directa y con cobertura, los controladores biológicos de plagas y enfermedades, la siembra de árboles como barreras contra la erosión, son algunos de ellos.

Resulta evidente la necesidad de cambiar  de actitud en el uso de los suelos, pues no se trata de producir solo para hoy, sino de garantizar la alimentación de las generaciones por venir y para lograr la  sostenibilidad se precisa del trabajo de todos los días.
/mdn/

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Sobre Tania Ramirez

Periodista. Graduada de Ingeniería Química. Reportera de Radio Victoria, en temas de la ciencia, la tecnología y el medio ambiente y la historia local. En una etapa se desarrolló como Jefa de Información de esta emisora. Le gustan los temas sociales y la polémicas sobre asuntos de la vida diaria. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @TaniaRamirezR

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