Las Tunas, Cuba. Lunes 23 de Octubre de 2017
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La vida hecha con las manos y el corazón

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Mamá y abuela de los gemelos Brian y Gian, nacidos el pasado 13 de agosto.

Los gemelos Brian y Gian en brazos de su madre y abuela. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

Las Tunas.- Se acaban las angustias para la mamá y la abuela de los gemelos Brian y Gian nacidos el pasado 13 de agosto. Atrás quedó el desasosiego de un prolongado ingreso, los pequeños prematuros aumentan de peso y muy pronto estarán en casa.

Esa es una dicha inmensa que se multiplica en la provincia de Las Tunas por el término feliz de un embarazo gracias a la profesionalidad y el empeño del colectivo de la maternidad del Hospital General Docente Ernesto Guevara, de esta ciudad.

En la mayor institución de salud de la provincia los buenos resultados en la atención a la mujer embarazada y a los recién nacidos se expresan en tasas de mortalidad infantil y materna tan bajas como las que se logran en países desarrollados.

Sin embargo, los ginecobstetras y neonatólogos no están conformes y cada día se esmeran en mejorar esos indicadores tan solo por la infinita satisfacción que vive cada familia cuando reciben un bebé sano o cuando salvan a una mujer de la muerte en el proceso reproductivo.

Dra. Maritza Páez Suárez.

Doctora Maritza Páez Suárez, vicedirectora de la maternidad del Hospital General Docente Ernesto Guevara, de la ciudad de Las Tunas. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

Embarazo seguro

“Tenemos una tasa de mortalidad infantil de 3,5 niños menores de un año fallecidos por cada mil nacidos vivos y una sola muerte materna en el 2013, pero no estamos satisfechos porque todo lo realizado por la salud de nuestros pacientes siempre será poco”.

Con esa afirmación la doctora Maritza Páez Suárez vicedirectora de la maternidad del centro asistencial donde se hacen como promedio 900 partos al mes, abrió el dialogo con Tiempo21 en una de las salas del servicio.

“La dedicación de los médicos, enfermeros, técnicos y otras muchas personas se junta en un esfuerzo común para impedir la muerte de las tuneras. No se escatiman recursos para la atención. Por ejemplo hace poco días en la madrugada fue una ambulancia hasta la provincia de Granma, distante a 82 kilómetros a buscar solamente una bolsa de sangre O positivo para una de nuestras pacientes”.

Páez Suárez también resaltó la realización de la totalidad de los partos en instituciones hospitalarias con la asistencia de personal calificado y dijo que cuando la mayoría de las féminas en el mundo apenas pueden aspirar a ser atendidas una o dos veces durante el embarazo, las tuneras como el resto de la cubanas, reciben entre 10 y 15 consultas especializadas totalmente gratis.

“Hay un equipo de hematólogos, endocrinos, ginecólogos, obstetras, neonatólogos y otros especialistas tan consagrado que es muy difícil que no lleven a un feliz término cada embarazo. Es un sistema que funciona cronometrado”, dijo.

Este año por la terapia intensiva de la institución han pasado 78 mujeres embarazadas y puérperas, todas tratadas por grupos multidisciplinarios que hicieron casi milagros para que hoy todas estén saludables en casa con sus niños.

Casi la totalidad de los embarazos gemelares llegan al término. Desde muy temprano esas pacientes se ingresan en un hogar materno con las garantías de atención médica, la alimentación con su dieta balanceada y el resto de necesidades satisfechas.

Dra. Karen Luz Torres Rojas, ginecobstetra.

Dra. Karen Luz Torres Rojas, ginecobstetra en el Hospital General Docente Ernesto Guevara, de esta ciudad. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

Karen Luz Torres Rojas y Roberto Corría Ortiz son ginecobstetras que laboran en la sala de cuidados especiales maternos perinatales que acoge gestantes con riesgo para ella o para el feto y aquellas que han salido de terapia intensiva después de un estado crítico.

Dr. Roberto Corría Ortiz, ginecobstetra.

Dr. Roberto Corría Ortiz, ginecobstetra en el Hospital General Docente Ernesto Guevara, de esta ciudad. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

“Tratamos a las mujeres con enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y otras patologías asociadas que ponen en peligro tanto la salud propia como la de sus hijos y logramos una alta supervivencia. Lo hacemos con el mayor esmero y profesionalidad porque tenemos la responsabilidad de atender y proteger simultáneamente la vida de la mamá y del bebé, por eso la nuestra es la especialidad más completa y hermosa de la medicina” dijeron.

Neonatólogos, protagonistas de otra proeza

La sala de maternidad del hospital Ernesto Guevara por décadas reporta bajos índices de mortalidad infantil. En ese buen hacer es decisiva la labor de muchos médicos, técnicos y enfermeros pero especialmente de los especialistas del servicio de cuidados intensivo neonatológicos quienes cuentan con los medicamentos y el resto de los medios para brindar una atención de altísima calidad.

A dos de sus integrantes la conocimos en el ajetreo incesante que se vive en una sala de atención a recién nacidos donde se logran resultados de excelencia manifestado en hacer hasta lo imposible por salvarles la vida a muchos bebés salidos del claustro materno mucho antes de término, muy bajo peso y con complicaciones incompatibles con la existencia como la membrana hialina.

Yadira y Alicia, neonatología.

Yadira Rodríguez y Alicia Fernández, especialistas de primer grado en neonatología. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

Son Yadira Rodríguez y Alicia Fernández, especialistas de primer grado en neonatología, jóvenes y muy buenas profesionales que tienen la satisfacción de estar entre quienes más hacen en Las Tunas por salvar la vida a niños recién nacidos.

“Hacerlo requiere de muchísimo sacrificio, siempre estamos dispuestas para venir al hospital aunque no estemos de servicio, aunque sea la jornada de descanso o estemos de postguardia, no importa, se trata de la atención a un bebé y ello es lo más importante en nuestras vidas, apuntó Yadira.

Para Alicia cualquier esfuerzo que haga por los pequeños es poco. Dijo que escogió la especialidad consciente de que es muy estresante y requiere además de amor, de una gran consagración, pero no se arrepiente, al contrario cada vez que le resulta más gratificante y todos los días quiere volver a ser neonatóloga. “Es como poner con nuestras propias manos lo que le falta para completar la vida, no hay nada más hermoso” manifestó.

Dedicación que se transforma en hacer todo lo posible y hasta lo imposible en la atención a las embarazadas y a los niños en el hospital Ernesto Guevara, uno de los lugares donde más esfuerzos por la vida se concretan todos los días.

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Sobre Esnilda Romero Maña

Periodista. Graduada de la Universidad de Oriente. Nació en Guantánamo, donde comenzó su vida laboral. También trabajó en la provincia de Holguín. En Radio Victoria trabajó como reportera en temas de salud. Actualmente es jefa del Departamento Informativo de Radio Victoria, emisora provincial de Las Tunas. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @ErnildaRomeroM9

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