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El amor que da vida a Susy Mariam

Susy MariamLas Tunas.- Los ojos de Susy Mariam Sánchez Aguilar se llenan de un brillo peculiar, como si de pronto quisieran brotar lágrimas, pero la sonrisa se perfila en su rostro y comienza a confesar sobre ese amor que la mantiene enamorada de sus días y de todo lo que se parezca a su sueño.

“Desde noveno grado yo quería ser maestra y mi abuelita lo fue durante 31 años, también mi mamá; ambas no querían que yo estudiara esta profesión porque decían que ganaba muy poco, pero a mí lo que me gustaba era el magisterio y he sufrido todos estos años porque no había podido estudiarlo.

“Me habilité hace cinco años en un curso que pasé; todavía no soy universitaria, pero voy a luchar para serlo”.

Susy Mariam es hoy la guía base de pioneros del Consejo Popular de Melanio Ortiz, en el municipio tunero de Jobabo; además se desempeña como maestra de multigrado, tercero-cuarto, de la escuelita primaria del barrio rural de Pozo Salado.

A pesar de la comunidad tan intrincada en la que reside, donde la escuela es prácticamente el centro del vecindario, logra con los niños un ambiente que motiva a los adultos.

“El maestro logra con el niño lo que quiere. Un día fuimos al Teatro Tunas y vimos a niños con síndrome de Down haciendo cosas maravillosas, y entonces si ese niño con discapacidad puede hacerlo, porqué un niño que no tiene nada el maestro no puede lograr con él todo lo que quiere. El maestro es un artista; el maestro todo lo que desea hacer con ellos lo puede lograr, todo poniéndole amor”.

El Proyecto Sociocultural Palma Sola del barrio de Rinconcito, cercano a Pozo Salado donde reside Susy, también cautiva a esta mujer de 31 años que no concibe la vida fuera del aula.

“La vida nuestra es muy difícil porque nosotros no tenemos en la comunidad un parque, un teatro para visitar, una Casa de Cultura con propuestas; entonces este proyecto ayuda a devolverle la vida a los barrios; a eliminar vicios que se asientan entre la juventud, conductas negativas, todo para hacer la vida un poco más feliz”.

Susy ahora va tras la conquista del título de Licenciada en Educación Primaria porque ese amor sin límites que mueve su vida no lo detiene ni siquiera la responsabilidad con los dos hijos, el esposo, el hogar o los añitos que ya empiezan a llegar.

Esta jobabense es también una de las enamoradas del arte y por eso no es raro verla caminando kilómetros; poniéndose las botas para el agua cuando los caminos se ponen casi inaccesibles por el fango, pero llena de esa energía que caracteriza a quien ama todo lo que hace. ¡Y qué es el magisterio, sino arte y pasión!.

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