Las Tunas, Cuba. Martes 12 de Diciembre de 2017
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Puerto Padre, villa azul cubana

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Puerto PadreLas Tunas, Cuba.- San José del Puerto del Padre es una ciudad portuaria de la oriental provincia de Las Tunas y perla del norte por donde pasaron hace más de 500 años las naves españolas. El legajo 659 (fondo Gobierno Provincial, año 1900), atestigua que la villa fue fundada en 1790.

Pero cuando se erigió, no se continuó la línea arquitectónica tradicional hispánica que predominaba en la época: Plaza, Iglesia, Casa Consistorial y Cuarteles.

Puerto Padre se levantó a la orilla del mar, caracterizada por el entramado de sus calles. En 1869 se comenzó la construcción del castillo Salcedo o Fuerte de la Loma y en 1874 se terminó la barrera que rodeaba a todo el poblado.

El Fuerte de la Loma, exponente de la arquitectura militar del Caribe del siglo XIX y la Iglesia Parroquial, finalizada en 1892, son las construcciones más importantes.

También sobresalen la casa Queral, el antiguo cuartel de caballería en la calle Martí; la Junta Electoral, el local de la iglesia protestante Los Pinos Nuevos, las calles Pizarro (Patricio Lumumba) y Las Damas (Calixto García) paralelas al mar, de apenas cuatro metros de ancho.

La estructura arquitectónica en el centro histórico pertenece fundamentalmente al período colonial y predominan techumbres de dos a cuatro aguas con caída frontal de tejas francesas sobre armazón de alfarjes.

HISTORIA

A finales del siglo XIX, la ciudad de Puerto Padre contaba con 11 calles horizontales en relación con el mar y 11 verticales. La ciudad fue ocupada por el Ejército Libertador el 21 de mayo de 1898.

El canario Manuel Martínez de las Casas, director del semanario El Localista, en versos de su autoría se refirió a la localidad como la Villa Azul de los Molinos, en virtud del gran número de esos aparatos de viento que funcionaban a la sazón en la comarca.

El historiador Ernesto Carralero afirma: “A Puerto Padre los molinos de viento llegaron también de la mano del capitalismo. Eso ocurrió a partir del 30 de enero del año 1902, cuando comenzó a producir azúcar el central Chaparra, bajo la regencia de una sociedad norteamericana, la Chaparra Sugar Company. Antes de esa fecha, eran los pozos criollos los que proveían de agua a los lugareños. Después se impusieron los pozos artesianos, con sus flamantes molinos de viento”.

“[…] La etapa conocida por La Danza de los Millones propició entre los portopadrenses un aumento significativo de los molinos. Fueron tiempos de bonanza económica, pues se había desatado la Primera Guerra Mundial y la industria azucarera criolla aprovechó en su beneficio el alza de los precios en el mercado internacional”.

Por aquella época era presidente Mario García Menocal, quien fue el primer administrador del central Chaparra. Puerto Padre ganó en urbanización, pues se construyeron nuevas calles, lujosas residencias, pequeñas industrias y… íse instalaron más molinos!

Otrora perteneció a la jurisdicción de San Salvador de Bayamo. A partir de 1753 pasó a formar parte de la jurisdicción de San Isidoro de Holguín y actualmente a la provincia de Las Tunas. En la ciudad habitan unos 33 mil 500 pobladores.

Asegura el periodista Juan Morales Agüero que el nombre de la villa se originó cuando el Gran Almirante Cristóbal Colón navegaba por aguas cercanas a la zona en tiempos de la conquista: “en la proa de una de sus carabelas iban dialogando un marinero y un sacerdote”.

“Deslumbrado por la belleza que la naturaleza desplegaba ante sus ojos, el primero le dijo al segundo: íQué puerto, padre! Lo que sobrevino no necesita explicación: el lugar adoptó el nombre de Puerto Padre”.

Distinguida por su privilegiada ubicación geográfica en la provincia, besada por las aguas del océano Atlántico, goza de una economía bastante diversificada: el central Antonio Guiteras, el mayor productor de azúcar crudo del país (con una importante planta de derivados); la empresa minero-salinera; el puerto Carúpano, en el cayo Juan Claro; una entidad municipal agropecuaria y el hotel Villa Covarrubias.

Ese hotel, de categoría Cuatro Estrellas, dispone de 122 habitaciones, lobby bar (Las Caletas), acuabar (Cobobar), restaurante buffet (El Dorado), ranchón de playa (Vistamar), Ecodisco (Solarena) y actividades diurnas y nocturnas de animación. En sus proximidades se distinguen los 14 kilómetros de playas de arena fina. Según Ernesto Carralero, historiador de la villa, Puerto Padre aparece por primera vez en un mapa de América publicado por Bercelli en 1541, destacándose en el documento solo tres nombres de Cuba y los tres en la costa norte de Oriente: Baraco (Baracoa), Sibaroca (Gibara) y Portus Patris (Puerto Padre).

El accidente geográfico, bahía de bolsa de excelentes condiciones para el resguardo de naves, aparece en el mapa de Jacobo La Moyne (1564) y en el de Jerónimo Benzoni (1597). Se encontrará después el toponímico traducido al castellano en varios mapas, entre ellos el Jefferys (1768) y el del Barón Alejandro de Humboldt, en 1820. Allí será Puerto del Padre.

PRIMER PUERTO LIBRE DE CUBA

En el curso de la guerra de 1868, en Puerto Padre se construye el Fuerte de La Loma, hoy Monumento Nacional. Fue escenario de los combates de Río Blanco, La Cana y La Horqueta. Se distinguen los generales Julio Grave de Peralta, Manuel de Quesada, Donato Mármol y Vicente García, que operaban en la zona.

El 16 de octubre de 1898 se constituye como municipio independiente y resultó el Primer Puerto Libre de Cuba. Los mambises izaron entonces la bandera cubana en el Fuerte de La Loma, punto más alto, a unos 34 metros sobre el nivel del mar.

El visitante recibirá el primer impacto a la entrada del poblado: un fuerte que data del siglo XVI. Después sabrá de un pequeño pozo de agua dulce en medio del mar, alrededor del cual se teje una simpática leyenda, todo ello matizado por la hospitalidad de los portopadrenses.

Su barrera coralina (una de las más importantes de la isla), protege a las playas, especialmente La Boca y La Llanita, de fina arena blanca, aguas cálidas y azuladas, de magníficas condiciones para quienes gustan de la observación de la avifauna.

Quien visite Puerto Padre, la Villa Azul o Villa de los Molinos, tendrá una estancia inolvidable. No obstante ser una comarca pequeña, está considerada una las más bellas de Cuba. Sobresalen sus anchas avenidas y paseos, el encantador malecón y su hermosa bahía. (Prensa Latina)

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