Opinión

¿Un verano a pleno sol?

playa cubaMarta Gómez Ferrals
mgf@ain.cu

El inicio astronómico del verano ocurrió oficialmente, en el hemisferio norte, el pasado 21 de junio, como es habitual. Sin embargo, una buena parte de los cubanos solo reconoce su llegada cuando rompen cada año los festejos y programas en su honor.

Las largas exposiciones al Astro Rey, la mayor parte de las veces, sin cumplir las medidas de protección aconsejables y hoy imperiosas, matizan el incesante ir y venir veraniego.

Y es el momento y lugar de recordar, una vez más, las recomendaciones de los especialistas para evitar los severos perjuicios que puede ocasionar a la salud recibir sobre la piel las radiaciones solares de forma indiscriminada.

No se trata de una manía de aguar la fiesta a nadie. El sol es necesario para la vida, para sintetizar la vitamina D y evitar el raquitismo. Pero en exceso, y esto está comprobado científicamente, ocasiona cáncer en la piel, por ejemplo, el agresivo melanoma.

La menor de sus afectaciones, opinan expertos, es la que causa un mayor y acelerado envejecimiento de la dermis. También produce quemaduras graves o moderadas, enrojecimiento, picores y edemas.

En órganos tan sensibles como los ojos pueden ocasionar cataratas, incluso, en una edad muy temprana.

La población cubana y sobre todo las generaciones más jóvenes no conocen los hábitos de protección y algunos desdeñan el uso de ropas adecuadas o la cobertura de la cabeza con gorras o sombreros. Los consideran anticuados e incompatibles con sus gustos.

Tienen razón. Las modas cambian, es cierto. Promover una moda actual, original, protectora y acorde con los tiempos trepidantes de hoy, sería sensacional. El clima del país y el incremento global de la cantidad de radiaciones solares ultravioletas –las más dañinas-, han encendido una alarma que la sociedad no debe desestimar.

En el verano se recomienda tomar el sol, con precaución, en horas tempranas de la mañana y bien avanzadas de la tarde, y usar las cremas protectoras disponibles o, en su defecto, vestiduras que cubran gran parte de la piel cuando no se toman baños. No hay que olvidar que las arenas y aguas reflejan el sol y recibirlo de esta manera, por largo tiempo, también es riesgoso para la salud.

Disfrutar a plenitud del verano puede ser posible si aprendemos a protegernos de las excesivas radiaciones solares, sin renegar de nuestra incomparable luz. (Agencia Cubana de Noticias)

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