Las Tunas, Cuba. Sábado 19 de Agosto de 2017
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Al habla con una de las campesinas más destacadas de Cuba

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Serena, segura de sí misma y de los datos que maneja sin acudir ni al más mínimo apunte; orgullosa de su Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Frank País García, ubicada en el municipio de Majibacoa, en la provincia de Las Tunas, Addis Oliver Moreno revela las claves del éxito de su colectivo, que son las mismas que la han llevado a ella a la categoría de Vanguardia Nacional del sector cooperativo y campesino de Cuba:

“Nuestra CPA cuenta con 67 socios, de los cuales nueve somos mujeres. La calidad de vida de nuestros asociados es bastante aceptable: el ingreso promedio en 2012 fue de 18 mil pesos per cápita, sumados los anticipos mensuales y las utilidades al final del ciclo productivo.

“Concedemos prioridad a la productividad individual, la calidad y la eficiencia en cada labor; la seguridad y salud del trabajo, a fin de eliminar los riesgos de accidentes que puedan presentarse en las distintas áreas, y, sobre todo, a la atención integral al cooperativista y sus familiares”.

Addis considera que todo el quehacer en cualquier colectivo como el suyo debe estar regido por dos factores determinantes: disciplina y productividad.

“Son dos conceptos que van de la mano, porque donde falta uno el otro se resquebraja. Un trabajador disciplinado aprovecha la jornada laboral, cumple las normas técnicas, mantiene altos rendimientos y garantiza una adecuada eficiencia económica”.

¿Y cómo lograr que todos los productores, o al menos la mayoría, respondan de esa manera? Por su responsabilidad como jefa de Recursos Humanos y organizadora de la junta directiva de su CPA, Addis conoce bien la respuesta:

“Aplicamos un sistema de pago a destajo (según el precio convenido por un determinado resultado). En algunas labores prioritarias, como la preparación de tierra, la fertilización y otras que es necesario terminar en breve plazo, utilizamos tasas progresivas, mediante las cuales el cooperativista incrementa su ingreso promedio diario, pero también eleva la productividad y cumple adecuadamente las actividades agrícolas contempladas en el plan técnico económico”.

Aunque la labor fundamental de la CPA Frank País García es la producción de caña azucarera, allí se le dedica mucha atención al cultivo de viandas, granos, frutas, hortalizas, carne y leche, con vistas a mejorar la alimentación de los trabajadores y sus respectivas familias.

“Contamos con un área para autoabastecernos de comida, integrada por diversos cultivos, un módulo pecuario y una finca donde engordamos animales vacunos con el objetivo de sustituirle importaciones al país e incrementar nuestros ingresos económicos. También disponemos de una pequeña industria conservera, la cual produce sobre todo dulces y es atendida por nuestras mujeres, quienes cobran según los resultados de su labor individual, y eso les proporciona un buen salario”.

Podría parecer que por el gran dominio que tiene de su organización campesina, Addis le dedica todo el tiempo de su vida; pero hay otras responsabilidades que le exigen tanta o más consagración.

Y es que a sus 39 años de edad, esta mujer rural se desempeña, asimismo, como delegada de su circunscripción (órgano local de gobierno) en su barrio La Esperanza, e integra el comité provincial de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) y el del Partido Comunista de Cuba (PCC) a ese mismo nivel.

“Son tareas que debo realizar, fundamentalmente, fuera de mi horario laboral. Es algo complicado, ya que mi esposo también trabaja, por cierto es el presidente de mi cooperativa, y tenemos un hijo de 16 años incorporado plenamente al estudio.

“Nos pasamos el día entero fuera de la casa. Por lo general tengo un poco más de tiempo, aunque bastante escaso; llego y acometo los quehaceres, que al final nos compartimos”.

A la mañana siguiente, los hechos se repiten; pero no se imagine el lector ni la más mínima sombra de cansancio o de rutina: Addis Oliver Moreno crece con el trabajo que sale de sus manos, y con el orgullo que siente por formar parte de su laborioso colectivo.

“Desde su fundación, hace más de 30 años, nuestra cooperativa siempre ha sido rentable, ha obtenido numerosos trofeos; en la producción cañera somos eficientes, acumulamos una ganancia superior a los 574 mil pesos y pensamos cerrar junio con saldos muy superiores, de modo que podamos distribuir buenas utilidades entre nuestros asociados, como ya es costumbre en esta gran familia que hemos formado”.

 

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Sobre Raúl Estrada Zamora

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Ha trabajado en todos los medios y fue director de la revista Transporte, de La Habana. Se inició en el diario 26 y trabajó como Jefe de Información en la Televisión. Fue editor de Tiempo21. Como reportero atiende los temas del programa alimentario y la agricultura, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @Raulezdecuba

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