Las Tunas, Cuba. Jueves 16 de Agosto de 2018
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Control de plagas agrícolas mediante el uso de plantas

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Las Tunas.- En todo el archipiélago cubano existen plantas capaces de controlar las plagas agrícolas y disminuir el daño que causan los insectos y otros organismos a diversos cultivos destinados a la alimentación humana.

Aprovechando esa circunstancia, varias instituciones científicas y organizaciones no gubernamentales (ONG) de la nación antillana y el extranjero aúnan fuerzas para extender el uso de dichas especies botánicas en beneficio de la economía y el medio ambiente.

Es un sistema agroecológico promovido por la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF), el Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical Alejandro de Humboldt (INIFAT), la Junta de Andalucía y la confederación de organizaciones no gubernamentales OXFAM, en este último caso, a través del proyecto Soberanía alimentaria local para el municipio de Manatí, comunidad a 40 kilómetros al norte de esta ciudad y a unos 730 al oriente de La Habana.

Apoyado igualmente por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), la Universidad de Las Tunas Vladimir Ilich Lenin y otras instituciones, el programa estimula el uso de plantas aromáticas como ajo, cebolla, orégano, oreganillo, apio, menta, incienso, albahaca, apasote, ruda, romero y otras, que segregan compuestos volátiles muy penetrantes y ahuyentan a numerosos insectos.

Los especialistas recomiendan sembrar esos especímenes vegetales asociados o intercalados con los cultivos que el agricultor quiera proteger, pues limitan el arribo de las plagas y reducen las pérdidas agrícolas con una mínima inversión de recursos y sin dañar el ambiente.

Según los patrocinadores y colaboradores del proyecto, también es muy útil establecer en las áreas perimetrales de los organopónicos, huertos intensivos y parcelas plantas perennes o temporales que sirvan de refugio a los enemigos naturales de las plagas.

Entre las especies idóneas para construir esas barreras y hospedar mejor a la fauna capaz de combatir a los insectos perjudiciales se encuentran el girasol, el maíz y el millo, aunque últimamente se experimenta con gran éxito el uso del hinojo.

Dichas barreras se establecen de forma escalonada, con el fin de que siempre existan las flores, el néctar y el polen suficientes para alimentar a los enemigos naturales de las plagas y a otros insectos que ayudan grandemente a la polinización, la biodiversidad y el incremento de las producciones agrícolas.

Para el control de insectos perjudiciales, los agricultores tuneros también suelen utilizar el zumo de numerosas especies vegetales, entre ellas, además de algunas de las ya mencionadas: adelfa, chirimoya, crisantemo, damasquina, flor de muerto, fruta bomba o papaya, guanábana, higuereta y manzanilla.

Se recomienda, además, emplear soluciones de nim, mamón, menta japonesa, paraíso, tabaco, tomate, piñón de botija y toronjil de menta.

Desde hace algunos años, en el mercado internacional se ofertan a bajos precios muchos insecticidas muy efectivos, pero cuya aplicación entraña un irreparable daño ecológico, y Cuba prefiere optar por métodos que contribuyan a preservar la salud del medio ambiente.

 

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Sobre Raúl Estrada Zamora

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Ha trabajado en todos los medios y fue director de la revista Transporte, de La Habana. Se inició en el diario 26 y trabajó como Jefe de Información en la Televisión. Fue editor de Tiempo21. Como reportero atiende los temas del programa alimentario y la agricultura, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @Raulezdecuba

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