Las Tunas, Cuba. Martes 12 de Diciembre de 2017
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Mayo no sería igual sin el Cinemazul

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anaisa vidal diazAna Isa Vidal Díaz
anaisa@rvictoria.icrt.cu

Las Tunas.- Cada mayo llega a esta ciudad capital el Festival de Apreciación Cinematográfica Cinemazul, con su contagiosa pasión por el séptimo arte y el deleite de compartir las impresiones después de ver una película.

En esta vigésima edición, Yunieski Rodríguez (municipio de Majibacoa), fue el ganador del premio Ola, máximo galardón del certamen. El instructor de arte también recibió el premio de participación, por el sentido crítico en sus apreciaciones.

“El Cinemazul me ha cautivado –dijo a Tiempo21 este experimentado cineclubista-, sin discriminar a nadie, por la gente joven que participa. Es una oportunidad para que los jóvenes nos acerquemos al cine, a la diversidad de criterios. Se trata de un espacio espectacular y espero que en próximas ediciones se acerquen más personas a nuestros debates”.

Otra de las ganadoras, Yenney Caballero Rodríguez (municipio de Manatí), recibió los premios colaterales de la Asociación Hermanos Saíz, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y una mención del jurado en la categoría de cinedebate.

La joven, graduada de Historia del Arte y participante en el Cinemazul desde 2010, quedó encantada con la experiencia “porque esta vez analizamos cortos de ficción, y fue muy rico el intercambio entre los participantes, el público y el profesor José Rojas Bez, como jurado, quien nos aportó muchos conocimientos”.

De su relación con el celuloide comentó que aprendió a amarlo desde pequeña, porque su abuela siempre trabajó en el cine y ella devoraba hasta las películas para adultos. “Después en la carrera aprendí técnicas para interpretarlo, lo que me ha servido en este festival atípico, como dice su slogan: abierto al debate, y es en el debate mismo donde está la magia del cine.

Del el 22 al 25 de mayo, el encuentro propició exhibiciones fílmicas en las principales salas de la provincia, espectáculos, espacios teóricos y cinedebates competitivos con sede en la sala Titón, sede de la Cinemateca de Cuba en la provincia de Las Tunas.

El taller infantil Sala de sueños volvió a abarrotar el Teatro Tunas con la algarabía, los aplausos y las risas de los más pequeños espectadores, cuando apreciaron la premier del dibujo animado El dueño de los caminos, de Juan Ruiz, realizador de los estudios de animación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).

Allí se dieron a conocer los premios del Concurso Mi dibujo animado favorito, en el cual los niños ejercieron la crítica y reflejaron imaginarios, costumbres, y emociones transmitidas por el mundo audiovisual.

Primeras y futuras imágenes

“El 18 de mayo de 1994 se inició la primera edición, una lluvia de imágenes invadió la pantalla del cine Iremú, en la ciudad de Puerto Padre, la Villa Azul de los Molinos”,- así recuerda el periodista Manuel Martínez Hadad la génesis de esta experiencia singular, junto a otros fundadores.

“Fue una osadía haber realizado aquel primer festival, cuando el país se encontraba en pleno Período Especial. Me acuerdo que en aquella época surgieron muchísimos proyectos culturales; queríamos organizar uno en Las Tunas, pero que fuera diferente, y entonces surgió la idea de hacerlo mediante el cinedebate y no premiando películas o directores. Yo creo que el Cinemazul fue único y sigue siendo único”.

Jorge Smith, Caridad Mora, Marisol Hidalgo, junto a otros creadores de la cita, rememoran esos inicios, cómo nació el logotipo del festival, anécdotas de sus primeras ediciones y las personalidades que las han visitado, momentos de gloria en los cuales se estrenaron películas antes que en la capital cubana.

Sin embargo, con las historias también surgieron inquietudes sobre el futuro de la cita, que esta vez, dejó desiertos los apartados de crítica e investigación. Estas mismas personas que un día soñaron el Cinemazul, alertan sobre la necesidad de renovarlo, repensarlo, y al mismo tiempo, rescatar su esencia, para que no desaparezca.

Elizabeth Hechavarría, coordinadora de los talleres infantiles de apreciación cinematográfica, reconoce con tristeza que prácticamente los únicos talleres que se mantienen son los de la sala Titón:

“No podemos exigir calidad si no se intensifica el movimiento de cineclubes, porque sin dudas una de las cosas que ha mermado es la calidad en los cinedebates. Y esto también ocurre porque cuando visitamos las instituciones difícilmente encontramos uno que funcione bien”.

Por su parte, Jesús Ávila, director de la sala Titón y principal organizador del encuentro, considera que la respuesta es fortalecer el trabajo cultural del cine en los municipios, “donde contamos con especialistas, con gente que puede ayudar para que haya un despertar de la apreciación cinematográfica. Tenemos que empezar por ahí otra vez”…

Habrá que potenciar estrategias con el fin de atraer a más cinéfilos, crear vínculos con las universidades, prescindir de especialistas de cineclubes sin interés por convocar o difundir el séptimo arte. Los cierto es que el público y los fundadores de una cita, que comenzó como un experimento y durante 20 años se ha mantenido como un encuentro único de su tipo en Iberoamérica, no imaginan el mes de mayo en Las Tunas sin el Cinemazul.

 

 

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Sobre Redacción Tiempo21

Encargada de realizar todo el trabajo del Grupo Internet y Tiempo21. Integrada por un Editor-jefe, dos editoras, un fotorreportero y camarógrafo, un director de fotografía y camarógrafo y un desarrollador Web. Es un equipo multidisciplinario y multioficio, que desarrolla las principales labores del Periodismo Hipermedia. Además de tiempo21, tiene un canal de Video-TV, y otros espacios. @tiempo21cuba

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