La Tierra es de todos y todos debemos protegerla

yenima 12lluviaYenima Díaz Velázquez
yenimadv@enet.cu

Las Tunas.- Llora y llora la Tierra sin parar y sus lágrimas brotan en aguaceros interminables, nevadas fuera de fecha, aumento de las temperaturas, deshielo e incremento del nivel del mar, y en una sed intensa que golpea con fuerza a muchas naciones, especialmente de África y del Medio Oriente.

Llora el planeta cuando su piel queda lisa tras arrancarle a la fuerza miles y miles de árboles y de esa tierra lisa desaparecen mamíferos, aves, insectos, anfibios y reptiles y, en cambio, crecen edificios, fábricas, urbanizaciones y hasta cultivos para convertirlos en combustibles.

Llora en silencio ante las arrugas o manchas que marcan la piel de las personas por la incidencia de los rayos ultravioletas y llora por el incremento mundial de las enfermedades respiratorias provocadas por la contaminación y los daños a la capa de ozono.

Y junto a la Tierra lloramos millones de seres, víctimas de los desmanes de unos pocos que, con tal de incrementar el peso de sus bolsillos, hiere y lastima al planeta, que ve agotar sus riquezas porque se les ha dado un uso intensivo y hasta malévolo en ocasiones.

Muchos lloramos porque se pierde la biodiversidad, falta el agua y el suelo se nos hace pobre; pero, también nos crecemos y multiplicamos nuestras preocupaciones en diversas acciones de educación ambiental para dejar un mejor futuro a las nuevas generaciones.

Así ocurre siempre el 22 de abril, cuando se celebra el Día Mundial de la Tierra para concientizar a las personas en relación con los numerosos problemas ambientales que agobian al planeta. El primer intento ocurrió en 1970, hace 43 años, y fue promovida por el senador y activista ambiental Gaylord Nelson, para la creación de una agencia ambiental.

En esta convocatoria participaron más de mil universidades, diez mil escuelas primarias y secundarias y centenares de comunidades y, gracias a esa presión social, el gobierno de los Estados Unidos creó la Agencia de Protección Ambiental y dictó varias leyes dirigidas a la protección del medio ambiente.

Poco después, en 1972, se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente, conocida como Conferencia de Estocolmo, cuyo objetivo fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales y que se instituyeran las políticas necesarias para erradicarlos.

En cualquier rincón de este mundo las lágrimas nuestras y las del planeta Tierra deben crecerse y convertirse en hechos que alivien la realidad de hoy y que disminuyan los riesgos futuros porque la humanidad toda merece un mejor entorno, con riquezas mejor distribuidas y un ambiente natural en el que también coexistan animales y plantas.

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Día de la Tierra



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