Las Tunas, Cuba. Lunes 11 de Diciembre de 2017
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Al rescate de la inseminación artificial

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ganado-vacunoraul estrada zamoraRaúl Estrada Zamora
estrada@enet.cu

Las Tunas.- La vaca levantó la cabeza del pasto, la miró de soslayo, emitió un MUUUUUU, se sacudió las nalgas con la cola y continuó tranquilamente su almuerzo. La muchacha no supo descifrar si había sido bien recibida o si doña bovina decidió no tomarla en serio, quizás porque no admitía que una mujer, para colmo menuda y aparentemente frágil, pudiera ayudarla a tener un ternero.

–Desde ese primer día de prueba, ¡yo sabía que iba a ser inseminadora! –dice la joven Iraís Jiménez Almaguer, y los ojos le saltan de alegría.

irais jimenezIraís es una de las dos féminas que egresaron, junto a 16 varones, del tercer curso de inseminación artificial impartido por la Escuela de Capacitación del Ministerio de la Agricultura (MINAG), ubicada cerca de esta ciudad, capital de la provincia de igual nombre, 690 kilómetros al este de La Habana.

Mujer rural fina y delicada, esta joven le cortó las orejas al toro de los prejuicios e hizo oídos sordos a las opiniones que la desaprobaban de antemano para una profesión ejercida casi exclusivamente por hombres.

–Llegué a la inseminación porque me apasiona la ganadería y por la necesidad de personal calificado en la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Melanio Ortiz 2, a la que pertenezco y ante la cual represento a mi finca de ganado –afirma, y pone énfasis en las últimas palabras, en evidente muestra de un fuerte sentido de pertenencia.

Muy feliz y contenta –lo dicen su rostro, sus manos, su voz– Iraís cuenta que ya tuvo la oportunidad de aplicar en su base productiva parte de lo aprendido en la escuela, pues asistió a una vaca con dificultades en el parto y logró salvarla.

–Los integrantes de mi cooperativa confiaron en mí, no los he defraudado, y están muy entusiasmados con la posibilidad de mejorar sus rebaños.

– ¿Entonces, no es cierto que los campesinos son reacios a la inseminación artificial, que prefieren la monta directa del toro para gestar a las hembras? –pregunta el periodista.

–Sí, así es. Pero eso ocurre por falta de conocimientos; cuando no se les explica bien que empleando la inseminación, con semen de un buen genotipo, mejorarán su ganado, obtendrán más leche y carne y, por tanto, mayores beneficios económicos. Es necesario enseñarles eso, y demostrárselo. Recuerde que la vista hace fe y el campesino oye por los ojos –afirma, y ríe suavemente.

profesor luis eladioFuerza técnica en ascenso

Con Iraís y sus compañeros de curso, Las Tunas cuenta ahora con 100 técnicos de nivel medio en inseminación artificial, una tecnología muy deprimida en los últimos años por falta de recursos, cuyo rescate es imprescindible para la recuperación de la ganadería cubana, el incremento de la disponibilidad de carne y leche, y la sustitución de costosas importaciones de esos y otros alimentos.

José Pérez Ricardo, director del Grupo Provincial de Asistencia Técnica a la Reproducción, perteneciente al MINAG, explica a Tiempo21 que si en 2012 inseminaron unas 19 mil vacas, el 22 por ciento de las que serán gestadas mediante ese método, hoy cuentan con una cifra superior y trabajan para llegar al 2022 con el 52 por ciento de las cerca de 107 mil hembras previstas.

–Lograr ese objetivo obliga a completar de aquí a esa fecha los 154 inseminadores, 50 fisiopatólogos y 16 andrólogos que necesitamos, y lo haremos –asegura, y agrega–: Desde el punto de vista material y financiero, estamos recibiendo un fuerte apoyo. Entre otros recursos, nos han entregado 13 termos de trabajo muy buenos para preservar el semen en idóneas condiciones, e incluso recibimos varias bicicletas que facilitan la movilidad de nuestros técnicos.

Pérez Ricardo enfatiza que estas acciones darán respuesta al Lineamiento 192 aprobado por el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), el cual orienta, entre otras medidas, continuar el desarrollo ganadero, impulsar el mejoramiento genético de los rebaños e incrementar la inseminación artificial, con vistas a aumentar la disponibilidad de proteína de origen animal.

–Ese programa beneficia especialmente a Las Tunas, pues permite reemplazar su actual masa vacuna, caracterizada por muy bajos rendimientos productivos a causa de un gran mestizaje de la raza cebú.

Podría asegurarse que nadie es tan feliz con el rescate de la inseminación artificial como Luis Eladio Abreu García, médico veterinario y profesor adjunto de la Escuela Provincial de Capacitación del MINAG desde hace 14 años.

–He participado en numerosos cursos de formación de inseminadores y te diré que en estos momentos, más que nunca, es necesario contar con ellos, porque varios de los veteranos en esta profesión ya se han jubilado, otros fallecieron, y es muy bueno disponer de esta cantera de jóvenes decididos a relevarlos, máxime cuando la mayoría de los muchachos proceden del campo, tienen cierta experiencia sobre la crianza de animales y aman la ganadería.

Abreu se muestra muy optimista, y según él le asisten suficientes razones para tal entusiasmo.

–Hoy tenemos una matrícula de 68 jóvenes, 47 de los cuales deben de graduarse en la venidera promoción. Además, existe un fuerte respaldo material; por ejemplo, los nuevos termos, procedentes de la República Popular China, son de muy buena calidad y permiten aumentar el número de vacas en inseminación. Veo avances y excelentes perspectivas.

níriam albaNíriam Alba Velázquez es la otra mujer egresada de la última promoción de inseminadores y su historia tiene puntos comunes con la de Iraís Jiménez. Igualmente nació en el campo, aunque ahora reside en una finca familiar en las afueras de la capital tunera y además trabaja de veterinaria en una granja destinada al autoconsumo de numerosos trabajadores.

– ¿Que cómo llegué a la inseminación artificial?, pues, sencillamente, fueron unos compañeros a la granja en busca de un veterinario dispuesto a cursar los estudios de nivel medio en esa especialidad, no sabían que allí la atención médica a los animales estaba a cargo de una mujer, pero me ofrecí, les pareció bien, me aceptaron, y aquí usted me ve.

–¿…?

– ¡Claro que hubo discrepancias! Hasta con mi madre, que no podía entenderlo. Pero bueno, ya superamos eso. Y yo me alegro muchísimo, porque ese nuevo aprendizaje me ayuda grandemente en el ejercicio de mi profesión, y además es un reto como mujer llegar a ser inseminadora.

La inseminación artificial en Cuba

Para toda Cuba fue un gran desafío construir una moderna ganadería sobre bases tecnológicas solo al alcance del llamado Primer Mundo. Pero se hizo.

El 12 de diciembre de 1959, a menos de un año de haber triunfado la Revolución, el máximo líder cubano Fidel Castro Ruz, al hablar en un encuentro en el cual participaron 200 campesinos, se refirió a los fundamentos científicos, las ventajas y beneficios de la inseminación artificial, y anunció los pasos que se daban para introducirla en el país.

Tuvo lugar ese acto en la finca El Dique, perteneciente al municipio de Cotorro, La Habana, y en él Fidel informó que para comenzar ese programa se adquiriría un semental de pura raza Holstein, Campeón de la Feria Anual de Canadá, denominado Rosafé Signet.

Así ocurrió, y Rosafé, considerado el padre de la ganadería moderna en Cuba, tuvo una prolija descendencia, hasta marzo de 1966, fecha en que falleció.

Con la llegada del llamado Período Especial, a principios de los años 90, caracterizado por la caída del socialismo en Europa Oriental, la desintegración de la Unión Soviética y el recrudecimiento del genocida bloqueo estadounidense contra Cuba, la inseminación artificial se deprimió considerablemente a causa de la falta de recursos.

Hoy, en consonancia con los Lineamientos de la Política Económica y Social aprobada por el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), esa actividad se reanima, para dicha de muchos, incluida la joven Iraís Jiménez Almaguer, mujer menuda y aparentemente frágil, pero capaz de ayudar a darle un ternero a esa vaca que ahora mismo levanta la cabeza del pasto, la mira de frente y dice MUUUUUU, evidentemente agradecida.

 

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Sobre Redacción Tiempo21

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