Las Tunas

Póngale sabor a sus platos

cultivo-de-condimentos-fresraul estrada zamoraRaúl Estrada Zamora
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Las Tunas.- Como parte del programa nacional de Agricultura Urbana y Suburbana, la producción de condimentos tiene una creciente prioridad en la provincia de Las Tunas.

En virtud de esa estrategia, durante los últimos tiempos la población de este territorio ha ampliado considerablemente sus conocimientos respecto a las propiedades y el beneficioso empleo de numerosas plantas capaces de realzar el sabor, el aroma, la apariencia, la digestibilidad y el valor nutritivo de las comidas.

Teniendo en cuenta que las especias, yerbas aromáticas y otros sazonadores se utilizan de manera especial para hacer más agradables las comidas, no deben de emplearse caprichosa o arbitrariamente, sino atendiendo a sus características y las de los alimentos a los cuales acompañarán, sin pasar por alto experiencias y tradiciones, ni perder el sentido de la medida.

Como usted sabe, los condimentos son raíces, bulbos, tallos, hojas o semillas de una gran diversidad de plantas, y pueden consumirse crudos y frescos, encurtidos, tostados, pulverizados o hervidos.

Entre los que más se conocen y emplean en Las Tunas, están el ajo, el ajo puerro, la cebolla, el cebollino, el tomate, el ají, el cilantro, la pimienta, el comino, el laurel, el anís, la canela, el perejil y el orégano.

Pero existen otras muchas especies que añaden sabor, aroma y otros atributos a los alimentos. Es el caso por ejemplo, del clavo de olor, la mejorana, el jengibre, la albahaca, el apio y la cúrcuma, esta última, cada vez más frecuente en los mercados cubanos, donde se oferta como colorante.

Tan importante han sido los condimentos a lo largo de la existencia humana, que en determinados momentos han cambiado el curso de la historia.

Así ocurrió a fines del siglo XV, cuando el Almirante Cristóbal Colón protagonizó el encuentro entre dos mundos, mientras buscaba una vía para llegar al continente asiático y proveer de pimienta y otros sazonadores a los países del Mediterráneo.

De igual manera surgió la denominada Ruta de las Especias, cuando en 1453 Constantinopla cayó en manos de los turcos, y los comerciantes europeos debieron buscar otros caminos para unir a Oriente y Occidente.

Sin embargo, el uso de las plantas aromáticas y sazonadoras viene desde mucho más atrás en el tiempo, y no siempre en función de la alimentación humana.

Tradicionalmente las especias fueron relacionadas con los países orientales, y el exotismo y la magia que en ellos reinaban.

Los árabes y los asiáticos las empleaban desde la antigüedad, más por sus poderes curativos, su utilidad a la hora de embalsamar a los muertos, fabricar perfumes, conservar alimentos, y en ceremonias mágico religiosas, que por sus valores culinarios.

Se cree que fueron los romanos los primeros en utilizar las especias para condimentar las comidas y mejorar su sabor. No obstante, durante mucho tiempo, en casi todas partes, esa posibilidad solo estuvo al alcance de las clases privilegiadas, pues dichos productos eran sumamente caros.

Fue en el siglo XVII cuando se generalizó el uso de los sazonadores de origen vegetal entre las masas populares, gracias a que la activa labor de numerosos comerciantes holandeses, ingleses y franceses, permitió abaratar los precios.

Ahora que ya usted conoce parte de la historia de los condimentos y que reflexionó acerca de su utilidad para realzar el sabor, el aroma, la apariencia, la digestibilidad y el valor nutritivo de las comidas, seguramente buscará la manera de diversificar su empleo, y ponerle la sazón perfecta a cada uno de sus platos.

 

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