Las Tunas, Cuba. Jueves 19 de Octubre de 2017
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Hacia una mayor autonomía de los productores agrícolas no estatales

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raul estrada zamoraUBPC-Victoria-de-Playa-GiróRaúl Estrada Zamora
estrada@enet.cu

Las Tunas.- Para hacer más efectiva la actualización de su modelo económico, en septiembre de 2012 Cuba inició un proceso en busca de mayor autonomía de las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), y así elevar la eficiencia y el aporte de esas y otras entidades agropecuarias no estatales a la disponibilidad de alimentos.

Con tal propósito, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros de la República acordó 17 medidas, que comenzaron por un diagnóstico para determinar la situación de cada una de esas organizaciones y su real capacidad para recuperarse con ayuda del Estado.

En la provincia de Las Tunas, cuya capital es esta ciudad de igual nombre situada a 690 kilómetros al este de La Habana, el análisis comenzó meses antes y dio por resultado la desintegración de varias unidades de ese tipo, por sus bajos niveles productivos, económicos y financieros, y su incompetencia para saldar las deudas contraídas y pagarles a sus trabajadores sin depender de subsidios estatales.

Fue así que se dispuso mantener funcionando en este territorio más de 30 UBPC del sector azucarero y 49 dedicadas a la ganadería y a la producción de viandas, granos, frutas y hortalizas.

Como todo cambio de gran importancia, el hecho causó escepticismo en parte de la población y en algunos obreros de muchas cooperativas, máxime cuando en numerosos casos las experiencias emanadas de la gestión de esas fuerzas productoras habían sido desestimulantes.

Surgidas hace 19 años con el propósito de contribuir a revitalizar el sistema agroproductivo cubano, las UBPC debían haber sido entidades jurídica y económicamente independientes, como se había legislado, y basar su funcionamiento en cuatro principios inalterables, que hoy retoman a partir de las nuevas medidas aprobadas por el Consejo de Ministros de Cuba.

Esas cuatro normas son la vinculación de los cooperativistas al área agrícola como incentivo laboral, la capacidad de autoabastecimiento de estos trabajadores y sus familiares, el desarrollo efectivo de la autonomía de gestión y la correspondencia de los ingresos económicos con los resultados productivos de cada hombre o mujer.

Numerosas trabas impidieron que esas unidades fueran realmente autónomas y administraran sus recursos materiales, financieros y humanos sin la tutela y las imposiciones de las empresas estatales, práctica que las ató al burocratismo y provocó la ineficacia y la falta de eficiencia de gran parte de ellas.

Pero la realidad va dejando a un lado los desaciertos de otros tiempos y las incertidumbres del presente. Al calor del actual proceso de transformaciones, hay ejemplos que demuestran la viabilidad de las UBPC como formas productivas.

Una de esas entidades es la Feliciano Zaldívar, ubicada en Vedado 3, municipio de Jesús Menéndez, a más de 80 kilómetros al nordeste de Las Tunas y cuya labor fundamental es la producción de caña con destino a la industria azucarera; pero además cosecha altos volúmenes de alimentos para sus 134 trabajadores y sus familias, y el abastecimiento a la población. En ese sentido, los datos son elocuentes.

Durante 2012 los trabajadores de la citada unidad incrementaron los rendimientos cañeros y cosecharon 228 toneladas de viandas, granos frutas y hortalizas, 49 toneladas por encima de lo registrado durante el año anterior, aun cuando solamente cuentan con un sistema de riego, instalado en su pequeño huerto.

Como resultado de su gestión, en el período el colectivo laboral de esa cooperativa vendió a la Empresa de Acopio del Ministerio de la Agricultura 58 toneladas de productos con destino a la población y al consumo social, cifra más de tres veces superior a la prevista.

Al mismo tiempo incrementó la crianza de animales y emprendió exitosamente la fabricación de aceite, a partir del ajonjolí, con vistas a mejorar la alimentación en su comedor obrero y en sus hogares.

Allí hoy se aprecia un ambiente muy optimista, acompañado de disciplina y laboriosidad, aunque todavía falta un buen trecho por recorrer y numerosos obstáculos que superar rumbo a la eficiencia y la real autonomía.

No se trata de una excepción. En los últimos tiempos la mayor parte de las UBPC tuneras productoras de caña han elevado el rendimiento de sus plantaciones, independientemente de que deben avanzar mucho más en ese sentido.

También muestran alentadores resultados las dedicadas a los cultivos varios y la ganadería. Y es que ahora pactan de igual a igual con las empresas agropecuarias estatales, ya sea lo relativo a la compraventa de los alimentos o al suministro de los insumos necesarios para producirlos.

Igualmente acuden a créditos bancarios y pueden comerciar libremente los productos que quedan en su poder luego de cumplir los contratos.

Todas las experiencias que vayan obteniéndose en las UBPC serán aplicadas también en las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) y las de Créditos y Servicios (CCS), pertenecientes al sector campesino.

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