Las Tunas, Cuba. Jueves 17 de Agosto de 2017
Home > Educación > Dos mujeres, un rostro y la misma profesión

Dos mujeres, un rostro y la misma profesión

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

yenima 12

educadoras mellizas

 

Escuche entrevista:

{mp3remote}http://www.ivoox.com/yenima-diaz-rep-educadoras-gemelas_md_1663074_1.mp3{/mp3remote}

Yenima Díaz Velázquez
yenimadv@enet.cu

Sonia y Sulema Hernández Silva son casi la misma persona. Su físico es tan parecido que, en algunas ocasiones, hasta sus propios padres las confunden. Ambas tienen el pelo negro y largo y ríen constantemente con sus ojos achinados porque son felices de tenerse una a la otra y de sentirse realizadas.

Por designios del destino- vaya casualidad- ninguna pudo tener hijos y sin embargo, sienten que son madres de cientos de niños. Desde pequeñas, las dos dirigieron sus pasos a la educación, específicamente a la enseñanza preescolar y hoy se muestran orgullosas y satisfechas con su elección.

Nacieron el 16 de agosto de 1974 en la provincia de Las Tunas y aseguran que la vida premió los deseos de su madre porque siempre quiso repetir la historia familiar, en la que hay varios casos de partos múltiples.

Fáciles de palabras y con numerosos gestos de cariño entre ellas, accedieron a contarme su historia, marcada siempre por su vocación de maestras y por el afecto que se tienen.

¿Qué interés despierta la educación en ustedes?

Sonia: “Desde muy pequeñas, nosotras hacíamos juegos de la escuelita y nos fuimos encaminando a la educación, siempre quisimos ser maestras. Estudiamos, cogimos la profesión y la vamos a seguir realizando porque nos gusta y es muy bonito enseñar, educar, ver cómo el niño aprende y se educa con el ejemplo del maestro”.

Sulema: “Esta profesión representa mucho para mí porque siempre nos inclinamos a ser maestras. Cuando llegamos a la Escuela Formadora de Maestros, a mi hermana le llegó la carrera de Educadora y a mí de Inglés. Pero como somos mellizas y muy apegadas, decidí cambiarme y así seguir juntas. Es la labor que siempre nos ha gustado a nosotras”.

¿Se sienten realizadas después de tantos años dedicados a educar?

“Yo me siento muy feliz, -dice Sonia- es lo que estudié y es lo que me gusta. Me encanta enseñar y dar ejemplos para que los niños aprendan y se sientan bien. Trabajé en círculos infantiles y ahora me desempeño como directora en el hogar de niños sin amparo filial, donde me siento muy feliz porque allí se enseña y ellos aprenden mucho”.

“Comencé como educadora y continué como maestra, lo que me encanta – asegura Sulema-. Actualmente soy la directora del círculo infantil Volodia. Me siento realizada porque sigo con los niños, estoy con ellos y hago que las educadoras demuestren el amor y enseñen a sus niños como si fuera yo”.

Cuéntenme sus experiencias con las personas que las confunden.

Sonia señala que “en la calle siempre hay personas que nos confunden y nos llaman por el nombre de la otra. Hay quienes se ponen bravos porque piensen que no tenemos la misma forma; pero, es porque no los conocemos. Como Sulema trabaja en un círculo infantil, son muchos los padres que la conocen. También tenemos amistades comunes porque yo parto de la educación preescolar. En fin, siempre saludamos a todos, aunque sean amistades de la otra”.

“Aparte de la experiencia de Sonia, tenemos algunas confusiones en la propia familia –asevera Sulema-. Mi mamá y mi papá todavía se confunden. A veces mi hermana está en la casa y sale y cuando llego yo de momento, piensan que es ella. Lo que nos da es mucha gracia y nos reímos un poco porque casi siempre se equivocan”.

¿Qué representa cada una de ustedes en la otra?

Sonia mira a Sulema con ternura: “Mi hermanita representa mucho porque estuvimos unidas nueve meses en la barriga de mi mamá y aunque tengo más hermanos no es lo mismo. Para mí ella es todo, es mi hermana, es mi amiga, comparto todo mi dolor, mis alegrías; nos aconsejamos. Cuando hay alguna braveza lo sufro porque es la persona en quien yo confío para todo. Más que mi mamá, creo que es ella”.

Sulema responde con una sonrisa. También hay ternura en sus ojos cuando mira a su hermana: “Ella es todo para mí. Yo digo que ella es un pedazo de mí porque como dice ella, fueron nueve meses en la barriga y siempre estudiamos juntas. Cuando estábamos estudiando siempre dormíamos en una sola cama porque yo no podía dormir separada. Para mí es el todo porque comparto alegrías, tristezas y dolores. Me podré poner brava con mis otras hermanas pero con ella no. Yo digo que ella es como si fuera mi madre”.

Este 22 de diciembre, cuando se celebra en toda Cuba el Día del Educador, Sonia y Sulema Hernández Silva reciben felicitaciones y agradecimientos de muchos de los niños que han pasado por sus aulas.

Ellas son dos tuneras, fruto de un parto gemelar, que hoy protagonizan una de las labores más importantes y hermosas que hay.

Mirarlas y escucharlas apenas unos minutos bastan para definirlas como dos mujeres que comparten rostro y profesión.



Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Redacción Tiempo21

Encargada de realizar todo el trabajo del Grupo Internet y Tiempo21. Integrada por un Editor-jefe, dos editoras, un fotorreportero y camarógrafo, un director de fotografía y camarógrafo y un desarrollador Web. Es un equipo multidisciplinario y multioficio, que desarrolla las principales labores del Periodismo Hipermedia. Además de tiempo21, tiene un canal de Video-TV, y otros espacios. @tiempo21cuba

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


1 + ocho =