Las Tunas, Cuba. Domingo 24 de Septiembre de 2017
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El día que probó el patriotismo de Santiago

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Era el último día de noviembre de 1956; todo estaba pactado para proporcionarle un gran revés a los esbirros de Fulgencio Batista. Los expedicionarios del yate Granma tomarían las calles y un mar de pueblo los esperaría; pero la travesía del viaje desde Tuxpan, México, y algunos imprevistos, provocaron el retardo de la llegada de los revolucionarios. No obstante, Santiago de Cuba se levantaría en armas.

“La ciudad amaneció bajo un tiroteo general. Armas de todos los calibres vomitaban fuego y metralla. Alarmas y sirenazos de los bomberos, del cuartel Moncada, de la Marina. Ruido de aviones volando a baja altura. Incendios en toda la ciudad. El Ejército Revolucionario dominaba las calles y el ejército de Batista pretendiendo arrebatarle ese dominio. Los gritos de nuestros compañeros, secundados por el pueblo, y mil indescriptibles sucesos y emociones distintas. La población entera de Santiago, enardecida y aliada a los revolucionarios, cooperó unánimemente con nosotros. Cuidaba a los heridos, escondía a los hombres armados, guardaba las armas y los uniformes de los perseguidos; nos alentaba, nos prestaba las casas y vigilaba el lugar, avisándonos de los movimientos del ejército. Era hermoso el espectáculo de un pueblo cooperando con toda valentía en los momentos más difíciles de la lucha”.

Así relató en apretada síntesis Frank País aquel memorable alzamiento de Santiago de Cuba. Horas difíciles; era impostergable el enfrentamiento a la opresión batistiana; un pueblo aguerrido, como siempre ha sido el de la Ciudad Heroica de Cuba, expiraba por cada rincón las ansias de libertad.

Frank fue el alma de aquella gesta, pero otros revolucionarios como Pepito Tey, Otto Parellada y Tony Alomá probaron también su valía e infinito amor a la Patria al ofrendar sus vidas aquel 30 de noviembre de 1956.

Fue este día en el que por primera vez el pueblo vio vestir a los revolucionarios el uniforme verde olivo, que significaba la esperanza de una sociedad libre y más justa.

La historia de Cuba recuerda con orgullo esa página de efervescencias y angustias. Han pasado 56 años del alzamiento y Santiago de Cuba ahora se alza con la ayuda de manos amigas para recuperar una ciudad devastada por la furia de la naturaleza.

Pero toda Cuba se levanta hoy para perfeccionar nuestro proceso revolucionario, para que la sangre ofrendada a la Patria el último día de noviembre de 1956 siga alumbrando el camino.

 

 

 

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Sobre Darletis Leyva González

Periodista, graduada de la Universidad de Oriente. Se desempeña como reportera con excelentes resultados en su gestión diaria. Es aguda en sus trabajos de opinión. Una de sus características es contar historias de vida en la que el factor humano está siempre presente. Atiende los temas de salud, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de cuba, premiada en varios concursos. @DarletisLG

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