Las Tunas

La ciudad tiene un nombre

La ciudad quería tener un nombre, quería dejar de ser un corral de cactus melancólicos, escribió un día el poeta, y Las Tunas ha tenido finalmente un nombre, y hoy ha comenzado a resurgir desde sus columnas de arquitectura ecléctica para comenzar a vivir sus 216 años de existencia.

Aquella comarca que surgió una vez entre corrales y montes de tunas, es hoy toda una gran ciudad de primer orden, y sus habitantes, orgullosos por su historia y por su propia vida, festejan tan importante hecho a la sombra de su pueblo.

La arquitectura ecléctica que caracteriza a Las Tunas por haber sido quemada tres veces durante las guerras de independencia del siglo XIX, emerge hoy con más fuerza y razón, y el esfuerzo del gobierno y sus dependencias, y el pueblo todo, hacen de la urbe un lugar más bello y acogedor, donde la vida es el aliento en la penumbra de las bellas noches o en la claridad de los días de sol y lluvia.

Hace unos cuatro siglos, en el actual territorio que hoy ocupa la ciudad de Las Tunas se asentaron aborígenes cubanos en lo que se denominó el Cacicazco de Cueibá, que hoy resurge con la fuerza del tiempo para seguir brindando un acto de paz al mundo.

Artículos relacionados

Consejo de la Administración de Las Tunas debate sobre problemática de envejecimiento poblacional

Claudia Pérez Navarro

Mejoran condiciones de trabajo en Central Colombia

Redacción Tiempo21

Ha muerto mi maestro, el Mozo de la información

Miguel Díaz Nápoles

Enviar Comentario


− 4 = cuatro