Las Tunas, Cuba. Domingo 22 de Octubre de 2017
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Vivir más allá de una hemodiálisis

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Las Tunas.- Antonio Musa Velásquez tiene 50 años de edad, es ingeniero en Telecomunicaciones y está tan lleno de esperanza y ganas de vivir que ni siquiera se advierte que su vida depende de uno de los 18 riñones artificiales que funcionan en el Hospital General Docente Ernesto Guevara, de la provincia de Las Tunas.

En la sala de hemodiálisis a donde, desde hace varios años, acude tres veces a la semana, tiene absolutamente todo lo que necesita para vivir de la mejor manera posible con una Insuficiencia Renal Crónica (IRC) que no es el fin del mundo como erróneamente algunos sostienen.

“Yo entré al servicio un poco escéptico, sin muchos deseos porque sentía que me estaban obligando a algo sin darme otra alternativa, pero poco tiempo después percibí una mejoría, se me quitaron los dolores articulares, comencé a subir de peso, a comer mejor y del personal que trabaja aquí puedo decir que son personas especiales, muy profesionales, todas las enfermeras son licenciadas y con experiencia en esta asistencia. No se puede pedir más porque lo tenemos todo.

“La hemodiálisis es una necesidad y de esta depende la salud de quienes padecemos IRC sobre todo para prepararnos hasta resolver definitivamente el problema que es un transplante. Todos los factores que influyen en sentirnos mal, alterados o tristes solo aquí los vamos rebasando. Hoy soy un completo convencido de que este es un proceder que salva vida. Quien lo necesite y no se lo haga sabe que tiene los días contados”.

Ser cubana, la gran suerte de Odalis

pacientes-hemodialisisMuchas de las personas que conocen a Odalis Borrero Meriño suponen que de sus 48 años de edad, los 18 meses que lleva depurando su sangre mediante la hemodialisis, han sido los más terribles de su vida y se equivocan, nos aclaró en una de las sesiones de cuatro horas que recibe en el hospital Ernesto Guevara.

“La enfermedad es complicada y lo mejor es hacer hasta lo imposible para evitarla pero con ella vivimos muchas personas en el mundo y los enfermos cubanos poseemos la suerte de tener toda la atención y los medicamentos que necesitamos.

“El servicio es de altísima calidad, hace poco estuve hablando con mi médico sobre lo que me podría costar todo lo que aquí me dan gratis y me quedé sin palabras cuando supe que una sola sesión de hemodiálisis que recibo cuesta alrededor de 300 dólares, imagínese a cuanto asciende la cifra si tenemos en cuenta que son más de 100 pacientes los que nos atendemos solo en este centro.

“Sé de enfermos que han estado recibiendo ese tratamiento aquí ininterrumpidamente durante 18 años y nunca faltó nada para dárselo, eso sin contar el resto de los medicamentos, equipos y atenciones que nos aseguran todos los días”.

La salud por encima de todo

La hemodiálisis es un proceder sustitutivo de la función renal a las personas con insuficiencia renal.

Para prestarlo funcionan en Las Tunas dos salas debidamente equipadas en los hospitales Guillermo Domínguez del municipio de Puerto Padre y en el Ernesto Guevara, de esta capital provincial.

Ciento tres pacientes, entre ellos tres niños, se benefician ahora en la provincia con este método sumamente costoso que se ofrece de forma gratis y es asumido por el sistema de salud cubano en permanente afán por elevar la calidad de vida de sus ciudadanos.

En ello ha sido determinante la contribución de técnicos y especialistas del centro de electromedicina quienes siempre asumen a remanufacturación de los 18 riñones artificiales que tiene el territorio. Sustituir uno solo de ellos le costaría al país entre siete mil y 16 mil dólares.

La insuficiencia renal crónica es un problema de salud en el mundo. Quienes la padecen en Las Tunas tienen asegurados tratamientos habituales que les prolongan la vida y gracias a lo cual sobreviven.

Para prestar el servicio de hemodiálisis a todos sus pacientes Cuba tiene que ingeniársela para adquirir la tecnología de punta que controla Estados Unidos, como la que se emplea en la diálisis peritoneal continua ambulatoria, inmunodepresores modernos y los dializadores con membranas sintéticas, entre otras tantas.

Algunas compañías norteamericanas proveen sus productos en mercados cercanos con alto desarrollo tecnológico, sin embargo, tiene prohibido vender equipos, materiales gastables y accesorios al país caribeño.

Estas limitaciones se tornan más difíciles en estos tiempos de crisis económica global y provocan que el gobierno de la Isla tenga que incrementar los gastos para adquirir tecnología y medicamentos en países europeos o asiáticos sin embargo se compran porque la salud de los cubanos está por encima de todo.

 

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Sobre Esnilda Romero Maña

Periodista. Graduada de la Universidad de Oriente. Nació en Guantánamo, donde comenzó su vida laboral. También trabajó en la provincia de Holguín. En Radio Victoria trabajó como reportera en temas de salud. Actualmente es jefa del Departamento Informativo de Radio Victoria, emisora provincial de Las Tunas. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @ErnildaRomeroM9

Un comentario

  1. Osayda cruz Alarcón

    Hola a todos, quiero dar gracias a todo el personal médico de la sala de Hemodialisis del Hospita Guevara, especial al Doctor Edelio, la Doctora Yuri, las enfermeras Magalis, Yoandra, Mayelín. y al enfermero Delio que no puedo dejar de agradecerles por haber sido protagonistas en la atención brindada a mi madre Ana Irma Alarcón Sánchez, paciente con IRC que deependia del servicio de hemodialisis y aunque fallecida ya, se que perdura en ellos su recuerdo. Agradezco infinitamente a nuestra revolución cubana, porque de no ser por ella mi madre no habria tenido la posibilidad de extender su vida un tiempo más sin costo alguno y con todas las condiciones a su alcance. En todo ese periodo en el que mi madre necesitó el servicio nos sentimos como en casa, creamos una familia solidaria con los pacientes y acompañantes que acuden a esta sala. En fin, es tanta la emoción que no encuetro las palabras para expresar tanto agradecimiento. Gracias.

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