Historia

Miguel: “un gran combatiente y un espíritu ejemplar”

hernan boschAl centro, Manuel Hernández Osorio (alias Miguel).Hernán Bosch
hrbosch@enet.cu

Bastaría esa valoración proveniente de un hombre poco dado a los elogios grandilocuentes como el comandante Ernesto Che Guevara, para comprender la grandeza de Manuel Hernández Osorio (alias Miguel), quien fuera uno de los pilares de la guerrilla internacionalista que dirigió el Guerrillero Heroico en Bolivia hasta su caída en combate el 26 de septiembre de 1967, hace hoy 45 años.

Nacido el 17 de marzo de 1931 en la finca El Diamante, del barrio Santa Rita, Jiguaní, actual provincia de Granma, desde los 11 años de edad Manuel tuvo que laborar la tierra junto a su padre, pues era el mayor entre los seis hijos varones del matrimonio conformado por el isleño Manuel y la mulata cubana  Juana.

Luego, entre los 18 y los 22 años se vio obligado a trabajar como machetero en la colonia Andreíta, en el antiguo central San Germán, y después como carretillero en las minas de manganeso de Charco Redondo.

Todas estas rudas labores contribuyeron a forjar en el joven Manuel la firmeza, decisión y valentía que evidenciaría más tarde en las duras condiciones de la lucha revolucionaria de la Sierra Maestra, la invasión y la guerrilla internacionalista, aunque nunca lo abandonó el carácter alegre y jaranero que lo caracterizaba.

La actividad revolucionaria de Hernández Osorio se había iniciado  durante su trabajo en Charco Redondo, donde fue uno de los fundadores del Movimiento 26 de Julio y comenzó a llevar a escondidas para su casa cartuchos de dinamita, destinados a realizar posibles sabotajes contra la dictadura de Fulgencio Batista.

La síntesis biográfica de Hernández Osorio, publicada por la enciclopedia digital cubana ECURED,  indica que en mayo de 1957, un día después del Día de las Madres, se fue junto a un grupo de 16 jóvenes del pueblo de Santa Rita hacia la Sierra Maestra, para unirse al Ejército Rebelde que ya operaba en las montañas orientales.

Como parte de la fuerza guerrillera participó en diversos combates, entre ellos los de Pino del Agua, Las Mercedes y Vegas de Jibacoa, el ataque al cuartel de San Ramón y a una garita en las inmediaciones de Manzanillo, acción en la que fue herido en el rostro.

Estos y otros méritos alcanzados en la lucha guerrillera lo hicieron merecedor de que el 26 de agosto de 1958 fuera ascendido al grado de teniente por el comandante Ernesto Che Guevara, quien luego lo eligió para formar parte de la Columna 8 “Ciro Redondo”, comandada por él, y que junto a la dirigida por Camilo Cienfuegos reeditaría la hazaña que durante la Guerra de Independencia protagonizaran Antonio Maceo y Máximo Gómez de llevar la invasión al occidente del país.

Durante esta proeza alcanzó los grados de capitán y fue nombrado por el Che jefe de la punta de la vanguardia.

Luego del triunfo de la Revolución en 1959, Hernández Osorio ocupó diversas responsabilidades hasta ser escogido por el Che entre los hombres que integrarían la guerrilla boliviana, donde fue designado jefe de la vanguardia y sobresalió como guerrillero y combatiente.

Como testimonio de su gran actividad en la guerrilla, es el de Miguel el nombre más mencionado en el Diario del Che en Bolivia (unas 120 veces).

Muestra de su valiosa contribución en la tropa rebelde es que el Guerrillero Heroico llega a comparar su voluntad y fuerza con las de un cíclope, y en  varias oportunidades lo menciona como uno de los macheteros que abría el camino al resto de los hombres.

El 26 de septiembre de 1967 Miguel Hernández Osorio (Miguel) cayó en una emboscada,  junto a los guerrilleros bolivianos Roberto Peredo Leigue (Coco) y Mario Gutiérrez Ardaya (Julio) en el Valle del Batán, cerca de La Higuera.

Ese mismo día Che escribió en su diario la última de las evaluaciones de este guerrillero: “Fue un gran combatiente y un espíritu ejemplar. Una gran pérdida”.

 

 

 

 

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