Opinión

Una capa para el ozono

capaozonoliliana gomez ramosLiliana Gómez Ramos
lia@rvictoria.icrt.cu

Las Tunas.- En la actualidad, la niñez está amenazada por las alergias y tanto en la provincia de Las Tunas como en el país, menores y adultos frecuentan las consultas de los especialistas en medicina y destinan cantidades importantes de dinero para combatir los efectos. Sin embargo, pocas personas asocian este mal a las afectaciones de la Capa de ozono.

Ubicada a una altura de entre 15 a 40 kilómetros de la Tierra, este cuerpo absorbe la mayor parte de la radiación ultravioleta del Sol permitiendo que sólo entre a la superficie del uno al tres por ciento, lo que facilita el crecimiento y desarrollo de los seres vivos.

Descubierta en 1913 por físicos franceses y debido a la afectación que ha vivido a lo largo de la historia, la Asamblea General de las Naciones Unidas constituyó, en 1994, el 16 de septiembre como el Día Internacional para la Preservación de la Capa de Ozono.

El mundo de hoy se debate entre la posible reparación del agujero que en el 2005 medía el triple del continente australiano y la falta de compromiso mundial que no ha logrado eliminar los contaminantes.

En Cuba, se determinó la sustitución de gases refrigerantes y se restringió el uso de aerosoles altamente nocivos para el ozono pero se mantiene una mentalidad dependiente de los fertilizantes y plaguicidas que además de ser perjudiciales a la atmósfera provocan gastos considerables a la economía del país.

Los daños a la capa de ozono nos condenan a padecer en mayor medida las quemaduras en la piel, el cáncer, las cataratas oculares, el debilitamiento del sistema inmunitario, entre otras enfermedades, prevenibles si mantenemos una conducta de respeto al medio ambiente y a una capa que guarda nuestra existencia.

Artículos relacionados

Por un bien común: erradiquemos el hambre

Adialim López Morales

Las niñas, por un espacio significativo

Yanely González Céspedes

Apostemos por una escuela más integral

Telma Machado Escanio

Enviar Comentario


siete − 2 =